Las Preocupaciones

Las personas que somos responsables tenemos, tenemos la tendencia de siempre planear todo y preocuparnos cuando algo no sale como lo esperado, o cuando tenemos algún problema, siempre estamos pensando en la manera de cómo resolver o cómo salir de cierta situación. Y me refiero a las personas responsables, porque un buen grupo de la población dominicana aunque no saben lo que van a comer la semana que viene o no tienen para pagar la mensualidad del colegio, siempre los ves abonados en la esquina bajando romo todos los fines de semana, pero ese es otro tema.

Antes solía preocuparme al punto que a veces me deprimía, pero con el tiempo aprendí a no darle mente a las cosas que no puedo resolver en determinado momento, eso no quiere decir que me vuelva charlatán e irresponsable, simplemente sino lo puedo resolver no me mortifico. Aún así, siempre vivo buscando la manera de cómo resolver y buscar la vuelta sin llegar al punto extremo de la preocupación.

El día que decidí no darle tanta mente a las cosas, fue porque me sucedió algo muy jocoso. Cuando teníamos un solo vehículo, me tocaba dejar a mi esposa en el trabajo y luego dejar a mi hijo en el day care (en ese entonces tenía como dos años y unos cuantos meses). El que tiene hijos puede entender que uno a veces se hace inmune al sonido de ellos y el de los juguetes al punto de no escucharlos, y estaba yo manejando luego de dejar a mi esposa y pensando en algo que tenía que resolver.

No sé si a ustedes les ha pasado, pero como que me fui lejos manejando, estaba consciente de todo mi entorno y todo lo que sucedía, pero como que fue mi subconsciente que me llevó al trabajo. Me estaciono y apago el carro, duro como un minuto terminando de llegar a la conclusión de lo que estaba pensando, y de repente escucho: “Papi, ¿Me vas a llevar a tu trabajo?”

No lo podía creer, se me olvidó por completo que el niño estaba detrás y arranqué con él para el trabajo. Por suerte el Day Care quedaba bien cerca, pero me pasé el camino de regreso riendo como loco, y a partir de ese día decidí en no pensar de problemas mientras estoy manejando. Desde ese momento, cada vez que voy manejando solo subo el radio a todo volumen y voy cantando a todo pulmón, es la manera de sacar de mi cuerpo todo el estrés que acumulo en el día, mucha gente se queda mirándome pensando como que tengo problemas mentales, pero de verdad que no me importa, simplemente lo disfruto.

Manual de Tránsito Bajo La Lluvia: Tercer Volumen, El Montao

Muchos piensan que es mucho más fácil desplazarse durante la lluvia cuando se tiene vehículo propio, y en cierto modo lo es pero todo va a depender de las condiciones en que esté tu vehículo. Lo primero es que es conveniente tener aire acondicionado para poder subir todos los vidrios y evitar que se moje el interior de tu carro; si no tienes aire acondicionado, baja los cuatro cristales lo suficiente para que circule el aire y no entre mucha agua, y ten una lanilla a mano para limpiar el cristal delantero ya que es casi seguro que se te empañe y pierdas visibilidad.

Si eres de los que evitas las avenidas principales y prefieres utilizar atajos como yo, debes de saber el comportamiento de éstas rutas alternas en temporada de lluvias y saber cuál calle se vuelve un río urbano y cuál no. Si no estás seguro de que la calle se inunda, ten pendiente un plan b para que utilices una ruta alterna en caso de que tengas que desviarte.

Si tu carro es alérgico al agua, evita los charcos y las calles inundadas, porque es preferible mil veces coger una hora en tapón que quedarte en medio de un charco. Si estás confiado de tu carro y prefieres arriesgarte cruzando una calle o un charco que está un poco profundo, siempre espera a que se vaya un vehículo primero para que veas la profundidad del mismo y por dónde le da el agua al otro carro, y de ahí evalúa si decides continuar o no.

