Las Preocupaciones

Las personas que somos responsables tenemos, tenemos la tendencia de siempre planear todo y preocuparnos cuando algo no sale como lo esperado, o cuando tenemos algún problema, siempre estamos pensando en la manera de cómo resolver o cómo salir de cierta situación. Y me refiero a las personas responsables, porque un buen grupo de la población dominicana aunque no saben lo que van a comer la semana que viene o no tienen para pagar la mensualidad del colegio, siempre los ves abonados en la esquina bajando romo todos los fines de semana, pero ese es otro tema.

Antes solía preocuparme al punto que a veces me deprimía, pero con el tiempo aprendí a no darle mente a las cosas que no puedo resolver en determinado momento, eso no quiere decir que me vuelva charlatán e irresponsable, simplemente sino lo puedo resolver no me mortifico. Aún así, siempre vivo buscando la manera de cómo resolver y buscar la vuelta sin llegar al punto extremo de la preocupación.

El día que decidí no darle tanta mente a las cosas, fue porque me sucedió algo muy jocoso. Cuando teníamos un solo vehículo, me tocaba dejar a mi esposa en el trabajo y luego dejar a mi hijo en el day care (en ese entonces tenía como dos años y unos cuantos meses). El que tiene hijos puede entender que uno a veces se hace inmune al sonido de ellos y el de los juguetes al punto de no escucharlos, y estaba yo manejando luego de dejar a mi esposa y pensando en algo que tenía que resolver.

No sé si a ustedes les ha pasado, pero como que me fui lejos manejando, estaba consciente de todo mi entorno y todo lo que sucedía, pero como que fue mi subconsciente que me llevó al trabajo. Me estaciono y apago el carro, duro como un minuto terminando de llegar a la conclusión de lo que estaba pensando, y de repente escucho: “Papi, ¿Me vas a llevar a tu trabajo?”

No lo podía creer, se me olvidó por completo que el niño estaba detrás y arranqué con él para el trabajo. Por suerte el Day Care quedaba bien cerca, pero me pasé el camino de regreso riendo como loco, y a partir de ese día decidí en no pensar de problemas mientras estoy manejando. Desde ese momento, cada vez que voy manejando solo subo el radio a todo volumen y voy cantando a todo pulmón, es la manera de sacar de mi cuerpo todo el estrés que acumulo en el día, mucha gente se queda mirándome pensando como que tengo problemas mentales, pero de verdad que no me importa, simplemente lo disfruto.

Nostalgia

  • Los bizcochos que mami horneaba en cada cumpleaños
  • Caminar por el club con mi papá
  • Las tardes de domingos en casa de papá miguel
  • Jugar la latica a las 5:45 de la tarde justo después de que la luz se fuera
  • La ciudad vista desde una guagua ruta 44, de esas que tardaban 3 horas en llegar desde los 3 brazos hasta el parque independencia
  • Jugar al matao, con una pelota de volley ball a medio llenar, o la plaquita con una pelota hecha de medias enrolladas
  • Los bizcochos redondos, esos que le sobresalían el borde y tenían mermelada de piña en el centro
  • Los memelos, despegados con un cuchillo de la bandeja, esos que tenían sabor a calle
  • Esperar a las 3 para jugar Super Mario a ver si ésta vez tenía suerte en rescatar a la princesa
  • El amanecer en la playa, cuando se podía dormir en casas de campaña
  • Los días del niño en el colegio, comiendo picaderas con refresco rojo e intercambiando regalos
  • Mirarla a través del salón, pensando cada día la forma en que me iba a declarar, sin saber que nunca iba a hacerlo
  • Sentarme en el banco del parquecito de la cancha de APEC, haciendo horas para la próxima clase
  • Cargarte cuando eras tan pequeñito, cuando me cabías en un solo brazo

Además de éste blog, arranqué con otros dos proyectos. Den una vueltecita por allá, y si les gusta háganlo suyo tal y como hicieron con éste.

El primero es José Martínez / Blog en el cual trataré temas de contenidos diversos, y el segundo es José Martínez / Photo Blog en el cual mostraré la vida a través del lente de mi cámara.

Pasando Cambios

Todo comenzó en semana santa, cuando mi esposa inocentemente salió a dar una vuelta con mi hijo y los sobrinos en el carro, confiada de que como era Semana Santa la ciudad iba a estar vacía. En realidad estaba vacía, pero no contaba con que los pocos que quedaron iban a andar a alta velocidad; así que un carro se le estrelló como a 120 km/h mientras estaba parada. Gracias a Dios a mi esposa y a los niños no les pasó nada, pero el carro quedó con un golpecito (según ella cuando me llamó) mientras que el irresponsable que se estrelló emprendió la huida.

