Empapado en la Oficina

Todos los lunes a las 8:00 am tengo reunión de Staff con todos los ejecutivos de la empresa en donde laboro para fines de rendir cuentas de las operaciones de la semana anterior, y los objetivos para la semana que comienza. Aunque mi vestimenta de trabajo es formal todo el tiempo, trato de ponerme la mejor pinta para los lunes para estar a la altura de la reunión.

Antes de salir de la casa acostumbro a beberme una taza de café antes del desayuno mientras leo el periódico. Como tengo que salir tempranos los lunes, en varias ocasiones no me alcanza el tiempo para beberme mi taza de café tranquilo y con calma, así que opto por llevarme mi café en un vaso térmico y bebérmelo tranquilo mientras voy de camino al trabajo, ayer fue uno de esos días.

Llegando al trabajo mientras manejo y terminando de beberme el café, caigo en un hoyo y me hecho la mitad del café arriba de la camisa y una parte en el pantalón. El pantalón no me preocupó tanto porque al ser un poco oscuro no se notaba mucho, pero tenía tremenda mancha de café en mi camisa azul claro.

No entré en pánico, por suerte había llegado unos 20 minutos antes, así que voy directo al baño, me quito la camisa y humedezco la parte manchada y le paso suavemente con la mano el jabón líquido, y afortunadamente se va la mancha de café. Pongo la camisa bajo la llave y la abro para sacar el jabón, y en ese preciso momento habían encendido la bomba de agua y con la presión que salió disparada se me mojó la mitad de la camisa, literalmente.

Por segunda vez, no entré en pánico, por suerte hay un secador de manos en el baño, así que procedí a darle calor a la camisa empapada. Como el secador de manos se apaga automáticamente a los 30 o 45 segundos, le había dado ya unas 3 veces y mi camisa ya comenzaba a secarse de un lado. De repente el secador se apaga, le doy varias veces y nada, lo golpeo, y nada, el maldito simplemente dejó de funcionar.

Llamo rápidamente a la casa para ver si me podían traer otra camisa, pero mi esposa ya llegaba tarde para el trabajo. Entonces me miré al espejo, me vi en camisilla con mi camisa empapada de agua en una mano, el secador sin funcionar y a 10 minutos de comenzar mi reunión, y entonces entré en pánico.

No sé cómo me llegó a la mente, pero recordé una escena de la película En Busca de la Felicidad (si no la han visto, véala, es una joya); no la recuerdo con exactitud, pero creo que el personaje de Will Smith estaba pintando su casa, estaba con la ropa y cuerpo sucio de pintura y recordó que tenía una entrevista de trabajo y llegaba tarde, y arrancó para la misma así mismo como estaba. Al llegar, respiró hondo y entró como si nada con su ropa sucia de pintura a un salón lleno de ejecutivos que estaban trajeados.

De la misma manera, respiré hondo y me puse mi corbata y camisa que estaba medio seca por delante y mojada por detrás, al ser una camisa de color claro se notaba bastante que estaba mojada. Abrí lentamente la puerta del baño con la intención de salir sin que nadie me viera y ponerme la chaqueta (usualmente no la uso dentro de la oficina, nadie aquí lo hace, solamente la usamos cuando vamos a reuniones fuera), pero al salir del baño al primero que me encuentro es a mi jefe.

Al verme mi jefe, pensé que ya estaba jodido así que no le di mente y fui derecho al salón de reuniones con mi camisa mojada y entré como si nada. Saludé a todo al mundo, me senté y a los varios minutos yo mismo inicié la reunión. Como nadie preguntó, yo tampoco dije nada así que me olvidé de la camisa y a la mitad de la mañana ya se había secado y ni cuenta me había dado.

No bien desempolvé el blog y en menos de una semana ya tengo material para contar. Espero que me siga llegando nuevo material, pero carajo, que sea de otra manera!

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12 pensamientos en “Empapado en la Oficina

  1. Bienvenido, nueva vez.

    Sobre la película, creo que saltaste una parte: él había sido apresado por tickets de multa el día anterior mientras pintaba su casa. Queda tras las rejas y la policía no lo deja ir hasta las 9 de la mañana del día de su reunión.

    Qué bueno que haces la analogía de En Busca de la Felicidad, porque yo también me sentí identificado con el filme, al tener experiencias muy similares que pasó ese personaje (hoy millonario). Eso te hace dar cuenta de que, siempre, no importa la condición económica que tengas, debes valorar tu vida, por todo lo demás.

  2. Esas cosas nos pasan solo a dos a ti y a mi!, solo que en mi caso fue un aguacerazo que calló en estos dias justamente cuando iba llegando a mi trabajo, calló esa lluvia repentina y no habia donde meterme. No hay vaina mas incomoda que montarte en un ascensor donde estan todos secos y te miran a ti como el patito feo. Por suerte no me empapé tanto.

  3. Jajajajajjaa, Demetrix, perdona que me ría… pero en parte es una risa compartida, así como también con la experiencia de Rondón.

    En mi caso, yo aprendí a tener un “kit de emergencia” en el carro, que contenía:

    Ropa interior (medias, calzoncillos, franela)
    Camisa blanca (pega con todo)
    Hilo y aguja

    Cuando era menos decrépito, mi kit de emergencia también incluía:

    Colcha (yo solía andar mucho de noche/madrugada)
    Condones (MUY IMPORTANTE)
    Abrelatas
    Navaja suiza
    Linterna
    Pasta dental y cepillo
    Jabón de cuaja y de olor (sí, para ella, sobre todo)
    Traje de baño
    Toallas (una grande y otra pequeña)

    Tenía todo eso en una canasta de mimbre que aún conservo.

    Hay que estar ready pa’tó.

  4. Jajajaja… Pero bueno darío es una casa rodante tu carro??? jajajajja….. Mi amor, en tu lugar como te dije yo me hubiese puesto la chaqueta encima…

  5. JAJAJJAJA.Recuerdo una experiencia similar a la tuya aunque aqui no hay “Hoyos”tuve que dar un frenaso, se fue todo a pique y me tuve que devolver, al regreas me encontré que habia olvidado mi celular, No sabe cuanto me alegró el tner que regresar, sin celular era hobre muerto en mi trabajo.

  6. Hermano la vida es práctica por lo tanto aprendemos de las experiencias, Darío se me adelantó con lo del kit de emergencia (la primera parte, la segunda no, jajaja), ten a mano siempre una camisa de “repuesto” para caso de emergencias.

    Saludos

  7. Pase por aqui por casualidad a revisar como lo he hecho por los ultimos 15 meses y encuentro que has regresado. Necesitamos tus escritos como sean para uno deleitarse con tus ocurrencias bien narradas. Al tocayo Dario, yo tenia ese kit completo cuando vivia alla y trabajaba en el sector turistico viajando por todo el pais y ready para lo que fuera incluyendo dos galones de agua, como dice Miguel. No puedes negar que te llamas Dario.

  8. Lo del kit lo he escuchado de muchos, pero también mi jefe tiene en la oficina una camisa de repuesto detrás de la puerta del consultorio. Nosotras también guardamos un par de zapatos y ropa interior o un cambio de ropa en el locker. Cualquier cosa puede pasar y es mejor estar preparados. Me encanta que vuelvas. Un abrazo

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