Si te decidiste por meterte en el charco, espera que el vehículo que se fue delante esté más de la mitad o haya cruzado, metete despacio y acelera el carro lo suficiente para poder desplazarte pero que no vaya muy rápido. Bajo ningún concepto dejes de acelerar ni pises el freno mientras estás pasando el charco ya que si el agua sobrepasa el nivel del muffler y dejas de acelerar, puede absorber agua por el escape e inundarte el carro, sobre todo si es de carburador.

Cuando salgas del charco, mantente andando despacio por varios metros y pisa el freno varias veces para que los calientes o los seques. Al estar húmedas las bandas de los frenos, es posible que no te respondan, o si las gomas están muy lizas el vehículo te patine, así que anda con mucha precaución. Si ves a alguien detrás que viene detrás muy rápido, hazte un lado y déjalo pasar ya que si no le responden los frenos puede frenar con tu carro.

Por último, lo más importante es andar con buen abastecimiento de combustible. Nunca andes con menos de un cuarto de tanque, ya que con todos los charcos y calles inundadas el tránsito se pone un poco pesado porque la mayoría toman la misma vía para poder transitar. En éste transcurso no sabes el tiempo que puedes durar en un tapón, o si tienes que devolverte y dar una vuelta bastante grande porque la vía está bloqueada. Créeme, es muy duro tener que salir a pie con un pote lloviendo a buscar una bomba para echar un galón de gasolina.

Es recomendable también andar siempre con minutos disponibles en tu celular para llamar a alguien en caso de que necesites ser auxiliados, y aquellos que poseemos smartphones utilicemos las redes sociales como Twitter y Facebook para informar sobre el tráfico o rutas alternas, cómo está tu zona y ayudar a alguien en caso de que necesite ser auxiliado.

Relacionado: Manual de Tránsito Bajo La Lluvia

Pasando Cambios

Todo comenzó en semana santa, cuando mi esposa inocentemente salió a dar una vuelta con mi hijo y los sobrinos en el carro, confiada de que como era Semana Santa la ciudad iba a estar vacía. En realidad estaba vacía, pero no contaba con que los pocos que quedaron iban a andar a alta velocidad; así que un carro se le estrelló como a 120 km/h mientras estaba parada. Gracias a Dios a mi esposa y a los niños no les pasó nada, pero el carro quedó con un golpecito (según ella cuando me llamó) mientras que el irresponsable que se estrelló emprendió la huida.

El hecho es que el “golpecito” nos va a salir un poquito caro, y que estamos a pie desde el lunes ya que metimos el carro enseguida a arreglarlo ya que andar con un carro chocado está como medio jodón. La suegra nos presta su carro por dos días, pero lo tenía que entregar; por suerte mi jefe me ofreció voluntariamente a alquilarme un vehículo mientras reparaban el mío, ya que en la oficina tengo que moverme constantemente por asunto de reuniones y eso, y es ahí cuando empieza mi travesía.

El martes comienzo con las cotizaciones a ver cual sitio me daba el mejor carro al mejor precio. Reviso las cotizaciones y tomo mi decisión, paso la cotización a contabilidad para que me hagan el cheque, pero no contaba con algo: es evidente que se necesita una tarjeta de crédito para alquilar un vehículo, como yo nunca había alquilado uno no tenía ni idea de cuál es el procedimiento. Le comento a mi jefe, y él accede a darme su Tarjeta de Crédito y su Cédula para yo haga la gestión, pero todos los Rent Cars me dicen que el dueño de la tarjeta es el que tiene que ir a hacer la gestión, cosa muy difícil ya que aparte de que él tiene una agenda muy apretada.