El hecho es que el “golpecito” nos va a salir un poquito caro, y que estamos a pie desde el lunes ya que metimos el carro enseguida a arreglarlo ya que andar con un carro chocado está como medio jodón. La suegra nos presta su carro por dos días, pero lo tenía que entregar; por suerte mi jefe me ofreció voluntariamente a alquilarme un vehículo mientras reparaban el mío, ya que en la oficina tengo que moverme constantemente por asunto de reuniones y eso, y es ahí cuando empieza mi travesía.

El martes comienzo con las cotizaciones a ver cual sitio me daba el mejor carro al mejor precio. Reviso las cotizaciones y tomo mi decisión, paso la cotización a contabilidad para que me hagan el cheque, pero no contaba con algo: es evidente que se necesita una tarjeta de crédito para alquilar un vehículo, como yo nunca había alquilado uno no tenía ni idea de cuál es el procedimiento. Le comento a mi jefe, y él accede a darme su Tarjeta de Crédito y su Cédula para yo haga la gestión, pero todos los Rent Cars me dicen que el dueño de la tarjeta es el que tiene que ir a hacer la gestión, cosa muy difícil ya que aparte de que él tiene una agenda muy apretada.

Para no cansarles mucho el cuento, conseguí un Rent Car que estaba en malecón que me iba a aceptar hacer el pago si lleva la tarjeta y su cédula original, pero cuando doy mi viaje me saltan con que revisaron su cédula y no está en el padrón (viaje chino); consigo otro que lo acepta pero él tiene que hacer una carta autorizando a usar su tarjeta, hago la carta pero mi jefe no aparece sino hasta las 4:30 de la tarde, hago que me la firme y me preparo para ir a buscar mi carro porque estoy a pie, pero cuando estoy a punto de salir me llama para que me integre a una reunión que él tenía con unos clientes; la reunión terminó a las 5:50 y el Rent Car cerraba a las 6, cuando salgo hoy habían mas tapones que nunca.

Llego a las 6:30 y gracias a Dios todavía quedaba el gerente, después de rogarle accedió a entregarme el vehículo. Pero resulta y viene al caso que el único vehículo que quedaba era mecánico, así que ahora estoy cogiendo lucha un hombre que tenía como 12 años que no manejaba un carro mecánico. De camino a la casa el carro se me apagó cono unas 5 veces, y todavía no lo sé arrancar muy bien. Hace tiempo que no tenía días así, de esos en los que se te caen todos los palitos y se te mete como una mala racha. Ya creo que el blog y mis travesías tienen mucho que ver.

Si Tan Solo Pudiera Estar en Tu Lugar

“Si tan solo pudiera estar en tu lugar” es la frase que comúnmente me decía mi madre cuando me enfermaba de niño. Aunque me gustaba mucho que me lo dijera, porque de algún modo uno siente ese amor que tienen los padres hacia uno, realmente no sabía el peso y el significado que tiene esa frase hasta la semana pasada.

Mi hijo siempre ha sido un niño bien fuerte y sano gracias a Dios y casi nunca se ha enfermado, pero la semana pasada estuvo bien enfermito y fue una infección que prácticamente lo tumbó pues duró una semana con fiebre bastante alta. El es tan despierto y tan tremendo que constantemente le digo “Mi hijo, pero sientate por lo menos por una hora” de lo tanto que rinde, pero en esta semana entendí que prefiero mil veces que esté dándome carpetas a que esté acostadito en una cama.

El tratamiento que le indicaron fue bien fuerte, pues eran inyecciones intramusculares de 5cc de Antibióticos, imagínense eso a un niño de 2 años, ya pueden saber cómo estaba yo, queriendo estar recibiendo las inyecciones por él pues el pobre de llegar a emergencias ya entraba en pánico, aquello me partía el alma.

En una de las noches en que estaba prendido en fiebre, estábamos acostaditos en la cama, se me acerca y me abraza el cuello y con una voz débil y temblorosa me dice “papito, ti amo”; eso me emocionó tanto al punto que se me aguaron los ojos de la pena, y en ese momento les juro que hubiese dado lo que sea para poder estar en su lugar.

