Habitacion 1104

En los años mozos de mi adolescencia yo era muy tímido con las chicas (para no decir paraguayo), lo que me alejaba de cualquier posible encuentro cercano con una fémina. Con el paso del tiempo los encuentros cercanos ya no eran tan imposibles, mas mi timidez no disminuyó en esa proporción. Un día, en mi trabajo de aquel entonces, conocí a esta chica que recién entraba, muy coqueta, simpática, con unos ojos impresionantes y un brillo singular.

Sin saberlo comenzamos a hacer química y a hablar mas a menudo, hasta que un día me atreví a decirle por Messenger (dentro de la misma oficina) que quería ser su “pareja” pues no me atrevía a decírselo personalmente. Para mi suerte ella aceptó y aunque al principio ella no estaba muy convencida, yo me encargué luego de que no se arrepintiera de su decisión.

Al trabajar ambos en el mismo lugar tuvimos que ser lo mas discreto posible, al punto que a varios meses de nuestra relación nunca nadie se dio cuenta. En el trabajo se usaba mucho dar conferencias, charlas y esas cosas en hoteles y en el interior del país, así que siempre se llevaba un informático a las actividades para que manejara las laptops, los proyectores o si alguien se trancaba usando Excel ó Word (increíble, pero cierto), por supuesto que ella se las arreglaba para que la persona encargada de solicitar el informático en sus actividades me solicitara directamente a mi.

En una ocasión a ella le tocó la oportunidad de apoyar a una de sus jefas en una serie de conferencias de 3 días que se estarían dando por el sur del país, y ¿adivinen quien iba a dar apoyo informático?, pues acertaron, vimos nuestra oportunidad de pasar nuestro primer fin de semana juntos, eso si, sin que nadie se diera cuenta.

Llegamos la primera noche a un hotel de Barahona que estaba en la playa, luego de bañarnos y cenar cada quien fue para su habitación, luego bien entrada la noche coordinamos por teléfono para yo pasarme para su habitación lo mas discretamente posible pues las habitaciones de todos quedaban continuamente.

Logro pasarme de habitación sin que se den cuenta, espero a que ella termine de darse un baño y luego comenzamos a entrar en calor y a besarnos, yo estaba bastante torpe y nervioso pues era la primera vez que iba a estar solo toda una noche con una chica, por mi mente solamente pasaba el pensamiento (mijo, por fin se te dio, no pases por palomo). Nada, el hecho fue que pasamos una noche bien especial, y aunque fue un poco torpe pues ambos nos pasamos la noche acomodándonos y acoplándonos, y además fue más sexo que romanticismo, pasamos una noche bien especial.

Al otro día en el desayuno nos dimos un gran susto pues la jefa de ella mencionó que no pudo pegar un ojo en toda la noche pues al lado de su habitación al parecer habían dos personas teniendo sexo y la cama no paro de sonar en toda la noche. Ella y yo nos miramos y nos quedamos mudos, pero en unos segundos mas salen del área de las habitaciones un extranjero con una morena, y respiramos al escuchar a la jefa de ella decir “Míralos ahí, lo mas seguro que esos dos fueron los que no me dejaron dormir”.

De aquella noche solamente me queda un especial recuerdo, la sensación de haberme convertido en hombre, una llave y una prenda que robé; estas dos últimas las conservo como prueba de que aquella noche ciertamente fue real.

Ella Quiso Ser Artista

Gabriel estaba en la piscina del hotel tomando un baño con ese aire de grandeza y altanería que siempre le caracterizaba. Se deslumbra al ver a María entrar de clavado en el agua, con tremenda figura y unos bikinis que parecían pintarle el cuerpo. Al salir del agua, Gabriel le pone conversación pero no se siente muy a gusto porque hay muchas personas y el ambiente no es el adecuado para hacer gala de sus ademanes de conquistador.

Le pregunta a Maria cual es su profesión, y ella muy orgullosa le contesta que es artista, le encanta pintar. Gabriel se desanimó y le contesto que era un gran desperdicio tan bella mujer y ser artista, pues las mujeres son para dedicarse a la casa y a los hombres, no a la vida bohemia de los artistas. Maria, ofendida, se paró de su silla lista para retirarse, pero en eso llega otra persona que estaba escuchando la conversación.

Mario, un poco borracho por los tragos, se avalancha sobre Gabriel, lo tira a la piscina y haciéndole tragar agua entre golpes le exige que le dé una disculpa a la joven que acaba de ofender. En eso, llega la seguridad del hotel y sacan a ambos de la piscina, y de pronto Mario reacciona sin comprender lo que había hecho. Le pide mil disculpas a Gabriel, asegurando que actuó en un momento de ira influenciado por el alcohol. Gabriel, sin decir una sola palabra, le dice a los guardias que suelten al hombre que se ha excusado, aseguró que no ha pasado y se retira a su habitación, humillado ante la vista de los demás.

Gabriel se da un baño, se cambia, saca las cosas de su gaveta y las mete en el bolsillo de su pantalón, luego sale a caminar por el área del hotel tratando de olvidar la impotencia que sintió hace unas horas. De pronto, se encuentra con Mario quien estaba cenando con su esposa y unos familiares en el restaurante del hotel. Se le acerca, Mario al verlo le pide excusas nuevamente por su comportamiento irracional de la tarde.

Gabriel, con manos en los bolsillos, le recordó que no había pasado nada. Pero, de repente saca de los bolsillos su pistola automática, e inesperadamente le da seis tiros en el pecho a Mario. La esposa de Mario aterrorizada se le tira encima sin importar el charco de sangre que había, Gabriel enseguida le apunta a la cabeza y amenaza con matarla si alguien se mueve.

