Retrospectiva

Los seres humanos, en su mayoría, nos fijamos diferentes tipos de logros y metas, ya sea en el área personal o laboral. Particularmente yo tengo muchas metas fijadas a nivel personal y de familia, pero primero tenía cumplir mis metas laborales para poder tener cierto nivel adquisitivo que me pudiera ayudar a alcanzar mis metas personales y poder disfrutarlas plenamente.

En eso he estado durante los dos últimos años, y ha sido una travesía increíble llena de experiencias y emociones. El punto está en que siento que mis metas laborables están prácticamente cumplidas, pero mis metas personales aún siento que están tan lejos como dos años atrás, y recién momentos antes de comenzar a escribir éste post me he dado cuenta de que todo éste tiempo he estado equivocado.

Mi error estuvo hacer dependiente una de la otra, cuando lo que tuve que hacer fue irlas trabajando al mismo tiempo. Siempre tuve la mentalidad de que una holgura económica facilitaría mi vida en cierto modo, y aunque no puedo negar que la ha hecho un poco más cómoda, tendemos a crearnos nuevas responsabilidades y necesidades, que podemos bien necesitar (valga la redundancia) pero sin embargo mantiene nuestras preocupaciones y compromisos en un ciclo que se activa cuando creemos que ha concluido.

He tenido la oportunidad de sentarme a pensar un poco en casa, y he decidido ser menos metódico y más espontáneo, sonreír cada vez que tenga la oportunidad, poner atención a los detalles y comenzar a darle espacio a esas pequeñas cosas que van formando mi proyecto de vida, como éste blog por ejemplo.