Por más que pase el tiempo, es muy difícil uno olvidarse uno de ésta temporada, la de final de agosto que marca el inicio a clases. Recuerdo perfectamente que para estas fechas andaba yo con mi mamá y mi papá peinando la duarte, específicamente las tiendas Plaza Lama, Sederías California y La Gran Vía; en busca de los útiles escolares. Vamos a recordar un poco las cosas que uno hacia que le compraran a uno, y los usos que uno les daba, que casi nunca eran los correctos:
- Forros de Cuadernos: Éstos podían venir de plástico transparente, ó de papel con figuras, mis preferidos eran los que traían las figuras de Looney Tunes. Su rol es cuidar las portadas de los cuadernos, y de verdad que lo hacían, pues uno los llenaba con firmas, garabatos y calcomanías. Al final del año escolar, uno les quitaba los forros a las mascotas y comprobaba que la portada seguía intacta, ahora bien, ¿De qué nos servía si ya se había terminado el año escolar?.
- Los Cuadernos: Regularmente eran Eco ó Apolo, y aparte de guardar los apuntes de nuestras materias, las últimas páginas guardaban nuestro lado artístico, el cual desarrollábamos en las horas de las materias aburridas. Además, me enseñaron que el Himno tiene más de 6 estrofas.
- Los Lápices: ¿Los recuerdan?, son unos trozos de madera con carbón dentro que servían para escribir. A mi me gustaban más los de cera pues no se desbarataban al sacarle puntas, y el sobrante salía entero sin hacer regueros. A mí me tocaron lápices, muchos de ellos, pero los riquitos usaban multiminas que consistía en un tubo de plástico que contenía 12 puntas, y cuando se te gastaba una, la colocabas al final para que ésta empujara a la más nueva (bainita pendeja esa). Los que eran un poco más ricos usaban porta minas, que era un aparato un poco más sofisticado.
- Sacapuntas: como su nombre lo índica, es un aparato muy sofisticado que servía para sacarle la punta al lápiz cuando ésta se ponía bola. El mismo constaba de una parte de plástico ó metal, otra con una parte de metal filosa y un agujero que le daba la forma a la punta del lápiz. El método para probar que un sacapuntas hacía bien su trabajo, era llenando el buche de aire y puyarlo con el lápiz. Su método de limpieza era muy complejo, ya que si lo soplabas para sacarle la basura, lo ponías boto. Los portaminas y el teclado han logrado que lápiz salga casi por completo de mi memoria, los arquitectos y publicistas no corrieron con la misma suerte.
- Borra: Instrumento mágico que se utiliza para deshacer lo que uno escribía con el lápiz. Vienen de tres tipos: las Karavelitas® que te hacían un toyo y no borraban nada; las que venían de figuras y de olor que eran más decorativas que otras cosas, éstas las usaban las niñas, ahora bien, si usted es varón y las usaba le recomiendo que se haga éste test; por último estaban las de leche, las cuales son las realmente funcionales, borran bien nítido. Yo tenía la maña de masticar las borras de leche.
- Lapicero: Instrumento moderno que utilizaba tinta para dejar impreso de manera permanente el escrito. Los riquitos usaban felpas los cuales eran mas finas y sofisticadas, pero el resto usaban comúnmente lapiceros bic azules, los cuales cuando iban por mitad se secaba la tinta, y para hacerlo funcionar había que rayar el piso con la punta de manera enérgica y repetida, ó colocar por unos segundos la punta del lapicero al fuego de la vela. Regularmente, al final la bola de la punta terminaba saliéndose en el momento más inoportuno, creando tremendo toyo entre la mascota y la camisa del uniforme.
- Ega: Líquido blanco espeso cuyo fin es lograr unir y mantener superficies planas, preferiblemente de papel; pero su verdadero fin era entoyar al que la utilizaba, y hacerle la vida imposible a uno cuando no era utilizada por mucho tiempo ya que el orifico por donde salía se tapaba con la misma sustancia, y la única forma de destaparlo era con una aguja ó alfiler caliente. Yo solía embarrarme las dos manos con Ega, esperar a que se me seque y luego quitármela lentamente, como si me estuviese arrancando la piel. Años después salió una variante llamada UHU que tenía la capacidad de entoyar a uno 155% más que la Ega.
- Mochila: Se tiene la idea de que es un bulto que se utiliza para guardar los libros, cuadernos y útiles escolares, pero en la primaria se tiene un concepto muy diferente de la Mochila. En la primaria, la mochila era símbolo de status social, determinaba el nivel de bonanza ó de olla en que se encontraba en tu familia: los menos pudientes teníamos la mochila “Safari” estándar, que era una mochila negra que simulaba ser de piel de cocodrilo, pero en realidad era de hule y la misma no podía ser expuesta al sol por más de 30 minutos porque después no había espalda que la soportara; los de clase media tenían la “Safari” Premium que igualmente eran de hule, pero la parte superior e inferior simulaban ser de cuero; y por último están las que usaban los riquitos, las “JanSport”, símbolo de poder y bonanza, eran de tela de un solo color y la parte inferior de leather genuino. Los que tenían JanSport las trían regularmente de New York cuando regresaban de sus vacaciones.
Luego de tener todo esto, seguía la espera del día más esperado: la apertura de las clases. La primera semana de clases uno se levanta tempranito con el vicio de llegar al curso y exhibir lo que le habían comprado a uno. Aquello era un campo de batalla, una lucha por exhibir quien llevaba la baina más bacana y cara. Luego de unas semanas, se le iba el vicio a uno y era tremendo lío para levantarse.
Y tú, ¿Te acuerdas de todas esas bainas?
PD: Esto es una transmisión de prueba, todavia no estoy de vuelta totalmente…




