Retrospectiva

Los seres humanos, en su mayoría, nos fijamos diferentes tipos de logros y metas, ya sea en el área personal o laboral. Particularmente yo tengo muchas metas fijadas a nivel personal y de familia, pero primero tenía cumplir mis metas laborales para poder tener cierto nivel adquisitivo que me pudiera ayudar a alcanzar mis metas personales y poder disfrutarlas plenamente.

En eso he estado durante los dos últimos años, y ha sido una travesía increíble llena de experiencias y emociones. El punto está en que siento que mis metas laborables están prácticamente cumplidas, pero mis metas personales aún siento que están tan lejos como dos años atrás, y recién momentos antes de comenzar a escribir éste post me he dado cuenta de que todo éste tiempo he estado equivocado.

Mi error estuvo hacer dependiente una de la otra, cuando lo que tuve que hacer fue irlas trabajando al mismo tiempo. Siempre tuve la mentalidad de que una holgura económica facilitaría mi vida en cierto modo, y aunque no puedo negar que la ha hecho un poco más cómoda, tendemos a crearnos nuevas responsabilidades y necesidades, que podemos bien necesitar (valga la redundancia) pero sin embargo mantiene nuestras preocupaciones y compromisos en un ciclo que se activa cuando creemos que ha concluido.

He tenido la oportunidad de sentarme a pensar un poco en casa, y he decidido ser menos metódico y más espontáneo, sonreír cada vez que tenga la oportunidad, poner atención a los detalles y comenzar a darle espacio a esas pequeñas cosas que van formando mi proyecto de vida, como éste blog por ejemplo.

Manual de Tránsito Bajo La Lluvia: Tercer Volumen, El Montao

Muchos piensan que es mucho más fácil desplazarse durante la lluvia cuando se tiene vehículo propio, y en cierto modo lo es pero todo va a depender de las condiciones en que esté tu vehículo. Lo primero es que es conveniente tener aire acondicionado para poder subir todos los vidrios y evitar que se moje el interior de tu carro; si no tienes aire acondicionado, baja los cuatro cristales lo suficiente para que circule el aire y no entre mucha agua, y ten una lanilla a mano para limpiar el cristal delantero ya que es casi seguro que se te empañe y pierdas visibilidad.

Si eres de los que evitas las avenidas principales y prefieres utilizar atajos como yo, debes de saber el comportamiento de éstas rutas alternas en temporada de lluvias y saber cuál calle se vuelve un río urbano y cuál no. Si no estás seguro de que la calle se inunda, ten pendiente un plan b para que utilices una ruta alterna en caso de que tengas que desviarte.

Si tu carro es alérgico al agua, evita los charcos y las calles inundadas, porque es preferible mil veces coger una hora en tapón que quedarte en medio de un charco. Si estás confiado de tu carro y prefieres arriesgarte cruzando una calle o un charco que está un poco profundo, siempre espera a que se vaya un vehículo primero para que veas la profundidad del mismo y por dónde le da el agua al otro carro, y de ahí evalúa si decides continuar o no.

Si te decidiste por meterte en el charco, espera que el vehículo que se fue delante esté más de la mitad o haya cruzado, metete despacio y acelera el carro lo suficiente para poder desplazarte pero que no vaya muy rápido. Bajo ningún concepto dejes de acelerar ni pises el freno mientras estás pasando el charco ya que si el agua sobrepasa el nivel del muffler y dejas de acelerar, puede absorber agua por el escape e inundarte el carro, sobre todo si es de carburador.

Cuando salgas del charco, mantente andando despacio por varios metros y pisa el freno varias veces para que los calientes o los seques. Al estar húmedas las bandas de los frenos, es posible que no te respondan, o si las gomas están muy lizas el vehículo te patine, así que anda con mucha precaución. Si ves a alguien detrás que viene detrás muy rápido, hazte un lado y déjalo pasar ya que si no le responden los frenos puede frenar con tu carro.

Por último, lo más importante es andar con buen abastecimiento de combustible. Nunca andes con menos de un cuarto de tanque, ya que con todos los charcos y calles inundadas el tránsito se pone un poco pesado porque la mayoría toman la misma vía para poder transitar. En éste transcurso no sabes el tiempo que puedes durar en un tapón, o si tienes que devolverte y dar una vuelta bastante grande porque la vía está bloqueada. Créeme, es muy duro tener que salir a pie con un pote lloviendo a buscar una bomba para echar un galón de gasolina.