Para no cansarles mucho el cuento, conseguí un Rent Car que estaba en malecón que me iba a aceptar hacer el pago si lleva la tarjeta y su cédula original, pero cuando doy mi viaje me saltan con que revisaron su cédula y no está en el padrón (viaje chino); consigo otro que lo acepta pero él tiene que hacer una carta autorizando a usar su tarjeta, hago la carta pero mi jefe no aparece sino hasta las 4:30 de la tarde, hago que me la firme y me preparo para ir a buscar mi carro porque estoy a pie, pero cuando estoy a punto de salir me llama para que me integre a una reunión que él tenía con unos clientes; la reunión terminó a las 5:50 y el Rent Car cerraba a las 6, cuando salgo hoy habían mas tapones que nunca.

Llego a las 6:30 y gracias a Dios todavía quedaba el gerente, después de rogarle accedió a entregarme el vehículo. Pero resulta y viene al caso que el único vehículo que quedaba era mecánico, así que ahora estoy cogiendo lucha un hombre que tenía como 12 años que no manejaba un carro mecánico. De camino a la casa el carro se me apagó cono unas 5 veces, y todavía no lo sé arrancar muy bien. Hace tiempo que no tenía días así, de esos en los que se te caen todos los palitos y se te mete como una mala racha. Ya creo que el blog y mis travesías tienen mucho que ver.

Empezando La Semana

Nada mejor como empezar la mañana con una buena ducha de agua fría y una taza de café, y empezar la semana con buen ánimo y vibras para trabajar, saliendo de tu casa con toda esa energía positiva y ese sol brillante. Todo está perfecto, todo debería ir perfecto, pero no, tenía que venir una maldita goma y reventarse a mitad del puente duarte en plena hora pico; tengo que realizar un estudio acerca del por qué a mí no se me puede reventar una goma, joderse la transmisión o romperse una correa en una zona urbana, tiene que ser necesariamente en el mismo medio de un puente, de un elevado o de un túnel y en horas pico.

Respiro hondo, me orillo, me remango la camisa, y procedo a cambiar la goma en tiempo record para que se despeje el tapón que estaba ocasionando. Al terminar, me dirijo inmediatamente a mi lugar de destino pues estaba tarde para ir a tapar la goma. Ya al salir un poco más calmado y dejando atrás el mal humor que me arruinó la mañana, procedo a salir a cambiar la goma, cuando de pronto, Oh! Sorpresa!, la goma de repuesto vacía. No me compliqué la vida, y con el mismo amor la rodé vacía hasta el gomero más cercano.

Al llegar al gomero, proceden a resolver primero con la goma de repuesto, para luego proceder con la goma que se me había pinchado en la mañana, todo iba bien hasta que me dijeron que tenía un rajado de lado a lado y que tenía que comprar una goma nueva, ahí van 800 pesos que no estaban en presupuesto. El problema no es que era una sola goma, sino que acostumbro a cambiar las dos para que vayan parejo (ahí ya van 1,600 que no estaban en presupuesto); el problema tampoco era cambiar las dos gomas, sino que tuve que andar media capital para encontrarlas porque las gomas que usan los aros de mi carro son una especie en extinción que rara vez importan.

Así empezó mi semana, y toda ésta historia me dejó una gran moraleja: “Cuando te levantes optimista, hazlo consciente de que será el día más jodido de tu vida” by me.

Estoy medio desempolvando éste rincón, es que le cogí el gustico a las vacaciones. Gracias a todos los que me han dejado mensajes y me han enviado correos.

Under Water

Hace mucho que no cuento una de las tantas andanzas que tuve con el Accord, y sinceramente hasta falta me hacen, pero estos días de lluvia me hicieron recordar algo curioso que me sucedió. Resulta y viene al caso que cuando estaba en la uni, había una tipa que me gustaba mucho, pero nunca encontraba la manera de acercarme a ella para entablarle una conversación.

Durante varios cuatrimestres traté algún acercamiento ya sea en clases, en la cafetería o si la veía sentada en algún banco para conversar; pero que va, mi timidez y mi inseguridad me impedía tratar cualquier acercamiento por temor al rechazo.

