Daily Archive for julio 12th, 2007

Una Vida Sencilla

José Antonio se levanta con el sonido de la alarma, se sienta unos segundos en la cama para analizar todo lo que tiene que hacer en el día. Enciende su sistema de sonido 7.1 y busca en su iPod Video de 60GB su playlist preferido de música clásica, y la escucha mientras se baña, le abre la mente y lo mantiene relajado todo el día.

Sale del baño y enciende su plasma de 60 pulgadas para ver cómo amaneció el país, es muy importante saber cómo está la economía y la república cuándo se tiene un cargo tan importante. Se cambia y enciende su Range Rover desde el celular mientras el ascensor hace el viaje acostumbrado entre los 12 pisos que hay entre el lobby y su Pent House.

Llega a Marochas y pide su acostumbrado y costoso desayuno, para luego dirigirse a la oficina. Antes de entrar a su despacho, su Black Berry le anuncia que tiene un nuevo correo, es del cliente cuya cuenta trata de conseguir desde hace mas de año y medio, quiere una reunión con él, al parecer ya quiere tratar los asuntos en serio.

Entra a su despacho, lee los correos y atiende solamente las llamadas más importantes, quiere mantener su mente fresca para la reunión de la tarde. Firma los memorandos y cheques pendientes, luego al medio día se va a Sophia’s a almorzar sólo, como de costumbre. Tiene todo casi planeado, al terminar se va a su casa, se cambia, se pone sus zapatillas y toma sus palos de golf. Luego, se dirige hacia el malecón y toma el helicóptero que lo llevará al nuevo campo de golf localizado en Cap Cana.

Luego de 17 hoyos y de tener al cliente casi convencido, éste le propone un trato a José Antonio: si llega al hoyo 18 de un tiro cierran el trato. José Antonio cerró sus ojos, apretó bien el palo y lo impulsó con toda la fuerza y precisión que pudo. Abrió sus ojos justamente para apreciar que la pelota se entraba en el hoyo, y con ella también entrarían en su cuenta en un plazo de dos años más de 5 millones de dólares en ganancias por cerrar el trato.

Se despide muy cortésmente de su cliente, invitándolo a él y a sus abogados a pasar por sus oficinas el día siguiente para formalizar el asunto. De regreso a su casa, vuelve a poner música clásica, se sirve un trago de Blue Label que sólo abre en ocasiones especiales y se mete en su Jacuzzi, sólo. Debería de estar feliz por haber cerrado el negocio más grande de su vida a tan solo 28 años de edad, pero no es así.

José Antonio simplemente cierra sus ojos, y se les humedecen al pensar cómo sería su vida si se hubiese casado con Mariela, y no hubiese muerto a causa de un aborto mal practicado, que él mismo le obligó hacer simplemente porque estaba en la universidad y no podía darse el lujo de atrasarse en su carrera. Hoy, daría todos sus millones, su Range Rover, su Pent House y todos sus aparatos sofisticados por tan sólo viajar en el tiempo, y comprobar por él mismo, cómo hubiera sido.