Es recomendable también andar siempre con minutos disponibles en tu celular para llamar a alguien en caso de que necesites ser auxiliados, y aquellos que poseemos smartphones utilicemos las redes sociales como Twitter y Facebook para informar sobre el tráfico o rutas alternas, cómo está tu zona y ayudar a alguien en caso de que necesite ser auxiliado.

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Manual de Tránsito Bajo La Lluvia: Segundo Volumen, El Motorista

Andar en un motor es bastante singular en épocas de lluvia, ya que andar en motor o andar a pie es lo mismo, aunque un poco peor según mi consideración ya que aunque te desplaces más rápido, hay pocas opciones de cómo cubrirte. Una opción es pararte bajo un puente seco o un lugar donde puedas cubrirte hasta que pase la lluvia o ingeniártelas para poder transportarte.

Lo primero es que tienes que conseguir un pedazo de cartón seco y adaptárselo a la parte trasera del motor para que el agua y el sucio que levanta la rueda trasera no te ensucie la espalda, dejándote una sola raya de sucio tal cual fuera un zorrillo.

Lo ideal sería que te pudieras conseguir un traje impermeable para que no te mojes tu vestimenta, pero como la mayoría simplemente no se lo puede comprar, una opción es comprarte una o dos fundas de basura grande que se utiliza para echar la basura del jardín. En la parte del fondo le haces un hueco en el centro para meter la cabeza, y le haces dos huecos en los lados para poder sacar las manos; con la otra funda puedes abrirle el fondo para cubrirte de la cintura para abajo y voilá!, tienes un traje impermeable desechable.

Al igual que el peatón, anda con tu par de fundas para ponértelas en los pies para que no se te moje el calzado. De la misma manera que haces tus malabares para meterte entre los carros a 150km/h, utiliza tu equilibrio para subir los pies y manejar mientras cruzas un charco para que no se te mojen los pies.

Otros consejos que tengan los pueden dejar en los comentarios, esperen la tercera y última versión.

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Manual de Tránsito Bajo La Lluvia: Primer Volumen, El Peatón

Los constantes aguaceros que han caído durante las últimas 3 semanas, me ha hecho recordar lo difícil que es ser un peatón en éstas condiciones. Aprendiendo de algunas experiencias pasadas, y viendo la creatividad de muchos peatones transitando en época de lluvia, me he animado a escribir unos cuantos consejos a tomar en cuenta al transportarse en ésta media isla bajo éstas extremas condiciones.

Lo primero es que en estos días nunca dejes un paraguas, siempre llévalo contigo aunque veas que vagamente salga el sol en las mañanas si no quieres que te pase lo que me pasó a mí; puedes considerar que es una carga, pero créeme que dejará de serlo si te encuentras con tremendo aguacero. Las mujeres prefieren llevar sombrillas, sobre todo esas miniaturas que pueden meter en la cartera y como un transformer se abren cuando la aprietas un botón, pero éstas pueden ser poco funcionales cuando hay mucha brisa, se puede voltear dejándote vulnerable.

Usa ropa oscura, nada de ropa blanca o crema. Regularmente cuando caminas puedes salpicarte los pantalones, y los charcos usualmente tienen tierra o lodo que pueden ensuciarte y con la ropa oscura se disimula más; y créeme que salpicarte es lo mejor que puede pasarte porque en el peor de los casos un gracioso puede pasar en un carro a mil por horas justo en frente de un charco y darte un segundo baño de agua sucia.

Las mujeres, de por Dios, no anden en zapatillas lloviendo porque eso y nada es lo mismo. Si necesitas llevar zapatillas en tu trabajo, ponte unos tenis o zapatos cerrados para transportarte y lleva las zapatillas en la cartera y te la pones cuando llegues. Los hombres por igual, llévate una mochila y pon tus zapatos dentro, y no está demás llevarte una segunda camisa por si en el trayecto se te ensucia.

