Siempre me recuerdo de la fecha de tu cumpleaños, pero para serte sincero no recuerdo mucho qué se hacía ese día, bueno, realmente lo que tengo son las imágenes de las fotografías de la familia celebrando contigo en casa, pero yo estaba muy chiquito para ese entonces. Naciste un 8 de junio, y me atrevo a pensar que el 8 acompañado con el 2 es el número de suerte de nuestra familia, pues tus mellizos nacieron un día 2, tu tercer hijo nació un día 8, tu cuarto hijo nació 28, el primogénito de Emilio nació un 2, y el mío nació un 8 de diciembre, justamente 6 meses antes de tu fecha de cumpleaños.
Sí, en diciembre nació el mío, ¿Quién te iba a decir que el ñoñito que tanto apoyabas tiene un hijo?, pues es que ya yo soy un hombre, y es que tu partida me hizo madurar antes de tiempo. Si tan solo pudiera yo traerte aunque sea por un día para que lo veas, lo abraces y lo mimes. Ah las cosas de la vida, tan loco que eras con los niños (y ellos contigo) y solamente pudiste ver tu primer nieto, que ya se está convirtiendo en todo un hombre.
El único cumpleaños tuyo que recuerdo, fue el único en que te hice un regalo que yo mismo escogí y compré con mi propio dinero, irónicamente fue también tu último cumpleaños. Ese cumpleaños tuvimos que celebrarlo en la clínica, y te llevé una corbata amarilla con la intención de que te la pusieras el día de la boda por la iglesia, que tantos años le habías pedido a mami que hicieran.
Abriste el regalo, no recuerdo mucho tu expresión, pero si se que te gustó mucho y que la ibas a usar. Pero no pudiste, no la usaste, nunca llegó el día de la boda. Te me fuiste antes de tiempo, te me fuiste un mes 8, 2 meses luego de tu cumpleaños; ahora veo que el 8 y el 2 no son tan de suerte; te me fuiste un día 4, te me escapaste de las manos, te fuiste frente a mis ojos.
Hoy ya no estás conmigo, pero yo si estoy contigo, hoy celebro tu cumpleaños con mis recuerdos, con tus cuentos y con tus consejos. Hoy ya no estás, pero tu presencia me acompaña cada día, en cada momento. Hoy te extraño, hoy es tu cumpleaños.
Un abrazo y un tragito de vodka en tu memoria mi viejo, donde quiera que estés.



Esto Me Acaban de Decir