Rompecabezas

Era una mañana gris de esas que no quieres levantarte, pero la conciencia te grita a mil voces que tienes que hacerlo, hay que trabajar para pagar las cuentas y echar pa’ lante, la cosa está muy dura. El se levanta y hace su acostumbrado ritual: lavarse la cara, luego los dientes, afeitarse el rostro.

Para ella no era tan gris, se levanta cada día  con la bendición de abrir los ojos, y da gracias por ello. Se recoge el pelo en una cola, pone musiquita para alegrarse la mañana y entre baños, cremas y maquillaje se alista para salir al trabajo. Luego de cambiarse rocía sobre sí un suave aroma a petalos de rosa, su lema es estar siempre bella, nunca se sabe cuando se puede encontrar el amor.

El sale y se apresura a tomar el bus, sin darse cuenta de que entre el grupo de gente, en un intento de carterearlo se le cae la billetera del bolsillo. Ella llega tarde y pierde el bus, puede que llegue tarde pero no se lamenta pues siempre piensa que hay una razón para todo; mira hacia  abajo y ve una billetera un poco pisoteada, la recoge y la guarda y de pronto piensa que esa pudo haber sido su razón.

El se queda en la siguiente parada, pero se sorprende al no tener su billetera. Luego de pedir mil escusas y mil lamentos un buen samaritano accede a pagarle el bus. Mientras caminaba hacia el trabajo, cabizbajo y pensando cómo se estaba concretizando su mañana gris, le suena el celular y del otro lado habla una dulce voz que le dice que ha encontrado su billetera; han acordado encontrarse al medio día a tomar un café para entregarle su billetera.

Llega la hora del encuentro y él busca entre las mesas comparando a las personas con la descripción que le dió la joven vía teléfono. Por fin la encuentra, pero no puede creer que dicha hermosura es quien estaba esperando por él; ella lo ve y piensa que valió la pena retrasarse para ponerse bella. Hablan, conversan, se rien; llega la hora de irse y el se despide, han acordado volver por otro café.

Cuando se retiran el piensa en la coincidencia de que aquella bella mujer haya encontrado su billetera, mientras ella piensa cómo todo fue encajado por piezas como si fuera un reompezabezas para encontrar lo que desde hace tiempo esta buscando.

8 pensamientos en “Rompecabezas

  1. A mi se me perdio una vez,y la encontro un tigere de un barrio llamado Cristo rey (malisimo)en pto.pta por suerte el era amigo de otro muchacho que me conocia y me respetaba mucho,nos reunimos para devolvermela,ese encuentro me costo 1ooo esa vez.

    por suerte,saludos DMX

  2. Saludo “Demetrix” fue un gusto volver a leer tus escrito!

    Espero que tu familia se encuentre bien y tu hijo este en salud.

    Que dios los bendiga.

  3. Pero ese individuo soy yo, no hay otro tipo que haya apsado experiencias similares en bus que el mismo MemoPlus, jejej cuanto recuerdo me trajo este post. Nice histoy!

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