Por último, siempre anda con un par de fundas ya que te puede sacar de aprietos. A las mujeres les puede cubrir la cabeza para no perder la inversión que hizo en el salón, y a las mujeres y hombres les puede servir para cubrir sus pies o zapatos en caso de que necesariamente tengan que cruzar por un lugar que esté inundado.

Otros consejos que tengan los pueden dejar en los comentarios, esperen la segunda versión.

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Regla del Matrimonio No. 35

Hombres, si sienten que por más que ganen dinero no les alcanza, nunca olviden la fórmula matemática del matrimonio:

La capacidad económica del marido es inversamente proporcional a la capacidad de gastos de la mujer.

Espere por la siguiente regla…

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Cosas Que Solamente Se Ven en los Barrios

Yo que me crié en un barrio siempre me acostumbré a ver muchas cosas que para mí eran comunes, pero ahora que vivo en un ensanche la cosa es distinta pues casi no se ve de nada, solamente las casas y todo el mundo está en sus asuntos y no hay esa interacción como se ve en los barrios.

Camino a mi casa desde el trabajo, normalmente atravieso un barrio como atajo y al atravesarlo vi algo que hace siglos no veía, y de ahí me puse a recordar de las cosas que se ven únicamente o con más frecuencia en los barrios. Lo que ví fue el primer punto, sé que hay más cosas que ésta, así que sientanse libres de completar en los comentarios:

  • Rifas: Una doña con un juego de cubiertos o un juego de sábanas, una hoja de los cuadernos de espiral con 100 números y un bolígrafo bic de los transparente sin tapa; se pasea por el barrio rifando números para el artículo en cuestión en combinación con la lotería nacional. Si el número que sale en primera no se jugó se agachapa los cuartos o procede a rifar desde cero.
  • El Machante: Vendedor ambulante con todo tipo de verduras y frutas, va en un triciclo con la parte delantera bien adaptada para cargar toda su mercancía. Nunca va montado en el triciclo, va caminando empujándolo y todas sus clientas son “Machantas”
  • El Pollero: Normalmente tiene su puesto al frente o al lado del colmado de la esquina, con una olla hecha de una lata de aceite con agua hirviendo en una hornilla hecha de un aro de hierro de carro. Tu seleccionas el pollo que tu quieres el cual todavía está vivo, en cuestión de segundos lo decocota, lo mete en la olla, lo despluma y te lo vende picadito. Como nada se desperdicia, guarda las cabezas de los pollos que las compran regularmente los que tienen gatos para dárselas de almuerzo.
  • La Modista o El Sastre: Siempre hay sastre o una modista que vive remachando nuestra ropa vieja, ajustando aquellos rebotes que nos llegan o haciendo esos vestidos y ropas especiales para cumpleaños, bodas, bautizos o primera comunión.
  • El Amolador: Su trabajo consiste en afilar cuchillos y machetes que ya están botos para que puedan se reutilizados, es muy característico por su forma de anunciarse.
  • El Brillador de Calderos: Es un señor que recoge todos los calderos que ya están negros de tanto ponerlos en el fogón, curiosamente los pone al fuego con carbón y luego los brilla, dejándolo como nuevo.
  • La Fritura: Frente al colmado no puede faltar un puesto de fritura o empanada para que los tigueres que están bebiendo hagan zapata para el alcohol
  • Boca Negra: Es el perro que usualmente está junto a la fritura jociando a ver si le dan algo, y es característico por no tener vergüenza porque los palos y pedradas que le han dado para que se valla han sido tantos, que al final el dueño de la fritura termina adoptándolo.
  • Helados en Fundita: Generalmente son de batata con coco y siempre es una doña que los vende, generalmente a través de una puerta o ventana que da para la cocina.
  • Pulpería o Ventorrillo: No entra en la categoría de colmado, mayormente es bien pequeño y hecho de madera y venden en su mayoría viveres, verduras y cosas que podemos comprar en los mercados.
  • Mantequilla Suelta: Vienen en lata y te venden de dos pesos en adelante.  Se sirve con una cuchara de madera y te la entregan en un pedazo de papel marron de colmado. Si no te vas directo para la casa, la amntequilla traspasa el papel y se te cae.