Gracias a Dios ya está muy bien, y doy gracias nuevamente por ser un niño bien sano, pues aunque dicen que Dios da la fortaleza para afrontar cualquier tipo de situaciones, yo no creo que mi alma resista ver a esa criatura tan indefensa pasar por otra situación igual o peor.

De Compras…

El día de ayer a mi esposa le tocaba clases de ingles, por lo que tuve que ir yo a buscar a mi hijo y hacer mi papel de padre moderno (normalmente lo buscamos ambos). Mami me dice que tiene que ir al Jumbo, así que la llamo por el celular para que este ready para arrancar para MegaCentro.

Una vez en MegaCentro, agarro a mi muchacho y el bulto con todos os feferes (agua, leche, baby wipes, baberos, pañales, etc.). Cuando entramos al Jumbo, le digo a mami que se vaya adelante, mientras yo siento a mi hijo en el carrito y me pongo a pasillar. De pronto siento las mismas miradas encima como las de mi sábado de padre, ¡me están mirando como si fuera un extraterrestre!. Sigo caminando como que no es conmigo, y ya las miradas me están poniendo un poco incomodo, incluso hasta algunas mujeres me coqueteaban con la mirada mientras paseaba con mi hijo en el super mercado.

Ahora pregunto: ¿Qué tiene de extraño ver a un hombre sólo paseando con si hijo de 8 meses?, sobre todo ¿Qué es lo que encuentran de atractivo las mujeres a un hombre que ande con un bebé?, ¿No se supone que si anda con un bebé esta comprometido?

Agradecería que alguien me aclare estos puntos…

El Fin de una Era

Señores, conozcan la cual fué el enemigo numero 1 de mi bolsillo durante estos meses, la leche de formula Enfamil Lipil. Cuando regresamos a la casa después que nació mi hijo, mi esposa estaba preocupada porque no estaba produciendo mucha leche materna, y al cabo de unas horas ya el pobre bebe estaba desesperado llorando del hambre. Arranque como un bólido para la farmacia, preguntando allá al llegar cual leche tenían para un bebe recién nacido, la farmacéutica señalo su dedo hacia la susodicha leche:

Farmacéutica: Esa es la más recomendada (también se le olvido decir que era la más cara).
Yo: ¿La de la lata amarilla?
Farmacéutica: Si, la Enfamil Lipil 20 Calorías, pero si es un bebe recién nacido debes comprarla de la líquida.
Yo: Bueno, usted sabe más que yo. ¿Cuánto cuesta?
Farmacéutica: RD$500 Pesos
Yo: ¡Como!, ¿y cuanto dura?
Farmacéutica: Eso depende de la cantidad que tome el bebe.
Yo: Bueno, me la llevo

Cuando llego a la casa, probamos la leche y mi hijo le entro como la conga, tanto así que al día siguiente me llama mi esposa al trabajo y me dice: “Cielo, cuando vengas pasa por la farmacia y tráete otro guacal de leche, el bebe ya se la bebió toda”. Yo no lo podía creer, pero así fue, ese guacal de leche que costaba 500 pesos solo duraba 1 día y medio. Imagínense, gaste alrededor de RD$ 7,000.00 solamente en leche en 3 semanas, eso sin contar con los pampers que me habían mandado de New York. En la consulta del primer mes, le pregunto a la pediatra que cuando se le puede cambiar esa leche porque me esta haciendo un hoyo, a lo que me responde que la leche en polvo y la liquida es lo mismo, que se recomienda usar la liquida porque cuando se prepara la leche en polvo, hay mas riesgo de contaminación al ligarla con el agua y al agarrar la tetera y eso, pero que si se tomaban las medidas de higiene adecuadas, se podía usar la leche en polvo (ese detalle no me lo dijo la desgraciada de la farmacéutica, no caigan en ese gancho).

Los siguientes meses mi economía se estabilizo un poco porque ya me estaba ahorrando alrededor de 3 mil pesos en leche, pero volvió a descontrolarse cuando la pediatra le agrego a mi hijo en su dieta los cereales, compotas y demás familiares. Gracias a Dios que mi esposa siguió el consejo de unas compañeras de trabajo, y decidimos comprar una lata de Alacta Plus pequeña para probar, la cual se termino como en dos días y por la cual decidimos comprar la lata grande, la cual trae 1,071 Gramos demás por solo RD$ 200.00 pesos mas. Si, es el fin de una era y el comienzo de otra, ahora mis bolsillos están felices, conozcan a mi nueva amiga: Alacta Plus.

