Muy poco he hablado sobre Doña Daisy en este blog, no por descuido, sino porque estaba esperando el momento preciso para hacerlo. Doña Daisy nació en Chacuey, perteneciente al distrito municipal de Platanal en Cotuí, Sánchez Ramírez el 13 de Mayo, el año todavía es secreto de estado.
Daisy se casó con Otto a los veinte y tantos años, y procrearon 4 hijos: los mellizos quienes vinieron primero, luego vino Samir, y el más pequeño de todos se hace llamar Demetrix y vive escribiendo pendejadas en una pagina de Internet por ahí.
Trabajó muy poco, siempre quiso dedicarse a la casa y a cuidar de sus hijos, además el trabajo de su esposo le permitía ese lujo; le iba tan bien que luego Otto puso su propio negocio el cual fue muy productivo en su época. No eran ricos, pero Daisy disfrutaba de su familia, vacaciones, viajes, comer en un buen restaurante los domingos, dos viviendas propias, en fin, se podían decir que vivían bien cómodos.
Un día, una noticia le hizo cambiar todo ello, pues su esposo fue diagnosticado de una terrible enfermedad, y cuyo tratamiento era bien caro. Cuando Otto ya no pudo seguir al frente del negocio, Daisy se puso a cargo de ellos, pero los caros tratamientos agotaron todos los ahorros que tenían, lo que luego llevo a vender una de las viviendas, y luego el negocio, luego uno de los vehículos.
En esta situación, Daisy no tuvo mas remedio que dejar su familia por un año, e irse a trabajar a un país extranjero y a partirse el lomo, todo para poder costear el tratamiento de su esposo y poder mantener a sus hijos. Lucho interminablemente hasta que la enfermedad logro vencer a su esposo, situación que le llevo varios años superar.
Viuda, sin trabajo y manteniendo la casa con lo poco que enviaban sus hijos primogénitos, los mellizos quienes tuvieron que dejar sus estudios para ayudar económicamente, Doña Daisy siguió velando por su hijo más pequeño quien recién entraba en la universidad. Aún no sé como lo hizo, pero nunca faltó dinero para pagar un cuatrimestre, ni para comprar un libro, no importa lo caro que fuera.
Esa señora a quien admiro eternamente por su lucha, decisión, fortaleza y amor a su familia es mi madre, y el día de ayer estuvo de cumpleaños. Yo no tengo, ni creo que nunca tendré con que agradecerle todo lo que ha hecho por mi, por mis hermanos y por mi padre. Espero siempre estar ahí y nunca faltarle a mi familia, tal y como ella lo hizo.
Hoy quiero desearle feliz cumpleaños, y que Dios algún día me de la dicha de poder brindarte todo lo que un día me diste, tenerte en u palacio y que disfrutes tu vida haciendo lo que mas te gusta, esta vez sin preocupaciones, eso ya déjamelo a mi, que debo de velar por ti, Te Amo.