Caso real, abogado de la defensa defendiendo a un hombre acusado de matar a su esposa a puñaladas:
“Señor Juez, de que hay un muerto, lo hay. Yo no la maté señor juez, ni el fiscal, ni usted tampoco; la mató mi defendido, 17 puñaladas a sangre fría. Pero déjeme decirle algo señor juez, él la quería y él está arrepentido.”
Como era de esperarse, al hombre le cantaron 20 años, y en plena audiencia por poco ahorca a su abogada si no se la quitan.



Esto Me Acaban de Decir