La Cosa Está Dura

Los latinos tenemos famas de ser bullosos, a tal punto de que en un país extranjero se nota nuestra presencia cuando nos mudamos en un lugar en donde hay personas no latinas, pero el dominicano aparte de ser bulloso tiene la necesidad de socializar y hacerse notar.

Hace un par de semanas, cuando me encontraba en Haití visitando a un banco cliente de nosotros, me sorprendió el hecho de que en la sucursal hay un silencio total; las personas no interactúan entre sí ni tampoco interactúan con el cajero que le está atendiendo, y es un asunto cultural. Al igual sucede en otros países, específicamente anglosajón o europeo, las personas no interactúan en los sitios públicos, a diferencia a como sucede en mi país.

Aquí, ya sea en una fila de un banco o de cualquier empresa de servicio, cuando haya algunos segundos de silencio (que es cosa rara), alguien nada mas tiene que decir la frase “La Cosa Está Dura” y por ahí se arranca hablar de los siguientes temas:

  • Primero arranca uno y dice “Bueh, la cosa no ta fácil no” y luego se comienza a acabar al gobierno de turno, los políticos, los legisladores y cómo están haciendo fortuna a costa del pueblo. Si aparece alguna persona que hace un comentario defendiendo al gobierno de turno la conversación se extiende y puede llegar a discusión si el seguridad no interviene.
  • Cuando acaben con los políticos, comienzan a acabar la institución en la cual están en ese momento, acusándolos de ladronazos, salteadores y abusadores.
  • Cuando acaben con la institución, arrancan con la pelota local y si hay un liceísta y un agilucho en la fila, se puede armar una discusión más fuerte que la de la política.
  • Luego de la pelota vienen temas variados: que si el dengue o la gripe porcina, que yo tengo un primo en Nueva York o en Boston que montó un negocio de tal cosa y se está haciendo de cuartos, que si yo soy apellido melo de los de baní y aparece otro también apellido melo y resulta que son primos lejanos, que si mi familia era millonaria pero el abuelo mujerio y se bebió los cuartos, etc.
  • Luego vuelven con el tema de la política o de la pelota y así sucesivamente.

Si se fijan bien todo comenzó con la frase “La Cosa Está Dura”, y si no me creen la próxima que se encuentren en una fila y escuchen un silencio, simplemente digan la frase y vean el resultado, se acordarán de mí.