Un día, llovió a cantaros desde temprano, y ya cuando dan las diez y es hora de irme, antes de dirigirme al carro, veo que está a punto de salir con una sombrilla de cartera, que de seguro nada más le taparía la cabeza pues estaba lloviendo con mucha brisa.

Esa fue mi oportunidad, asi que me le acerqué y le pregunté por dónde iba, y me dijo que para la zona oriental, y le contesté que era tremenda casualidad, pues yo también iba en la misma ruta, asi que si no le importaba podía darle un aventón, así que aceptó bastante agradecida.

Durante el trayecto y el tapón que nos encontramos en el elevado conversamos mucho, y habíamos entablado cierto nivel de acercamiento, pero el tenerla cerca y dentro de mi carro me hizo olvidar un detalle: el Accord tenía Sunroof, el desagüe del Sunroof estaba tapado y la goma estaba un poco tostada por el sol; lo que significa que cuando llovía mucho, se acumulaba un poco de agua en el interior de la capota.

Iba muy bien conversando, cuando en la bajada del elevado donde había cierta inclinación me tocó frenar de repente. Con el frenado, y el carro inclinado, toda el agua acumulada en la capota nos cayó encima y era tanta agua fría como si nos hubiesen abierto una ducha dentro del vehículo. Por los nervios y la vergüenza, mi primera impresión fue reírme, pero a ella no le pareció gracioso.

Luego de ahí, sin volver a intercambiar ninguna palabra, la dejé en su casa enchumbada de agua y no muy contenta. Si ella apenas me saludaba ahora ni siquiera me miraba, y otra vez el Accord se había encargado de hacerme pasar otra vergüenza, justamente cuando intento salir con alguien. Desde ese entonces, siempre llevé una toalla en el interior del carro para situaciones como esas.

Salida del Sábado por la Noche

El sábado, mi esposa y yo salimos a ver una serie de presentaciones artísticas que se estaban presentando en el Teatro Nacional. Era una de esas salidas que rompen con el esquema al que uno está acostumbrado, pero iba seguro porque en esas El Accord siempre hacia de las suyas, como en la de Salida del Viernes por la Noche; pero por alguna razón, creo que el espíritu del Accord nos acompañó esa noche por tratarse del primer aniversario de la publicación de la primera y segunda parte de aquel viernes de luchas.

Resulta y viene al caso, que vamos a la función vestidos como manda el protocolo, y la noche transcurre de lo más normal, hasta que llega el momento de retirarse a la casa. mi hijo se había quedado a pasar la noche donde mami, pero casi llegando a mi casa me llama mami al celular diciéndome que lo pase a buscar, pues no había dormido y se la había pasado llorando y llamándome.

De caminos a casa de mami, en el tramo mas oscuro de la Venezuela, mas o menos por donde esta la planta de Ede Este, siento que el carro me tambalea un poco, y me detengo para comprobar lo que mi mente no quería aceptar: se había pinchado una goma, en un carro que nunca lo había hecho, pero era de esperarse que se me pinchara a mi casi a la media noche en el tramo más oscuro de la avenida.

De pronto se para un carro delante de mí, a lo que voy juyendo a entrarme en el carro. Del otro carro, sale una muchachona con cara de malandra (do you know what i mean), preguntándome que si me pasaba algo; yo, haciendo gestos como que agarré algo debajo del asiento (haciendo bulto), le dije que no se preocupara que todo estaba bien; ella me responde que no me asuste, que ella entiende hay mucha maldad en estos días, pero que en su corazón no la hay, me dice que entonces le caiga atrás y la escolte hasta donde ella iba, pero luego se percató de que mi esposa iba al lado de mi y pidió excusas y se fue. El primer susto de ser atracado había pasado.

Luego, me coloco del otro tramo de la avenida en donde había más iluminación, pero donde había un barrio medio caliente. Cambiando la goma, sale un tiguere preguntándome qué había pasado, le digo que ya ve, cambiando una goma, a lo que me dice que me esté tranquilo que el barrio no es tan caliente como lo pintan; a lo que le respondo que no se preocupe, que yo me crié en un sitio 10 veces mas caliente que éste y reconozco el tigueraje y cómo enfrentarlo.

