Daily Archive for mayo 28th, 2007

Regla del Matrimonio No. 3

Si su mujer necesita comprarse algo, no cometa el error de acompañarla ya que sucederá lo siguiente:

1. Entrará a una primera tienda, luego de 45 minutos y medirse todas las ropas (y no necesariamente de su size) encontrará por fin una que le guste, pero no se ilusione pues la esconderá en un lugar de la tienda y volverá a hacer el mismo proceso por todas las tiendas de la plaza.
2. Luego de 3 horas y media, decidió que realmente la que le gustaba fue la ropa que vio en la primera tienda, y volverá y se la medirá como 3 veces antes de pagarla.

Así que piense mejor llevarla como a las 6:30 ó 7 de la noche, y mientras ella se emburuja con su compradera, usted va a al cine y se tira su película tranquilito, así no se desespera con ella, y ella no se incomoda por usted por desesperado (ojo, déjele el dinero contado, nunca le deje la tarjeta de crédito). Cuando su pelicula haya terminado, ya su mujer habra terminado, o por lo menos estara casi terminando de hacer su compra, asi quedan los dos felices. Solo debe de tener en cuenta buscar actividades en comun para compartir, pero creame que ir de compras no debe de ser una de ellas.

En cambio, si es usted que necesita ir a comprar algo, vaya usted sólo, aunque sea al súper mercado, llévese de mi, sino vea la prueba: “Tip Financiero”.

Nota: Estas reglas no tienen como objetivo discriminar, ni denigrar a la mujer, ni mucho menos criticar negativamente el matrimonio. Esto es simplemente una manera jocosa de ver el lado positivo del incomprensible mundo de las mujeres, el cual muchos hombres no somos capaces ni siquiera de hacer el intento de explorar, cosa que termina dañando la relacion y la convivencia. Estas reglas estan basadas en cuentos, relatos y conversaciones entre amigos, no únicamente en vivencias propias.

Espere por la siguiente regla…

Relacionado: Reglas del Matrimonio

Mi Primer Noviazgo

La mayoría recuerda a su primera novia de manera especial, como la primera persona a quien uno le entregó sus sentimientos, y compartió por primera vez de manera intima sus pensamientos (ojo, pensamientos) y con quien se dieron el primer beso, menos yo como ustedes habrán da esperarse.

Mi primera novia fue algo muy singular y surgió de la siguiente manera. La novia del peke (amigo del colegio), quien fue su primer gran asfixie, estaba en un colegio del Ozama. En ocasiones yo acompañaba al peke a la salida para que el viera a su jevita, cosa que me incomodaba estar siempre de mexicano aguantando gorro. A la jevita se le ocurrió la gran idea de unir a su inseparable y desolada amiga, con el inseparable paraguayo amigo de su novio (o sea yo).

A esta chica, a quien llamaremos Carla, me la presentaron un día, y como a las tres horas el peke me estaba llamando dándome el teléfono de Carla quien supuestamente estaba esperando que yo la llamara. Yo no era tan estúpido inocente como para no darme cuenta que era un complot de el peke para que lo siguiera acompañando, y de su jevita lo mas seguro para quitarle el amargue a su amiga, pero como no tenia muchas opciones y nunca había experimentado en esos menesteres, decidí seguirle el juego a ver que pasaba.

Esa noche la llame, y después de unos 20 minutos (los cuales 15 fueron una liga de silencio y palabras sin sentido), nos soltamos, empezamos a hablar y fuimos entrando en confianza. Al otro día la llame y le puse la canción “Te Amo” de Franco de Vita y le pedí que fuera mi novia, ella llorando de la emoción me dijo que si.

En eso pasamos una semana de amores de teléfono sin habernos visto, días después la espero en la salida del colegio, hablamos como dos minutos rápidamente y cuando se despidió me dio un piquito en los labios (lo que no cuenta como mi primer beso). La llamo en la noche diciéndole lo mucho que me gusto hablar con ella ese día, que me estaba enamorando, y todas esas jabladurias que uno le dice a las jevitas pa uno mantenerse frío.

A la siguiente semana, dígase a los 15 días de amores, me llama llorando, y me confiesa que sufre mucho en su casa, que se quiere ir y se que se quiere mudar conmigo, a lo que le dije, según recuerdo perfectamente “Perate muchacha, ¿que es lo que tu me estas diciendo?, pero si yo soy un bicho que tiene que pedir 10 pesos pal pasaje cada vez que va a salir”. Luego de eso le fui sacando los pies lentamente, hasta que perdí contacto total con ella.

Fui muy duro lo se, pero en aquel tiempo no tenia la madurez suficiente como para darme cuenta de que ella necesitaba mi ayuda, y yo la rechacé. Nunca volví a llamarla por vergüenza, pero me sorprendí cuando tres años más tarde cuando estaba en una discoteca, Una chica me saca a bailar y cuando la vi bien era Carla. Esa vez bailamos y tuvimos mucho mas contacto físico que lo que tuvimos en nuestro corto noviazgo, y no tuve oportunidad de hablar con ella pues el ruido del ambiente no me lo permitía. Después de ese día nunca mas volví a verla ni a saber más de ella, aun me pregunto qué será de ella, y si pudo superar todos los problemas que tenia en su casa.