La otra tarde salí bien temprano del trabajo, pues tenia que resolver un asunto del apartamento en donde recién me mudé, y en el trayecto iba pensando en los giros que ha dado mi vida en el último año, y sobre todo en los últimos días en donde me han encargado un proyecto el cual podría reforzar mi vida profesional, y definiría varios aspectos en mi área laboral actual.Todavía yo no tengo nada, apenas soy dueño de unas cuantas deudas, pero aún así tengo otro nivel, status y experiencia en comparación con el año pasado. Todo esto fue logrado en base a esfuerzo, dedicación, responsabilidad, entrega, sacrificios y cansancio; pero puedo decir que ha valido la pena.
Mientras seguía manejando, e iba pensando en el contrato de la energía eléctrica, préstamo de vehículo, leche y pañales del niño, la coordinación de los distintos levantamientos que tengo que hacer la próxima semana, la reunión que tuve que suspender en la tarde, el trabajo que tengo atrasado y encima de los días que tengo sin publicar y sin leer ningún blog; veo a una adolescente que camina bajo el sol con una cara no muy conforme y unos libros de inglés bajo el brazo. Al verla, me transporté a cuando tenía mas o menos su edad y lo bien que era vivir en aquellos días, y pensé: “Si la vida fuera tan fácil como ir a Clases de Ingles”; sólo me quedó recomendarle en silencio a la jovencita que vaya animosa a tomar sus clases y la disfrute, porque luego querrá que su única preocupación sea esa.





