Daily Archive for junio 15th, 2007

Lucía

A principios de año 2003, unos amigos de la universidad me habían hablado sobre un fin de semana que estaban planeando en Jarabacoa en la cabaña del papá de Eddy, solamente que estaban esperando un fin de semana largo para aprovechar el viaje. El más cercano fue el 27 de febrero, que caía jueves, por lo que aprovechamos para hacer puente, y doblemente lo aprovechamos porque al siguiente día era mi cumpleaños no. 21, una razón más para gozarnos el fin de semana lejos de casa y sin supervisión de padres.

Llegamos el jueves tempranito, inmediatamente avisamos que llegamos bien, apagamos todos los celulares, nos quitamos los relojes y metimos en una mochila cualquier cosa que nos haga mantener contacto con la ciudad o la tecnología. Mientras un grupo limpiaba la casa, otros nos fuimos al pueblo a comprar comida y a abastecernos de bebida suficiente para el fin de semana.

Entramos en algo que pretendía ser un súper mercado, y mientras metía cosas en la canasta, sentía que alguien me miraba. En una miro de repente, y mis ojos atraparon a una hermosa chica de piel bastante blanca, pelo lacio castaño y unos bellísimos ojos marrones. Al agarrarla in fraganti, no volteó la mirada como esperaba, en cambio me brindó una bella sonrisa y continuó con su compra, yo también hice lo mismo, y sin dirigirle la palabra, pagamos lo que habíamos escogido y nos regresamos a la cabaña.

Al regresar no tuvimos tiempo de descansar mucho, pues había que terminar de organizar la cabaña, ordenar la compra, cocinar, y cosas como esas. Ya entrando la noche, salimos a la terraza y mientras los muchachos jugaban dominó, yo recordaba con gracia a la chica del súper mercado, y de lo bien que se veía.

Al otro día me despertaron con tremenda bulla y cantándome las mañanitas, seguido de varias llamadas telefónicas luego de rogar que me dejaran encender mi celular por la ocasión, aunque sea por unas horas. Nos cambiamos y fuimos a desayunar al pueblo, y luego del desayuno, fui a sentarme al parque a reflexionar de la vida, mientras los muchachos averiguaban como llegar a un famoso río que había por la zona.

Estando muy concentrado pensando en mis adentros, me interrumpe un “Hola”, y me percato que de que era el mismo rostro que me sonrió en el súper mercado. Me dijo: “Hola, no eres de por aquí, ¿verdad?”, le respondí que no, que era un turista, a lo que vuelve y me dice: “Hola turista, me llamo Lucía”. Aún me sorprendo cómo en un pueblo, podía haber una chica tan extrovertida que no temiera hablarle a un extraño.

En unos 45 minutos creo que me contó casi toda su vida, desde que tiene una hermana en la capital, hasta que su papá tenia una finca en donde cosechaban rosas, le dije que al parecer su papá lo hacia muy bien, pues una de ellas salio caminando y me estaba hablando, comentario que hizo que me brindara otra sonrisa. Veo a los muchachos llegar de lejos, y me despido antes de que me vean con ella. Le dije que fue muy agradable hablar con ella, y le pregunté si iba a estar esa misma noche en el parque, me dijo que si tendría una buena razón para estar allí lo estaría, a lo que respondí que le aseguraba que la iba a tener. Asintió con la cabeza, y acordamos encontrarnos a las 7:30 en el mismo banco.

Continuará….