Cuando ya salgo de mi odisea de cambiar la goma, y creo que todo había acabado, llegando a casa de mami venían dos suicidas en dos ruedas sin luz. Logré esquivar a uno, pero me anoté el otro que venia con otra muchachona detrás. Para mi sorpresa, luego de recordarle al ser que le dio la vida, el tipo se para como que na e na, se monta en su motor y me dice: “no te preocupes pana, que no ha pasao na” y sale a la misma velocidad con la que fue impactado. Por lo menos ni siquiera me rayó el Corolla.

Definitivamente yo no tengo suerte, no puedo hacer nada que se salga dentro de mis esquemas, pues siempre me pasa una digna de contar; aunque después me reí mucho, y me alegré pues tenia tiempo que no me pasaba una travesía digna de postear.

En El Medio del Puente

Hace como dos semanas, el carro estaba linkeando coolant como por dos dias y luego dejo de hacerlo, asi que como todo dominicano me olvidé de esa baina, hasta hoy en la mañana que veo que le hace falta coolant al radiador cuando lo fui a revisar antes de salir. Vuelvo y lleno el radiador, y salimos esta vez con la idea de cruzar por donde el mecanico a que me le de una chequeadita. Eran las 7:20 AM y entrando en el puente Juan Bosch camino a la ciudad, veo que la temperatura comienza a subir. En medio del tapón que se arma cada mañana, trato de orillarme para ver que es lo que esta pasando, y cuando logro detenerme y desmontarme veo que está botando el coolant a chorros.

Me detengo, respiro hondo y lo que hice fue sonreirme, pues desde que no ando en el Accord no me pasan estas bainas. Por suerte tengo un seguro full que me cubre lo de la asistencia vial, y me enviaron una grua inmediatamente. Mientras esperaba la grua, mi esposa seguia dentro del carro con el niño, y yo estaba parado recostado del vehiculo viendo el tapon que yo estaba ocasionando, y entreteniendome un poco. En eso pasan dos rubias en un honda civic que me miran, me sonrien y me hacen seña de que me vaya con ellas, yo me quedé como “¿Y es conmigo?”, y al parecer fue lo que di a demostrar con la expresion de mi cara porque me hicieron seña nuevamente. Les hice seña de que no podia, y pensé “¿Por qué estas bainas no le pasan a uno cuando está soltero?”, pero ahora estoy felizmente casado (sino lo creen, leanse el post anterior), y eso lo tomé com un halago.

Los minutos pasan y la grúa no llega, le digo a mi esposa que llame a un taxi para que no llege tarde a su trabajo, y se lleve al niño. En ese transcurso, oigo que me bocea otra chica, esta vez desde una guagua publica: “Entrate al carro, no te me maltrates cojiendo sol”, con ese segundo halago, despejé las dudas de que las rubias del civic a lo mejor se estarian burlando de mi. En eso me encuentro a mi primo Milko (el que corre los Karts) y se para a ver que es lo que tiene el carro, pero le digo que no se preocupe, que ya la grua viene en camino. En eso tambien llega el taxi, y mi esposa y mi hijo se van.

Como a las 8:15 llega una grua de la AMET ya lista para subirme el carro, voy peliandole al tipo que ya mi grua viene en camino, y el me dice que estoy obstruyendo el transito y que no puedo quedarme ahí, a lo que le peleo: “Oigame, ya yo llame mi grua y está paga, si usted me monta el carro yo no voy a pagar esa baina”, a lo que me dice que el no me va a cobrar, que simplemente me va a cruzar el puente y a dejarme en otro sitio donde no estorbe y que espere mi grua allá. Me calmé un poco, y accedí no vaya a ser cosa que despues aparezca otra mujer piropeandome ya que estaba solo, jejejejeje

Así comenzó mi mañana de hoy, dado a que me ha pasado como 5 veces en mi vida (una vez escribí cuando me quedé en el elevado) me pregunto lo siguiente: ¿Por qué carajo el carro tiene que dañarse o en medio del puente, o en el el elevado, o en el túnel, o en cualquier sitio inaccesible?, ¿Acaso no podria quedarse a una cuadra de la casa, o llegando al trabajo?. Pero nada, esa es la Ley de Murphy, ahora a esperar a ver si me lo entregan esta misma tarde.

