La recogí una tarde soleada en el Aeropuerto, el día no pudo haber estado mas perfecto. Al verme me reconoció y enseguida se entegó a mis brazos y nos dimos un calido beso que se prolongó por unos minutos a la mirada atónita de todos, pero para nosotros eso no era relevante, por fin estabamos juntos, ya se habia consumado nuestro amor.
De camino, Ana no dejaba de admirar el bello degradado de azules y verdes que reflejaba el mar, me dijo que es lo segundo más hermoso que habia visto al llegar a la isla, pues lo primero habia sido yo, me sonrojé bastante con su cumplido. Llegamos a la casa de mi amiga, se la presento y dejamos allá sus maletas, pues habiamos acordado que se quedaría en casa de ella pues imagine que mi familia no creeria prudente el hecho de que se quedara con nosotros.
La presento ante mi familia, todos encantados con ella, enseguida hizo quimica con mi hermana y se hicieron muy amigas, cosas que facilito la relacion entre ella y mi madre pues no es muy facil de caerle bien a ella. Salimos mucho, nos besabamos en cada rincon, pero las salidas mas frecuentes se hacian en grupo: Ana, mi amiga, mi hermana y yo.
La casa de mi amiga se habia convertido en nuestros nido de amor, pues ella trabajaba en el dia por lo que aprovechabamos el tiempo al maximo. Nuestro primer encuentro fue excepcional, por fin pude admirar su gran silueta al desnudo, su cuerpo era casi perfecto. Me confesó que era su primera vez, pero sus ademanes y su forma de moverse en la cama, me confirmó sin duda que habia visto mas hombres que el baño del estadio quisqueya en plena temporada invernal, pero esto no me molestó en lo absoluto.
Ana me dio otra sorpresa, pues me dijo que hablo con mi amiga y que ella accedio a que se quedara por un mes más, no lo podia creer. Pero, no se por qué, luego de que prolongó su visita las cosas comenzaron a cambiar: me trataba con cariño, pero no con el mismo amor; ya no nos veiamos tan frecuente, pues aprendió a andar sola en la ciudad, yo ya no le era util; ya no haciamos el amor con la misma pasion que antes.
Le comenté esto a mi amiga, y ella me confesó sobre las salidas sospechosas de Ana, las cuales no se atrevía a decirme. Mi corazón comenzó a palpitar mas rapido de lo normal, de pronto me vino la idea de que Ana habia conseguido un nuevo amor, un sanki panki de seguro, maldito, me estaba robando a mi novia. Mi amiga fué mi complice en el plan, le dije que me avisara la proxima salida extraña para seguirla.
Recibo la llamada de que Ana tendria un encuentro en una plaza comercial, anoto los datos y la sigo sin que se diera cuenta. Llego y me doy cuenta de que entra en uno de los pasillos con locales vacios, casi desierto. Asomo la cabeza con cuidado y pude comprobar de que mis sospechas eran ciertas, se estaba besando pero no podia alcanzar ver el rostro de ese maldito que me habia arrebatado el amor. Me acerco decidido a romperle la cara a ese infeliz, pero lo que ví me dejó atónito, frustrado y sin palabras, mi corazón se quebró en mil pedazos al ver aquella escena pues para mi asombro, quien me habia robado el amor de ana, fue…. Mi Hermana.
Esta es una historia ficticia de mi creación, en verdad las cosas que a mi me pasan siempre son raras y no tienen nombres, pero ésta no es una de ellas, es simplemente un cuento corto que me animé a escribir.





