Hace unos meses, comencé a buscar una alternativa para canalizar todo el stress que tomaba en el trabajo, y fué cuando comencé a leer los blogs, nunca pensé que enterarse y leer tantas cosas de otras personas, unas muy personles y otras no tanto, seria tan relajante. Fue cuando me di cuenta que eran personas comunues y corrientes quienes escribian. Fue entonces cuando decidí crear mi propio espacio, en donde plasmar mis ideas locas y las bainas que me pasan (no se desesperen, todavia quedan por contar).
No se imaginan lo relajante que fué para mi comenzar a escribir lo que me llegaba a la cabeza, fue una verdadera terapia, hasta que de pronto, como le sucedió a Mariposshita segun me contó, sucedió lo inesperado: “Vaya, pero si me dejaron un comentario”, eso fue como decimo post. Pues de ahi en adelante mis comentarios iban creciendo de 2, a 4, luego a 6, despues a 12, luego a 15, y asi susecivamente hasta alcanzar la suma en varios de hasta 40 y 50 comentarios por post.
Ahí fue cuando realmente comencé a entender que uno como blogger trascendemos a la vida de los demas, muchos me han escrito que les inspiras mis posts, la mayoria me dicen que rien a carcajadas con mis ocurrencias, y asi por el estilo. Uno piensa que muy pocas personas conocen de uno, y realmente ni siquiera nos imaginamos hasta que límite ha llegado nuestro blog y nuestros pensamientos hacia otras personas. Hago esta introducción porque el fin de semana pasado a mi esposa le ocurrió algo muy curioso, y no tiene nada que ver conmigo. Ahora les explco:
El pasado domingo, mientras yo dormía resacado de la juntadera del sábado, Paola decidió apoyar a su sobrino en una competencia nacional de Tae Kwan Do (no se si es asi que se escribe esa baina) que se daba cita en un club de Bonao. Pues resulta que en el evento Paola ve a una chica con una camiseta muy curiosa que le resultó familiar y esta fué la conversación:
Paola: Una preguntita. ¿Tú Eres Blogger?
Chica: No, para nada
Paola: ¿Y la camiseta?
Chica: Ah, lo compré cuando fuí a la capital, a un blogger muy famoso que hace camisetas
Paola: Si, yo lo conozco, por eso te hago la pregunta
Chica: Ahh!, le llaman Wilson si mal no recuerdo. Lo contacté a traves de una amiga
Paola: Que chevere, ¿Le puedo tomar una foto a tu camiseta?
Chica: Claro!
Señores, asi como quien no quiere la cosa, las Karavelita® han llegado a Bonao, y es increible como el negocio de este muchacho se ha vuelto tan lucrativo gracias a los blogs y a nosotros mismos que nos hemos vuelto voceros de su proyecto. Wil, lo de famoso no te lo creas, lo que paso fue que ella me lee a mi y conoció a Paola de lejos y fue a saludarla porque ella sabe que tu eres pana ful mio, jejeje. Aca le dejo la foto de la chica:







Esto Me Acaban de Decir