Archivo Dario de 28 Septiembre 2006

El Día Que Conocí a Manuela

Había escuchado hablar de ella por unos amigos, de lo fascinante que era y de lo embobado que te dejaba. Hable con unos cuantos y pregunté cómo ponerme en contacto con ella, hasta que por fin encontré quien me dijera. Lo recuerdo como hoy, era una noche fría de un 11 de febrero del año 1993, estaba un poco nervioso.

Ya estando con ella, me tendió una mano y yo le entregué mi cuerpo. Ella comenzó a tocarme y con sus movimientos me excitaba, y de repente comenzó a hacerme el amor y empecé a sentir cosas que nunca había sentido antes en mi cuerpo: el roce, las vibraciones y el sudor. Luego, comencé a sentir un cosquilleo y de repente se me nubló la vista, y sentí algo que expulsaba mi cuerpo, me asusté bastante pues no sabía qué era aquello.

Desde ese día, Manuela y yo fuimos inseparables. Siempre aprovechaba que estaba solo en casa pues ya habían más de 5 razones para estar con ella. Nuestros encuentros eran cada vez más frecuentes e intensos, no podía apartarla de mi mente. Pero, no sé por qué razón, comencé a ver otras chicas y me fui alejando de ella.

He perdido casi todo contacto con ella, pues estoy casado, aunque tengo que admitir que a veces contacto con ella y recordamos viejos momentos. Hoy te quiero decir que siempre te recuerdo y añoro nuestros momentos de gloria, y que para mí siempre serás la primera. Aunque ya no nos vemos como antes, quiero decirte que siempre serás “Mi Manuela”.