Otoño

Otoño, by José Martínez ©

Como muchos de ustedes saben, he estado dedicando gran parte de mi tiempo libre a la fotografía. Actualmente no tengo dominio de las técnicas, simplemente coloco la cámara en unos de los modos pre-programados, busco el ángulo y espero el momento perfecto para captar el momento.

Comenzó como un hobbie, pero al ver que las fotos me quedaban de lo más bien decidí abrir mi propio Foto Blog para compartir una pequeña selección de las fotos con mis familiares y amigos. Siendo mi trabajo un poco amateur, me sorprendió bastante recibir un correo electrónico por parte de Fiona S. Hughes, editora de Schmap Guides, preguntándome si estaba interesado en que una de mis fotografías fuera preseleccionada en el proceso de preparación de la 10ma edición de la guía turística de la ciudad de New York, y solicitándome el permiso para que sea tomada en cuenta en la selección final para fines de publicación de la guía.

Aunque me indicaron desde un principio que yo no recibiría dinero en caso de que mi foto fuese seleccionada, acepté y me sentí halagado con el hecho de que la hayan tomado en cuenta, y de que me darían el crédito por la foto y la misma tendría un enlace a la foto original en mi página de flickr.

Para mi sorpresa, recibo éste fin de semana otro correo electrónico de Fiona felicitándome porque mi foto fue una de las seleccionadas para ser publicada en la guía, y me envía el enlace de la misma en donde confirmo que la foto tiene mi nombre en el crédito, y la misma tiene el enlace a mi página de flickr como lo habían prometido.

Simplemente quise compartir ésta gran satisfacción personal con ustedes, la foto es la que aparece al principio de éste post llamada “Otoño” y fue una de las que tomé en el Central Park de New York durante mi viaje en otoño pasado. Haciendo clic sobre la misma pueden acceder a la foto original que publiqué en mi Foto Blog, y a continuación les dejo el enlace de la guía interactiva; pueden ver mi foto en la parte superior derecha, la misma está enlazada a mi página de flickr:

Schmap New York Guide

José Martínez / Foto Blog

Cuando el Día No Está Para Ti

Hay días que definitivamente yo no puedo salir de mi casa, y es que la secuencia de sucesos que me ocurren me hacen preguntarme si el día estaba para mí. Actualmente vivo una vida tan ajetreada que no me permite mucho centrarme en los detalles y ni resolver ciertos asuntos simples, por lo que decidí un día tomarme la mañana para hacer con calma unas cuantas diligencias que debieron tomarse no más de 20 minutos cada una.

Comienzo con mi camino a cruzar el puente cuando varias personas comienzan a señalarme el carro, cuando me detengo me percato de que tengo una goma prácticamente vacía. Por suerte había una estación de gasolina cerca, pero tiene de esas bombas de aire que hay que echarle 5 pesos y yo no tenía menudo, ni nadie a 500 metros a la redonda, así que tuve que devolverme casi llegando a mi casa a echarle aire para no tener que fajarme a cambiarla.

De camino nuevamente, decido irme por el puente flotante que cruza el río Ozama porque el tráfico por el puente Duarte estaba bien agresivo, pero me topo con que estaba cerrado, así que tuve que devolverme y dar la vuelta que se le perdió al diablo, para volver a coger el tapón desde cero. A este punto, ya había perdido como una hora y no había llegado a la primera diligencia.

En la primera diligencia teníamos que retirar algo, pero al llegar mi esposa y yo nos percatamos de que dejamos en la casa una documentación original que era necesaria para retirar el asunto, después uno echar mil maldiciones y luego reírse de lo sucedido, no quedó de otra que devolverse para la casa, buscar el documento en cuestión, volver a chuparse el mismo tapón para cruzar el puente y volver para el primer sitio.

Si ven los sucesos aislados cada uno se ve bien pendejo, pero a mí me tomó casi 3 horas llegar a mi primer destino, cuando en ese tiempo yo debí de haber resuelto las 3 diligencias que tenía que hacer y debí haber llegado a mi trabajo. Si yo no hubiese tenido que ir a trabajar luego, no lo hubiese pensado dos veces en devolverme para mi casa y trancarme con llave no vaya a ser cosa de que me estuvieran guardando otra sorpresita por ahí.

