Nostalgia

  • Los bizcochos que mami horneaba en cada cumpleaños
  • Caminar por el club con mi papá
  • Las tardes de domingos en casa de papá miguel
  • Jugar la latica a las 5:45 de la tarde justo después de que la luz se fuera
  • La ciudad vista desde una guagua ruta 44, de esas que tardaban 3 horas en llegar desde los 3 brazos hasta el parque independencia
  • Jugar al matao, con una pelota de volley ball a medio llenar, o la plaquita con una pelota hecha de medias enrolladas
  • Los bizcochos redondos, esos que le sobresalían el borde y tenían mermelada de piña en el centro
  • Los memelos, despegados con un cuchillo de la bandeja, esos que tenían sabor a calle
  • Esperar a las 3 para jugar Super Mario a ver si ésta vez tenía suerte en rescatar a la princesa
  • El amanecer en la playa, cuando se podía dormir en casas de campaña
  • Los días del niño en el colegio, comiendo picaderas con refresco rojo e intercambiando regalos
  • Mirarla a través del salón, pensando cada día la forma en que me iba a declarar, sin saber que nunca iba a hacerlo
  • Sentarme en el banco del parquecito de la cancha de APEC, haciendo horas para la próxima clase
  • Cargarte cuando eras tan pequeñito, cuando me cabías en un solo brazo

Además de éste blog, arranqué con otros dos proyectos. Den una vueltecita por allá, y si les gusta háganlo suyo tal y como hicieron con éste.

El primero es José Martínez / Blog en el cual trataré temas de contenidos diversos, y el segundo es José Martínez / Photo Blog en el cual mostraré la vida a través del lente de mi cámara.

Imaginarium

Cerré mis ojos, y por unos segundos todo era negro. Pero, luego de unos instantes, comencé a ver cosas, aún con mis ojos cerrados. Estaba todo tranquilo, todo calmado y pensé algo y milagrosamente ocurrió: pude flotar, pude elevar mi cuerpo y dirigirlo a donde quiera que enfocaba mi mente. Entonces, sali de mi tranquilidad a ver el mundo y todo lo que sucedía.

Luego, entre las multitudes empecé a buscarte y sucedió: te vi. Aún no sé si estabas allí o si fue mi mente que te transportó a aquel lugar. Estabas radiante, como siempre, y pude apreciarte en tu entorno, pude tener la dicha de mirarte sin saber que estabas siendo observada, de verte actuar naturalmente y apreciar, aparte de tu belleza, la dulce simplicidad de tus actos.

No quise interrumpirte y partí hacia otro lugar, no recuerdo bien donde era pero solo se que había paz y podía sentir un gran calor humano, aunque no podía ver a nadie. Entonces, de repente me di cuenta que no tenia que ver a nadie, pues ya sé de donde provenía tanta paz y tranquilidad.

Regresé al lugar de donde había partido, y luego de ponerme en la posición inicial que estaba, la visión se puso negra y de repente abri mis ojos y todo estaba como lo deje. Fue increíble, pues a pesar de haber hecho tan largo viaje, mi reloj me decía que había transcurrido menos de un minuto.

A veces, cuando estas agobiado, cuando tienes estres, cuando tienes problemas; simplemente cierra tus ojos y deja que tu mente te guíe a ese lugar que hace tiempo no visitas. Creeme, funciona.

Open Your Eyes

Abrí los ojos, mire alrededor y estaba un poco confuso; comencé a mirar más tranquilamente y entonces reconocí el lugar: estaba en el parque independencia, justamente en la puerta del conde. Había algo extraño, y es que las personas eran diferentes; vestían raro, tenían peinados raros y parecían marchar en forma de protesta. De pronto llegaron unos militares y abrieron fuego, asustado corrí como nunca lo había hecho, y ya a salvo me detengo a tomar aire tratando de asimilar lo que me estaba sucediendo, cuando de pronto ve un diario, supuestamente del día de hoy, con fecha del 19 de marzo de 1977.

No sé como llegue hasta acá, me encontraba a 30 años atrás de mi época, incluso 5 años antes de mi nacimiento. Con dificultad, recordé la dirección que me había dicho mi madre donde vivía en esa época, aun no me queda bien claro como lo hice pero llegue justamente hasta la casa. Toco la puerta y me abre una de mis tías, que vivía con mis padres en aquel entonces, pregunto por ella y momentos después la veo, mucho más delgada, joven y radiante.

Me identifico con mi nombre, no me atreví a explicarle lo que me estaba sucediendo, pero me vio muy nervioso y asustado, y pienso que algo en su instinto le dijo que yo necesitaba ayuda. Ella me ofrece un vaso de agua, y mientras se dirige a la cocina escucho a unos niños jugando en la otra habitación. Cuando me asomo, me quedo sin palabras, pues veo a mis hermanos mayores jugando: los mellizos con 5 años y Samir de 1, noté el gran parecido que tiene mi hijo a su tío con esa edad.

Llega mi madre, me ve junto con sus hijos y me mira como si notara mi rostro de manera familiar, pregunto por su esposo, mi padre, me hace tanta falta y hace tanto que no lo veo en sueños que sentí tremendas ganas de verlo, en eso momento abren la puerta, escucho su tradicional silbido, me dirijo a la puerta pero veo una gran luz que molesta mi rostro y lo cubro.

Luego de ahí, lo que recuerdo es mi celular sonando anunciando que es otro día de trabajo, miro alrededor y me encuentro en mi habitación, al lado mi esposa y al otro extremo la cuna del niño. Entonces comprendí, todo fue un sueño, pero aun no logro entender su significado, y me ha dejado muy intrigado, sobre todo el por qué no pude volver a verlo a él, ni siquiera en sueños.