Quiero aprovechar para agradecer a la gente de The One por las invitaciones al Private Party con Tiefschwarz hace unas semanas, y por la nota de agradecimiento de ellos que acabo de recibir mientras escribía este post, junto con un SixPack de The One Beer. Esta gente me arreglaron el dia, puse dos en la nevera, ¿Creen que mi jefe se oponga a que me baje una fria en la tarde?

Para Ti, Que Me Has Dado Tanto

Todavía recuerdo como ayer la primera vez que salimos solos, fue un día de agosto del año 2000 y me acompañaste a la universidad. Ese día cuando te toqué, te sentí tan suave que pensé que estaba en las nubes, y entonces supe que seria el principio de una larga e intensa relación., y no me equivoqué al pensarlo.

Fuiste testigo mudo de mis romances y cómplice de mis más íntimos momentos de travesura y pasión. Sé que si algún día pudieras hablar de todo lo que has visto, tendrías material suficiente para mantener activo un blog durante dos años con las historias, o mejor aun, escribir un libro de cuentos ó novelas románticas.

Estoy consciente de que en los últimos años no te he prestado la misma atención que antes, que te he descuidado un poco y has sentido mal trato por mi parte. Sé que esa es la razón de tus quejas y tus rabietas y por eso he tenido que pagar caro mis descuidos, al punto de que ya no has vuelto a ser lo mismo que antes eras.

Quiero confesarte a través de estas líneas que pienso cambiarte por alguien mas joven, pues tu estado me ha obligado a hacerlo. Espero que no sientas celos, aunque no estemos juntos quiero que sepas que siempre estarás en mi corazón ocupando un lugar muy especial. Es muy duro, lo sé, pero llegó el momento de decir adiós, solo quiero expresarte lo agradecido que estoy de que formaras parte de mi vida, por haberte entregado a mi y darme tanto. Me quedaré con el recuerdo de aquel día de verano que estabas reluciente, la guardare con cariño para recordarte por siempre:
Mi Accord

Cronologia de un Encuentro

6:00 AM: Suena la alarma del celular anunciando que es un nuevo día de faena, procedo a levantarme y despertar a mi esposa para comenzar a bañarnos, cambiarnos y levantar al niño para cambiarlo y preparale su bulto. En cambio, Ani aún disfrutaba de la ultima hora que le quedaba de sueño.

7:00 AM: mi esposa cambia al niño, yo en cambio comienzo a preparar el carro como de costumbre: revisar el aceite, revisar el agua del radiador, revisar las gomas y asegurarme de que no voy a tener ningun contratiempo para llegar tarde, pues apenas es mi segunda semana en mi nuevo trabajo. Al mismo tiempo, la alarma del celular le anunca a Ani que debe levantarse, pues su cita con el dentista es a las 8 de la mañana.

7:30 AM: Ya de camino, decido pararme en la bomba a echar gasolina pues estoy dudoso si el combustible que tiene me da para llegar a la ciudad. A esa hora Ani trataba de abrir el portón de su casa, pero estaba atascado y no podía sacar al vehículo. Mira el reloj y nota que se le está haciendo tarde pues el transito de las americas para tomar el puente Bosch se congestiona mucho.

