En mi época de niño, disfrutaba mucho el poder jugar los diferentes juegos de la época. En el parquesito ubicado cerca de mi casa, nos juntábamos a jugar el acostumbrado repertorio: La plaquita, Cero Mata Cero, El Loco Paralizao’, Yun, etc, etc. Mientras iba cayendo la tarde, la cosa se ponía mas interesante, sobre todo cuando no había luz, ya que jugábamos el escondido ó la latica, porque la oscuridad era una perfecta aliada para los escondites más insólitos (también siempre había una y uno del grupo que se aprovechaban y se perdían por un rato).
Ya en la casa, y todavía sin luz, desarrollábamos increíblemente nuestra imaginación. Recuerdo que hacíamos de todo para entretenernos cuando estábamos a oscuras:
- Samir (mi hermano, no Samir Saba, jejeje), solía construir un cine con un Block, hojas de papel y una vela. Con los muñecos y las sombras se hacían tremendas funciones.
- Hacíamos con las manos figuras en las paredes con el reflejo de la sombra de las velas, el juego consistía en adivinar la figura que se estaba representando.
- Jugábamos “Veo Veo”, que consistía en describir un objeto que estuviera en el entorno, con el objetivo de que lo adivinaran.
- Nos sentábamos en ronda a contar chistes y cuentos de misterios, con éstos últimos regularmente no podía dormir si no era con una vela encendida en el cuarto.
Afortunadamente hoy contamos con plantas eléctricas e inversores, así que los chicos de ahora no se imaginan una vida sin una laptop sin baterias, ni sin un PSP ni un celular descargado. Nora, una lectora, me comenta que durante el paso del Huracán Dean en La Romana cortaron la energía eléctrica bien temprano, y para la tarde el inversor de su casa ya se había agotado. Su hijo para entretenerse se la pasó jugando con la Laptop, y cuando se le descargó le pregunta a se abuelo qué hacía cuando era pequeño, no había luz y se le descargaba la laptop.
Pienso que sería buena práctica de vez en cuando quedarnos a oscuras a propósito para que nuestros hijos se hagan una idea de cómo nos hacíamos en nuestros tiempos. Recuerdo que cuando era pequeño y durábamos viciando con el nintendo, papi tumbaba los brakers de la electricidad a propósito para forzarnos a compartir un poco después de la cena.




