Recuerdo como ahora cuando entré a trabajar aquí, era el día de mi cumpleaños y para mi sorpresa ese día recibí el primer cheque de otra consultaría que ya terminaba, eso me sorprendió bastante, pero no más que el peinado que tenía mi jefe de aquel entonces, créanme. De hecho, es lo único que recuerdo de mi primer día de trabajo, pues era mi cumpleaños y solo pensaba en salir en la noche a gastar el cheque que acababa de recibir, era un viernes.
Ya el lunes ingreso formalmente, en aquel entonces era muy tímido e introvertido, casi no hablaba con nadie y prácticamente me tragaba la comida en el comedor en la hora de almuerzo para volver a mi cubículo. Recuerdo que como en la segunda ó tercera semana de trabajo dije algo mientras estaba en el comedor y Patricia Gil y Harlex hicieron una bulla tremenda, pues ya se hacían la idea de que yo era mudo, ¿Quién diría que hace unos días tuvieron que mandar a callarme?, compartir con los compañeros del tercer piso me ayudó bastante a vencer mi timidez y a aprender a socializar.
Tengo bonitos recuerdos acá. Una vez Elba se fue de vacaciones y vino a cubrirla una consultora: pelirroja natural, ojos verdes y con una chispa que hechizaba a cualquiera. Un día, poniéndome la correa me salté uno de los tirillos del pantalón, y en el comedor la pelirroja al darse cuenta me preguntó ¿tu tienes novia? (por eso de que si te comes un tirillo del pantalón es porque te están pegando los cuernos), y ahí todos comenzaron a relajarla dizque porque se me estaba insinuando por la pregunta, y de una vez comenzaron a decir que nosotros hacíamos bonita pareja. Seguimos la chercha en el trabajo dizque de novios (de relajo) hasta que un día decidimos salir, y luego salimos, y salimos de nuevo hasta que un día Patricia Gil nos ve saliendo de Baskin Robbins y regó en el trabajo entero de que éramos novios (para todos era solamente chercha). Esa pelirroja se llama Paola y hoy día es mi esposa y madre de mi bebé.
Este ha sido un lugar especial, realmente pude comprobar que a la hora de contratar al personal, en vez de currículo piden la carta astral, porque el desfile de personajes extraños que han pasado por acá no son chiquitos. Muchos han pasado por acá y muchos han dejado huellas, como Patricia Gil, Magia, Anadina; pero quiero mencionar con las personas que más he compartido últimamente:
Julio: mi compañero en informática, no había conocido antes una persona más tímida y reservada que yo antes de conocer a julito. Siempre tiene la cara como que ta killao y a veces te habla como dándote boches, pero con el tiempo descubrí que no era así. Siempre me ayudo explicándome todo lo que necesitaba saber de mi trabajo, y hasta lo que no necesitaba saber, siempre dispuesto y mi auxilio cuando me enchivaba con algún maco de informática. Sin duda, todo un Don Juan de las damas pasadas de los 50.
Yessica: recuerdo cuando entraste, cuando hablabas nadie te escuchaba y comenzaste a decir “Tilín Tilín” simulando una campana para que te pusieran atención. De ahí se te quedó el apodo “Tilín”, nunca pensé que esa carita de niña buena pudiera coger tanto pique como para tragarse una persona. Nada más de verte la cara me doy cuenta cuando estas incomoda y ni siquiera te saludo, pa que no se me pegue un boche. Pero eso es solamente 3 días a la semana, los otros dos eres mas jevi que el carajo y haces mucha chercha.
Harlex: el profe de francés y mi auxiliar de gramática y estilo en inglés y español cada vez que estaba enchivao redactando algo. Siempre fino, con clase y elegancia. Si alguna vez necesitas confiar un secreto, no pienses en él porque no es baúl de nadie (que conste, él mismo lo dice).
Maria Elena: nunca imaginé que esta señora alta, elegante y seria, era tan desinhibida y cherchosa. Gracias por sus consejos y por lavarle el cerebro a Paola para que se metiera en amores conmigo.
Lucía: mierkina Lucia, tu comes como chofer de guagua después de hacer una ruta desde lo guaricados hasta el 12 de Haina a la 1 de la tarde. Definitivamente, como dice Harlex, a ti y a Viti prefiero regalarles algo de ropa, porque invitarlos a comer seria un atentado contra mi estabilidad económica.
Víctor: a pesar de tu poca paciencia, tu acelere y tu increíble capacidad de killarte con cualquier cosa, siempre fuiste (y eres) buen compañero y amigo, gracias por aconsejarme y echarme la mano en esos momentos que lo necesitaba. Que pena que te hayas vuelto tan comparon después que te compraste carro.
Paola Fernández: tienes poco tiempo pero eres muy chévere (además de muy flaca). Me asombra la forma que tienes de decir las cosas con señas y gestos sin necesidad de pronunciar una sola palabra.
Elba: la ex-tercera dama de la republica, y cómplice de mis amores con Paola, pues nos cubrías cuando nadie aún lo sabía. Gracias por tu apoyo y tus consejos.
Doña Ramona: que con tanto amor me lleva un cafecito en las tardes, y chocolate de agua por la mañana, siempre tan atenta y servicial.
Doctora Patricia: gracias por sus buenas intenciones, y por los consejos que me daba cada vez que me veía cuando recién me casé, de que disfrutara mi matrimonio y que no tuviera hijos por ahora. Yo siempre le escuchaba atento y pensando dentro de mí “Parece que nadie le dijo que la razón de mi boda expreso era porque Paola estaba embarazada”.
A los demás: Morillo, Berkys, Don Pedro, Miguelina, Marlen, Mary y el resto del equipo de trabajo; solo quiero decirles que para mi fue un placer trabajar y compartir con todos ustedes, cada uno guarda un lugar especial en mi corazón, me cuesta decirlo, pero me duele dejar de compartir con todos, espero volver a verlos a todos en otra ocasión.
Esta es mi despedida, para mi fue un enorme placer haber trabajado con todos ustedes, y sobre todo poder compartir tantos momentos especiales, pero todos necesitamos cambios, necesitamos crecer, hasta Omar que orita entra al colegio y tengo que estar preparado para el yaguazo. Tienen en mí un amigo con el cual pueden contar para cualquier cosa, los extrañaré mucho, y recuerden, no importa que sea ñato, lo importante es que respire.
¡Hasta Luego!
Esto Me Acaban de Decir