Despertando del Letargo

De vez en cuando, entro a éste espacio simplemente para saber que está ahí, que no se ha movido a ningún lugar, pero hasta hoy no me había dado cuenta de que durante lo que va de año no he escrito ni una sola entrada. A veces entro con ganas de escribir o compartir algo, pero la verdad es que me he dejado envolver en la rutina, en los compromisos, en el trabajo, en el estilo de vida que nos lleva a millón y nos deja poco tiempo para disfrutar.

Muchas veces he entrado con la intención de borrar éste espacio, pensando en que ya ni escribo y por lo tanto nadie pasa por aquí, pero mi esposa me ha convencido de dejarlo abierto porque he invertido mucho tiempo de mi vida escribiendo pensamientos, historias y ocurrencias.

Hoy no sé qué mosca me picó, pero al entrar simplemente me dieron ganas de escribir. No sé cuando escribiré otro post ni sé si habrá otro, pero hoy quise compartir lo que ha estado rondado por mi cabeza desde hace un par de días.

En éstos últimos dos años he invertido mucha energía, tiempo y esfuerzo en tratar de hacer un plan de vida para mí y mi familia, cumpliendo compromisos, tratando de mantener todo encarrilado, exigiéndome mucho para que un día pueda sentarme y disfrutar todos estos logros junto a mi familia.

Recientemente me he dado cuenta de que he perdido el enfoque. Debo seguir trabajando para mi plan de vida, pero de nada vale completarlo si no disfruto hacerlo, sino saboreo cada paso, sino me relajo, si no me detengo un día y me paro a ver el mar simplemente porque quiero, si no soy espontáneo, si no me consiento, si no consiento a mi familia, si no disfrutamos hacerlo todos juntos.

He leído un par de veces ésta frase, y hasta hoy no capto el significado, no recuerdo muy bien como dice pero en esencia lo que quiere dejar dicho es lo siguiente: “La vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”. Hoy quiero vivir más la vida, no es sencillo debido a que debo de dar un pequeño giro a mi actitud y a mi vida, pero es un objetivo a corto plazo que me voy a trazar.

Hoy quise despertar éste espacio de éste gran letargo simplemente para compartir esto con ustedes, si es que todavía queda alguien rodando por ahí.

¿Cuándo la vida se volvió tan complicada?

Este fin de semana que recién termina, fue bastante ajetreado para mí. Como fue fin de semana de cobro, me tocó ir a los diferentes bancos y proveedores de servicios a pagar deudas y responsabilidades, ir de compras, hacer diligencias, priorizar cosas y tomar decisiones económicas. Todas estas cosas se sumaron a varias situaciones personales que tengo que resolver ya que me están afectando.

Al terminar el domingo, sin poder más y hablando con mi esposa solté la pregunta: ¿Cuándo la vida se volvió tan complicada?. La pregunta me surgió pensando en que hace apenas 10 años la vida era mucho más sencilla, la preocupación de aquel entonces era solamente qué carrera estudiar y qué universidad escoger. Hoy todo es responsabilidades, y lo más difícil es tomar las decisiones, pues estas pueden afectar tu futuro inmediato y el de tu familia.

Mi esposa me mira a los ojos y me responde con otra pregunta: ¿Cuándo la vida se volvió tan hermosa?. Su pregunta era para responderme que a pesar de las complicaciones de la vida somos una pareja unida con un hermoso niño, somos jóvenes profesionales con buenos trabajos y con todo el mundo por delante. A nuestra corta edad, estamos logrando cosas que quizás nuestros padres tardaron 10 o 15 años en conseguir.

La verdad es que las mujeres siempre se las traen, son el lado dulce equilibran la vida de responsabilidades que llevamos. Con un simple beso, una mirada, una caricia, con el más mínimo detalle hacen que todo eso y mucho más valga la pena.