No sé si lo han notado, pero en mi blog he hablado muy poco de mi papá, a pesar de que fue una de las personas mas influyentes en mi vida y en mi personalidad. Mi papá era una persona super especial, fuera de lo común y con don de liderazgo innato. Ahora, les paso a explicar el por qué creo que mi papa era un ser extraordinario.
Mucho antes de yo nacer en el año 1977, cuando Samir tenia apenas casi un año de edad, mi papá decidió mudarse con su familia del apartamento que tenían en la ave. Prolongación Bolívar (hoy Rómulo Betancourt) a un barrio en la Zona Oriental. Ustedes se preguntaran, ¿por qué razón este hombre hizo esto, si en aquel entonces eso era monte y culebras (aunque en algunas partes lo sigue siendo, pero con calles asfaltadas y aceras)?, pues por una sencilla razón, y es que donde vivía no podía hacer lo que mas le gustaba: trabajo comunitarios.
Una vez instalados en su nueva casa, mi papá reunio personas jovenes y vecinos y fundó junto a un grupo de personas un club deportivo y cultural, en el cual varios años mas tarde los niños y jóvenes se escudaron para hacer deportes, y en el cual se hacian presentaciones de teatro, ballet folklorico y todas esas cosas. Este trabajo convirtió a mi papá en lider de la comunidad, tanto asi que buscaban a mi papa para todo. Si se dañaba la luz, ahi estaban tocando la puerta de mi casa; si se iba el agua, ahi estaban tocando la puerta de mi casa; si se tapaban los desagues, ahi estaban tocando la puerta de mi casa; si habian lios entre tigueres del barrio, ahi estaban tocando la puerta de mi casa; en fin, mi papa era el todologo resuelvelotodo del barrio, tanto asi que una vez una mujer tenia dolores de parto, y el marido en vez de llevársela para la maternidad, fue para mi casa!!, imaginense, ese fue el colmo!!.
Ser hijo de Don Otto representaba una gran responsabilidad. Al ser mi papa la imagen mas querida y respetada del barrio, nosotros como familia debíamos ser impecables, ni mis hermanos y yo podíamos meternos en problemas, no podíamos andar vagabundeando y esas cosas. Y eso fue bueno, nos criaron de forma recta y decente, y eramos el punto de referencia de muchas familias del barrio: “si estos muchachos fueran como los de Don Otto”, “esos son unos muchachos serios, no se meten con nadie”, y asi por el estilo. Recuerdo una vez que mis hermanos mayores se fueron para el barrio de al lado a beberse unas cervezas en un colmado, pues antes de llegar a la casa ya a mi papa le habian informado que dos de sus hijos estaban bebiendo cerveza en una esquina, ya ustedes podran imaginarse el boche, eso no iba acorde con la educación que habíamos recibido.
Pero también, ser hijo de Don Otto tenia sus ventajas: en las kermesses del barrio no hacíamos fila y muchas veces ni pagabamos; siempre nos guardaban los mejores asientos para las actividades; los tigueres nos respetaban y no jodian con nosotros; si alguien nos veia en algun apuro nos ayudaba inmediatamente; una vez cuando tenia 6 años me perdi y el barrio entero me buscó como por tres horas, peinaron todos los rincones, ya mi mama hasta me estaba llorando, yo estaba todo ese tiempo en la bañera jugando con agua, se les olvido buscarme en el baño.
La anecdota que recuerdo con mas gracia, me ocurrio cuando estaba en la universidad. Era dia de huelga, y cuando habia huelga los tigueres del barrio se ponían necios quemando gomas y tirando piedra. Cuando voy llegando a la entrada del barrio, eran como las 10:30 de la noche y veo que no hay luz, por lo que apago las luces del carro y voy a cero millas para que los tigueres no me vean. Faltando dos esquinas para llegar a la casa, se me ponen dos tigueres en el medio con tremendos par señeros cayao (dos peñones, piedras grandes para los que no saben la terminologia). Doy un frenazo y en un segundo me rodean el carro:
Tiguere 1: Pana, date algo pa compra gasolina y quemar par de gomas y te dejamos ir tranquilo (yo sin un chele).
Demetrix: Panita, por mi madre que no tengo un peso, yo toy llegando
Tiguere 2: ahhh, con que no tiene
Tiguere 3: Vamo a tumbale lo vidrio
En ese momento me agacho y meto mi cabeza debajo del guia, cagandome del miedo y esperando el fundazo, cuando de pronto oigo una boceadera:
Tiguere 2: Oye oye, perense, no le tiren, yo creo que ese es el hijo de Don Otto
Tiguere 1: Viejo, ¿tu eres hijo de Don Otto?
Demetrix: Si, yo soy el mas chiquito
Tiguere 1: Loco, excusame, yo no sabia, no va na contigo viejo… Papo, chichi, escoltenme ese carro hasta su casa
Y asi lo hicieron, tres tigueres me escoltaron hasta que pude entrar el carro en la marquesina de mi casa. Es por eso que debemos pensar bien las acciones que tomamos, ya que tarde o temprano las mismas pueden afectar a nuestras familias y a nuestros hijos. Si mi papá hubiese sido un degraciao, me hubiesen tumbado todos los vidrios del carro.
Sin lugar a dudas, me siento sumamente orgulloso de haber tenido el padre que tuve. Ciudadano ejemplar, padre y esposo dedicado que siempre se empeñó a que tuviesemos lo mejor, pero su mejor regalo fue su ejemplo, su actitud hacia la vida, sus enseñanzas, su vida, y sobre todo para mi, su presencia, ese fue el mejor regalo que pudo haberme dado. Te extraño papi, siempre te recuerdo en cada una de mis acciones.
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