Dejando Huellas

Mi primo Milko, al igual que mis tres hermanos, siempre fue aficionado a la velocidad: ir a dragueos, competencias de autos en la cumbre, autopista las Américas y hasta levantarse a las 3 de la mañana para ver una carrera de fórmula uno en vivo.

Milko es tan aficionado a la velocidad que se compró un Kart y se metió a competir en Kartismo. Samir y yo le seguíamos el coro e íbamos a todas las carreras y a todas las practicas; Samir lo ayudaba a encender el Kart (para encender hay que empujarlos como por 20 metros), y yo siempre cogiendo fresco con mis jeans y mis sandalias debajo de una carpa viendo a todas las mamasotas que llegaban con los tigueres que tenían cuartos y que solo corrían porque era el hobbie que estaba de moda.

En una ocasión, Milko estaba sentado en su Kart en la raya de salida y le tocaba salir en ese momento, pero en ese preciso momento Samir estaba en el baño y me hizo seña de que lo empujara; como yo siempre iba becado no me atreví a negarme, así que me levanté a empujarlo para que su Kart pudiera encender.

Eran las 1:15 de la tarde y en el Kartódromo del malecón hacia tremendo solazo en la pista. Cojo fuerzas y comienzo a empujarlo, y cuando iba como por 10 metros y el motor casi encendiendo se me salen las dos sandalias de los pies. Yo no le di mente y termine de empujarlo para que encendiera porque sino iba a tener que empezar de cero.

Cuando por fin encendió, lo extraño fue cuando regresaba por la pista descalzo (era la 1:18 y aparte del solazo, la pista se calienta más por los Karts corriendo sobre ella) no sentí el caliente. Cuando voy a recoger mis sandalias noto dos figuras delante de ellas parecidas como a dos huellas. Recojo mis sandalias y cuando me las pongo siento una ligera molestia, cuando me miro la planta de los pies, no tenía piel debajo: dejé mis huellas en la pista, literalmente.

Me siento tranquilo en un rinconcito, me eché agua en los pies y ahí fue que esa vaina comenzó a picar. Llega Samir y le enseño lo que me sucedió y prácticamente hubo que recogerlo del piso de la risa. Lo mismo sucedió cuando Milko terminó de practicar y de una vez se regó la voz de que dejé mis huellas en la pista (ya se imaginan la vergüenza).

Cuando me llevaron a emergencias, luego de curarme y de curarse conmigo, pues me preguntaron si yo era como Pedro Pica Piedra que frena con los pies, me pusieron una antitetánica y me vendaron los pies con algodón debajo y no podía apoyar los pies, así que me tuvieron que llevar cargado y pasarme casi una semana acostado, suerte que estaba de vacaciones de la uni.

Fue la última vez que fui al Kartódromo en sandalias, y la última vez que me ofrecí a empujar un Kart. Cuando volví no me fijé si mis huellas aun seguían allí. ¿Alguien se ha fijado?

24 pensamientos en “Dejando Huellas

  1. Eso si se llama una malpasá… Realmente, yo no me imagino estar bajo esas condiciones, eso quema.

  2. jejejeje literalmente el hombre donde va deja huellas. No importa el tipo que sea, las deja.

    Lo bueno es que por lo menos aprendes la lección 🙂

  3. :O)))) me imagino el dolor k sentiste despues…. que feo…

    :S deberas k a ti te pasan cosas insolitas

  4. siempre leo tu blog.. y tus ocurrencias siempre me dan buena risa… q lastima q dejaras tus huellas botadas… por lo menos se sabe q las recuperaste porq aun sigues dejandolas con tus vivencias escritas en tu blog.

  5. mne, peor tu no sabias na?, esas huellas son famosas en el Kartódromo , hasta la quieren llevar para un museo, para exhibirlas como “la huella del empujon”

    jajaj es chercha men.

    me imagino el dolor que debiste sentir!!! y todo pro empujar un kart!

  6. nooooo, no juegues, la botaste con esa mano, es que las cosas que te pasan a ti son únicas, a ver si escribes un libro, porque condorito te quedó chiquito!!

    saluditos,

  7. demtrix, o mi hermano joseh de verdad te lo digo, tienes historia para hacer un libro, si que te pasan vainaaaaaassss jejejeje
    bye
    tecuida

  8. Bueno… al menos tus comentarios en los post se llaman “Dejaron huella” ya sabemos de dónde viene eso! jaja

  9. Pingback: Demetrix » Blog Archive » En El Medio del Puente

  10. I’ve got no time for individuals that eat like pigs and then look for magic pills, diets and programs. If you eat a lot of, you will end up fat no mater what. And i am not especially slim but I actually do run and feel healthy, without feeling hungry constantly. Get a grip people!

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