7:45 AM: mi esposa y Yo llegamos donde doña Luisa como todas las mañanas para dejar a mi hijo. Sacamos los bultos, el andador y la silla, para luego adentrarnos en el tan tedioso tapón del puente Bosch. Ani logra abrir el portón de su casa, pero minutos antes su mamá salió al colmado sin llaves, no puede cerrar la casa y no se explica por qué se le está complicando su mañana. Ani andaba con el dinero exacto de su consulta, pero decide entrar a la casa y echar dos mil pesos en su cartera, no lo necesita pero algo le dice que se lo lleve.

8:00 AM: Ya cruzando el puente, con mucha lucha logro meterme en la fila para subir al elevado. Ani ya va por el tunel de las americas avanzando un poco, pero ya es justo la hora de su cita, se molesta un poco pues se levantó con bastante tiempo para salir temprano, pero tuvo dos contratiempors que lograron hacerla salir un poco más tarde.

8:15 AM: De camino en el elevado, justamente en frente del edifico de la camara de cuentas, mi carro se detiene y no quiere tomar los cambios. Lo apago, lo enciendo, pongo reversa y vuelvo y lo pongo en “D” y nada, el vehiculo esta totalmente detenido, problemas con la transmision, supongo. Abro el bonete y me desmonto para apreciar un largo entaponamiento que he producido al quedarme en pleno elevado. Ani logra cruzar el puente y piensa que se levanto con el pie izquierdo, pues de repente la fila comenzó a avanzar mas lento, va a perder su cita con la dentista programada dos semanas atras, le pide a Dios razones para entender por qué se le esta haciendo tarde.

8:25 AM: Ya dos buenos samaritanos se han detenido para tratar de ayudarme, pero comprobamos que la transmision tiene liquido, si no toma el cambio posiblemente se dañó, tendria que moverlo con grúa, pero el dia anterior habia pagado la tarjeta y me quede sin efectivo, contando que iba a cobrar el dia siguiente, en ese momento le pedi a Dios que me iluminara, pues ya estaba tarde para llegar a mi trabajo y mi esposa al de ella, y no tenia efectivo para llamar una grua. Ani logro subir al elevado y nota que un vehiculo dañado es el causante de que este llegando tarde a su cita. Avanza, y reconoce el carro, es el Honda Accord rojo de su primo, alcanza a verme y va comprendiendo un poco la razon de su retraso.

8:28 AM: Reconozco un toyota camry blanco que se estaciona delante mio, es el de mi prima Ani, veo que se desmonta vestida de blanco, como un Angel. Me sorprendo al verla, le explico mi situacion y me dice que sin razon alguna habia echado en su cartera esa mañana un dinero, que me lo iba a prestar. Le digo que es una tremenda coincidencia, a lo que ella me responde que no es asi. Me comento sus inexplicables retrasos al salir de su casa y la corazonada de llevarse el dinero, y que eso tiene una razon: Dios hizo que ella se tardara en salir, pues si hubiese salido a tiempo hubiese cruzado por esa zona antes de que mi vehiculo se dañara, ademas Dios se aseguró que llevara el dinero que yo necesitaba para poder resolver el problema. Fue entonces cuando ató cabos y comprendio el motivo de su retraso. Me entrego el dinero, llamamos a una grúa y se retiró sonriente y conforme de haber salido tarde de su casa.

¿Coincidencia? Luego que analicé los hechos pienso que no. Dios sabe obrar en maneras misteriosas, que si le aplicamos lógica nunca le encontrariamos explicación, solo es cuestión de tener fé para comprender la manera en que Dios acútua sobre nosotros.

Estos hechos ocurrieron el pasado martes 24 de Octubre del 2006

El Dinero y La Honradez

Gracias a Dios, fui criado en una familia católica y de Buenos principios, en donde la honradez y las buenas costumbres era prácticamente una obligación. Hoy en día estoy más que satisfecho por la educación que recibí, pues me llena de orgullo saber que lo que tengo es producto de mi propio esfuerzo, y eso más que con las palabras, se aprende con el ejemplo.

