Era mi primer día de mi segundo trabajo, y uno siempre trata de hacer lo posible para tratar de dar una buena impresión, en los trabajos la primera impresión vale mucho ya que determina las relaciones que puedes formar con los diferentes compañeros de trabajo, que dicho sea de paso es muy tomado en cuenta a la hora de crecer dentro de la misma empresa.
Bueno, el hecho es que me puse la mejor pinta, me cambié nítido y me di mi respectivo perfumazo. Iba preparado para que mi primer día de mi segundo trabajo fuera perfecto, ya que el primero obviamente no lo fue, pero el destino tenía preparado otros planes para mi; estoy por pensar que estas bainas me la hacen a propósito para tripearse conmigo desde allá arriba.
Sucede y acontece, que llego al edifico, digo mis respectivos buenos días y pulso el botón del ascensor para dirigirme al tercer piso. Cuando reabren las puertas, sale una persona bien rápido que ni siquiera pude ver quien era, me pregunté del por qué tenia tanta prisa. Cuando entro el ascensor y pulso el botón correspondiente al tercer piso, me doy cuenta del por qué, pero ya era demasiado tarde cuando me di cuenta de que había dejado un “regalito”, las puertas del ascensor ya se cerraban.
El olor era inaguantable, así que pulso rápidamente el botón del segundo piso para subir por las escaleras, pero no bien se abre la puerta cuando entran tres personas hablando que no me dieron chance a salir. Inmediatamente se cerraron las puertas del ascensor, hubo un silencio y una miradora de reojo. Imagínense, si usted fuese una de esas personas ¿quién pensaría que dejó el mal olor?, yo no me atreví a dar ninguna explicación porque me iba a encontrar en la misma situación del tipo del cuento que estaba ordeñando la vaca.
Cuando llegó mi piso, me armé de valor y salí como si nada. Aunque yo no fui el culpable, estoy seguro que hablaron de mí, ya que en la primera semana me trataron medio extraño. Nunca nadie me mencionó nada, pero estoy seguro de que así fue, pero yo me hice el chivo loco a las pocas semanas ya era pana de varias personas. Cosas como esas pueden hacer terminar tu vida profesional en segundos.