Historia de Taxi

Por mi condición de tímido, acostumbré desde muy joven a no interactuar mucho con personas que no tengo confianza a menos que sea necesario, más porque no sé de qué temas hablar con esa persona que por estar de odioso.

Por ésta razón, cada vez que me monto en un taxi lo hago con los audífonos puestos y mi iPod a todo volumen para forzar al taxista a no interactuar conmigo, pero en éste país eso es imposible ya que en un trayecto de 20 minutos el taxista te cuenta toda su vida más la mitad de lo que se ha encontrado en su largo trayecto como taxista; y Dios te libre de encontrarte con uno a que le hayan pegado los cuernos porque ahí la tanda es larga y el camino también.

En mi último viaje a la ciudad de Guatemala, me tocó un taxista de mi casa al aeropuerto que me contó una anécdota un poco graciosa. A él le toco recoger a un tipo, el cual pasó de camino a recoger a una muchacha que había conocido la noche anterior en una discoteca. Lo que la muchacha no sabía es que antes de pasarla a recoger a ella, el tipo le había dado instrucciones al taxista de que la ruta era San Isidro derecho rumbo a la ciudad del niño (a.k.a. Las Cabañas).

Durante todo el trayecto ellos iban en chulería (aún no sé cómo dos personas pueden estar con un chulimameo delante de otra), y al llegar a la susodicha cabaña, la jeva arma un arboroto mencionando que qué clase de mujer él se cree que es ella, que ella no es una cualquiera (cabe destacar que estaban en chuleo durante todo el camino, y ella viendo para dónde iban, aparte de que la conoció la noche anterior).

El tipo se guayó y tuvieron que devolverse por el show que armó la susodicha. El asunto está en que el taxista los dejó en una plaza comercial, y a las 3 horas el mismo muchacho llamó al taxista para que los pasara a buscar nuevamente, que ahora es ella que quiere ir para la cabaña. Toda ésta historia fue contada mientras yo iba con un audífono escuchando música, y con el otro en la mano escuchando al taxista que comenzó a hablar solo y lo estuve escuchando para no pasar por descortés.

La verdad es que historia de taxis hay miles, tendré que ponerme a rebuscar entre mi cabeza aquellas que sin duda alguna vale la pena contar para compartirla con ustedes.

Regla del Matrimonio No. 34

Las mujeres deben de comprender de una vez por todas que los hombres somos binarios: somos 0 o 1, si o no, blanco o negro; con nosotros no hay término medio. Si no queremos salir porque no tenemos ganas, crean que no tenemos ganas; si estamos serio y nos preguntas si tenemos algo y decimos “Nada”, creannos que es “NADA”; si nos quedamos mirando al limbo y nos preguntan “¿En qué piensas?” y respondemos “En Nada”, crean que realmente no estamos pensando en nada (corroborado por la comadre); quizás a las mujeres se les haga difícil creer que alguien pueda tener la cabeza en blanco, pero es por su condición. Se dice que el hombre tiene la capacidad de sentarse frente a la televisión y no tener ninguna actividad cerebral por horas, y aún así respirar.

Ahora bien, nosotros los hombres sí sabemos que ustedes siempre están pensando en algo. Sabemos perfectamente que si les decimos “Vamos a cenar a tal sitio” tienen la capacidad de en un segundo recordar la pinta que tenían la última vez que fueron y quienes estaban allí, y las pintas que tenían las otras mujeres para no ponerse algo ni remotamente parecido (ojala utilizaran esa misma habilidad para memorizar las direcciones); también sabemos que si las notamos serias y les preguntamos “¿Qué tienes?” y responden “Nada”, sabemos perfectamente que si tienen algo y que tiene que ver con nosotros; simplemente nos hacemos los locos y les seguimos el juego, ¿para qué complicar más algo que ya está complicado?.

Espere por la siguiente regla…

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PD: Les deseo feliz navidad y un próspero año nuevo, éxitos en sus vidas y sobre todo salud. Nada de dinero, fájese usted a trabajarlo; ni nada de amor, fájese usted a dar muela y camine pa’ que la jevita le haga caso. Mil gracias por seguir visitando éste espacio. No dejen de ver la fotico de hoy.