Mi papá ocupó el puesto de gerente de ventas en una importante empresa del país en los años 70. Me contó una vez que siempre recibió muchas ofertas por la izquierda para que le agregara más materia prima en la venta y no lo facturara, ó para que le diera prioridad a un pedido para que salga más rápido. Me dijo que nunca aceptó ni un solo centavo, y siempre trató de ayudar a sus clientes con las compras en la medida que sea posible y que esto no interfiriera con las normas de su trabajo. Muchos le reclamaron por “pendejo” porque pudo conseguir un buen dinero y darle a su familia una mejor posición, pero su respuesta fue: “Tal vez seré pendejo y quizás no podré darle una vida de lujo a mi familia, pero el día de mañana nadie podrá decirle a mis hijos que su papa fue un ladrón”.

Y así fue, años después cuando decidió renunciar de la compañía, la otra persona que ocupó el puesto accedió a todas esas ofertas por debajo de la mesa; pero hoy le dicen a sus hijos “ellos tienen dinero, pero eso fue por todas las marrullas que hizo su papa”. En cambio, a mí me han detenido personas en la calle que cuando me preguntan: “¿Usted es hijo de Otto Martínez?” y cuando les respondo que sí me dicen “Permítame darle la mano, y decirle que su padre fue un hombre honrado y un hombre serio”. Esas palabras, valen mucho más que toda la fortuna que mi papa pudo haber conseguido, la verdad es que me llena de un orgullo enorme cada vez que me encuentro con algún conocido de mi papa y me dice lo mismo.

Hago esta anécdota, porque hoy en día los valores y las buenas costumbres ya no importan. Recortándome el otro día donde mi barbero, veo que se estaciona en frente un Honda Accord del año, con unos tremendos aros y un equipo de música que se puede escuchar a varias cuadras. Cuando se abre la puerta, para mi sorpresa se desmonta del vehiculo un muchacho conocido del barrio, que hace un par de años atrás lo único que hacia era jugar basketball en la cancha, pues había dejado los estudios. Entra a la barbería, no a recortarse, si no a conversar con los barberos y la gente que estaba ahí, transcribiré una de las conversaciones casi exactamente como las escuché textualmente, por ende habrán palabras mal dichas:

Tipo: Dímelo chamaco
Barbero: Aquí, ya tu ve’ trabajando pa’ la comía. ¿Y esa maquinita?
Tipo: Na, tu sabes que toy en buena ahora. También compre una laptop y un “iPol” pa conetalselo al carro.
Barbero: Montro, ¿y tu sabe brega con to esa baina?
Tipo: No, pero eso e lo que ta de moda y to el mundo lo ta’ usando. Gaste par de miles de dolares en esa baina. Depue encuentro quien me enseñe a usarlo.

Es obvio que este muchacho no consiguió dinero para comprar su vehiculo, equipo de música, laptop, iPod (que ni siquiera sabia pronunciar) trabajando decentemente. A mi no me interesa realmente cómo el haya conseguido dinero para eso, lo que me da rabia es cómo él va a llenarle los ojos este muchacho que esta trabajando decentemente recortando para ganarse la vida; eso no se hace, matarle las ilusiones y esperanzas a aquel que se levanta con el sol de la mañana a buscar la comida de su familia, e incitarle a que haga lo mal hecho, pues es la única forma de conseguir dinero fácilmente.

Como dije anteriormente, me siento muy orgulloso de salir cada día y ganarme la vida honradamente; salir cada día en mi carro modelo 89 un poco viejo y sin aire acondicionado, pero mío; dormir tranquilamente cada noche con mi abanico KDK, y no trasnocharme en un aire acondicionado pensando que alguien me esté buscando para arrancarme la cabeza; salir y caminar libremente sin el temor de que una bala atraviese mi cabeza cobrando venganza. Nosotros los humanos morimos como vivimos, y la única herencia que podemos dejarle a nuestros hijos, más que cualquier posición económica, es la decencia, la honradez y los buenos valores; nunca olvidemos eso.