Día del Padre: Crónicas de un sábado

El viernes llego tarde a la casa y súper cansado del trabajo, luego de resolver lo que tenia pendiente, me pongo a revisar mis correos y a revisar los blogs que acostumbro a leer. Terminando ya, me preparo para acostarme con todo el queso de levantarme tardísimo, cuando mi esposa me recuerda que tiene un seminario el sábado entero del trabajo, tengo que cuidar a mi hijo; no le di mente pues justamente el día en que tome mis vacaciones, mi esposa comenzó a trabajar, así que tuve que cuidar al bebé por 1 mes completo (indescriptible experiencia, recomiendo a los padres que tengan bebes pequeños que lo hagan, hizo que me compenetrara mucho con mi hijo) ya tengo la experiencia para cuidarlo. El hecho es que no solo tenia que cuidar a mi hijo, sino también hacer todas las diligencias que mi esposa tenia planeadas para el sábado, y que no podrá hacer por estar en el seminario. Ahí les ve como fue mi sábado:

Me levanto temprano a preparar el carro mientras mi señora me prepara el bulto del niño para que yo no cogiera lucha (será, menos lucha). Ya listos, meto al bebé en su Car Seat y lo monto en el carro, y arrancamos para el hotel para dejar a mi esposa. Por haragán no le eché gasolina al carro el viernes, y se nos hizo un poco tarde para echar gasolina, así que pensé primero dejar a mi esposa y luego echar gasolina. El hecho es que la dejamos como a eso de las 9:00 AM, dejándola en el hotel ahí mismo se me queda el carro, me puse frío porque pensé que era por la gasolina, y en el malecón no hay bombas de gasolina cerca, pero suerte que era un polo de la batería flojo (que forma de empezar el día).

Entrando a la avenida del puerto en camino para New Jersey (la Zona Oriental) me encuentro con un tapón que se armo en dos segundos, pues hacia solo 5 minutos que pase por esa misma vía y estaba despejado. En medio del tapón, el carro comienza a fallar y miro el tablero y la aguja marcaba un poco por debajo de E (“Empty”, “Échame o te Dejo” en español), y yo pensando como resolver con el niño metido en el asiento de atrás, pues no puedo ir a buscar gasolina porque no puedo dejar al baby solo en el carro. Así que sucedió lo esperado: cuando empezó a avanzar el transito, se me apaga el carro. Me desmonte rogándole a Dios de que apreté mal el polo, y efectivamente fue así. Cuando logro encender mi carro y me pongo en marcha, vuelve a detenerse el transito (fue como de marda!!). Logro desviarme para meterme por la zona colonial, aprovecho y cruzo por los lados del Hard Rock Café que se ve bien nice, y logro avanzar hasta cruzar el puente.

Cuando cruzo el puente, tengo que atravesar casi toda la Venezuela hasta llegar a la bomba Texaco para echar gasolina y sacar dinero de un cajero popular que esta en la bomba, para luego ir al Scotia Bank que esta al principio de la Venezuela. En el cajero de la bomba Texaco no había dinero, así que tuve que coger para el cajero que esta en “La Guira” (la bomba Esso de la Venezuela que esta frente a “Eclipse Dance Club”, es la contraparte de “La Lira”). Cuando llego al Scotia, luego de durar como 10 minutos sacando al niño del Car Seat y preparando el bulto, me topo con que esta cerrado, así que tuve que coger para el de la San Vicente, en el cual me atendieron bastante bien, pues la fila esta bien larga y como yo andaba con un bebe en brazos, me hicieron poner de primero en la fila.

Terminado en el Scotia, cruzo pa MegaCentro que esta en frente para ir a Promerica a pagar un préstamo, y luego al progreso a cambiar un cheque. Como me hicieron pasar de primero en el Scotia, no saque el coche \del carro parar entrar con el en brazos a los demás bancos y correr con la misma suerte, pero me salio el tiro por la culata pues en Promerica y el Progreso de MegaCentro tuve que hacer una fila como de 45 minutos en cada uno con mi bebe en brazos, lo que me provoco un severo dolor en la espalda (que pésimo servicio al cliente).

Para terminar, luego de hacer un par de diligencias más, me fui para la casa para darle de comer al bebé y para comer yo también. Fue bien apero pasar todo el día con mi hijo, pues aunque pase mucha lucha, él me regalo un verdadero día del padre porque disfrute mucho andando con el, se rió como loco y sobre todo se porto muy bien y no lloro ni nada… I love my son, he’s my life, and he is the best gift that i ever had. Thank’s heaven, thanks my God!!!