Paola y yo regresábamos muy emocionados, pues acabamos de practicarle la primera sonografía 3D y fue increíble ver como aquella criatura que estaba en su pancita ya estaba totalmente formada. Ya estábamos casi cruzando el puente Duarte, pero había un tapón tremendo, así que decidimos desviarnos y cruzar por debajo del puente mella para tomar el puente flotante, pero ahí nos encontramos con otro tapón más grande justamente en la bajada, pero ahí no pudimos regresar, así que tuvimos que quedarnos allí.
Ya con unos minutos en el tapón, siento que algo grande impacta nuestro vehiculo con gran fuerza, y luego de que nuestro vehiculo se detuviera al chocar con el contén, reacciono medio aturdido y asustado preguntándole a Paola si estaba bien, si el bebe estaba bien. Por unos segundos entre en pánico, pero Paola me dijo que se estaba bien, y que aparentemente el bebe estaba bien. El gran impacto, resulto ser una guagua de FENATRANO, a la cual se le fueron los frenos y fue a para con mi Accord, ocasionándole grandes daños en la parte trasera.
Para mi sorpresa, el chofer se mostró bastante apenado y con toda la amabilidad de colaborar y dirigirse a la policía para reportar el caso, pues su autobús tenia seguro y cubriría con los gastos. Nos dirigimos al destacamento mas cercano, en el cual los policías dejaron detenido al chofer, pues había una embarazada involucrada y había que hacerle un chequeo primero para confirmar que estaba todo bien.
Luego de que mi suegra llevara a Paola a la clínica, y verificaran que el bebe estaba aparentemente normal, proseguimos con la denuncia del choque, pero ya era muy tarde y había que dirigirse al Palacio de la policía para que atendieran el caso. Llegando a la policía ambos en mi vehiculo, noto que el tipo se esta sacando algo por debajo del pantalón, y saca tremendo puñal (segundo susto del día), yo de una vez meto la mano debajo del asiento (haciendo el bulto de que tenia una pistola), pero ahí el tipo me dice inmediatamente que no me asuste, que el se va a sacar el puñal para dejarlo en el carro, pues no puede entrar con eso a la policía.
Luego de 30 minutos y dos apagones, realice la denuncia, el chofer asumió toda la culpa del accidente, firmamos el acta, luego tuve que salir y andar medio UNIBE para sacarle copia pues la copiadora de la policía estaba dañada. Finalmente llevé al tipo donde se había originado el choque, y a pesar de haber pasado dos sustos y un trauma para sacar un acta por el accidente, sentí satisfacción pues por lo menos tenia un acta en la cual el se echaba la culpa y con eso podía reclamarle a su seguro.
Al fin y al cabo el seguro no me resolvió, pero de lo que doy gracias a Dios es que ni a Paola ni al bebe le pasó nada. Yo creí haber pasado grandes sustos en mi vida, pero ninguno se compara con el susto de perder a una criatura que aun no había nacido, y ni quiero imaginar tampoco lo que seria perder a un hijo.




Esto Me Acaban de Decir