Por detrás, uno de los guardias le agarra el brazo, Gabriel sin resistencia suelta el arma, da un paso atrás y sonríe, pues ya cumplió con su cometido. Mientras, la viuda de Mario lloraba sin consuelo encima del cuerpo sin vida de su esposo, y Maria dormía en su habitación sin imaginarse que el simple hecho de ser artista, podría implicar mayores consecuencias de no interesarle al típico hombre machista.


 

Pido disculpas por el tiempo que tenia sin postear, el fin de semana lo dediqué a organizar mi nueva casa y pasarla en familia (además de que todavía no tengo Internet en la casa, ya podrán imaginarse la tortura). Solamente quiero desearles a todos felicidades, y expresarle mi más sincero agradecimiento por todas las felicitaciones y bendiciones que he recibido de ustedes en estos días. ¡Feliz Navidad!

Mil Razones

En unas vacaciones fuí a chacuey por un fin de semana a visitar a mi abuela. Pensé que iba a ser bastante aburrido, primeramente porque de pequeño no fui mucho al campo y las veces que iba regresaba el mismo día, y segundo porque estaba bastante adaptado a la tecnología como para durar mas de dos dias desconectado totalmente del mundo.

El segundo dia de mi estadia fue bastante aburrido, sin nada que hacer. Decido entonces ir para el rio para darme un chapuzon a ver si encuentro razones para soportar el fin de semana completo. Camino al rio, venia de regreso la razon que tanto andaba buscando. Ella venia con una pequeña tinaja en la cabeza llena de agua, al parecer del rio. Mis ojos nunca habian visto tan semejante belleza.

Nos miramos, me sonrió timidamente y aceleró su paso para evitarme. No pude dejar de pensar en ella en toda la tarde, y me maldecía a mi mismo por no acercarme a ella y preguntar su nombre. Ya al anochecer, cansado y preparando mi bulto para regresarme al otro día, mi abuela entra a mi habitacion y me dice que acompañe a su ahijada a su casa, que se hizo muy de noche y a su padre no le gusta que regrese sola a la casa. Le digo a mi abuela que esta bien, pero me cambio bastante incomodo pues ya me habia hecho planes de dormir. Al entrar en la sala, no pude creer lo que mis ojos veian, era la misma chica que me habia deslumbrado en la mañana, sonrio y ella sonrie timidamente y baja la mirada.

Caminamos en la noche, me dijo que se llamaba Mariela y era tan bella que la luna iluminaba la noche con celos al senitr su presencia. Me contó que mi abuela fue la comadrona en su nacimiento, que por eso la hicieron su madrina y la visita regularmente, y en ocasiones se queda a dormir con ella cuando se aqueja de algun dolor para atenderla. Estaba en casa d emi abuela buscando algo que se le habia perdido y lo encontró, yo en cambio econtre mil razones para quedarme unos dias mas.

Las visitas de Mariela a la casa de mi abuela se hicieron mas frecuentes, hablamos mucho, le hablaba de mi vida en la ciudad y ella sin entenderme nada, pues lo mas lejos que habia ido era al pueblo. Una tarde, debajo del arbol de mango, hablamos tanto que se quedo dormida en el pasto, me acerqué a ella y le di un beso en la frente, se despertó al instante un poco asombrada, y volvi a besarla, esta vez en la boca. Ella me correspondio el beso torpemente, pero sin duda fue el mas sincero beso de amor que me han dado. Desde ese momento, fabricabamos cualquier momento y escondite para besarnos escondidos de todos.

Es increble como en una semana Mariela y yo nos compenetramos tanto, ya ni pensaba en todas las cosas que habia dejado en la ciudad, pero lamentablemente tenia que regresar pues mis vacaciones terminaban y tenia que regresar a la universidad. La noche antes de mi regreso, Mariela se quedaba en casa de mi abuela, espere a que mi abuela se durmiera y le dije que me acompañara al rio. La luna estaba llena y el agua estaba bastante calmada, por lo que la invite a tomarnos un baño, me dijo que no tenia ropa para bañarse en el rio, y le conteste que eso no era problema. Le prometi no ver mientras se desnudaba y entraba al agua, pero falte a mi promesa y de reojo pude visualizar su silueta, la cual dibujaba la mas perfecta figura del cuerpo femenino.

Nadamos por un buen rato, retosamos un poco, nos besamos mucho. Tenia que despedirme, pues me regresaba al otro dia. Ya entrando bien la noche salimos del agua para regresar a la casa, esta vez ella no se cubrio dejandome apreciar su bella figura. La tome en mis brazos y rodamos por el pasto. En eso momento, entre olor a pasto y tierra, me hice dueño de su inocencia, y la amé con intensa pasion. Ella no dejaba de acariciarme la cara y ni de preguntarme cuando me volveria a ver. Le prometi volver tan pronto pudiera, que nome olvidara pues yo no lo iba a hacer. Y asi sin mas, nos dijimos adios y regrese a la ciudad, con la intencion de regresar por Mariela.

Pasaron dos meses, y aproveché un fin de semana largo para visitar a mi amada. Llego de volada a casa de mi abuela, dejo mis bultos y me dirijo a casa de mariela, pero para mi sorpresa otras personas habitaban la casa. Al regresar a casa de mi abuela, le pregunto y me contesto que su padre se mudo a otra provincia por verguenza, pues a su hija la deshonraron y ni siquiera pudo saber quien fue el desgraciado que se adueñó de la inocencia de su hija. Ya han pasado 10 años desde aquel entonces, y nunca mas volvi a saber de Mariela. Aún recuerdo como ayer si rostro, sus besos, su cuerpo, y me da mucha nostalgia. Ya las cosas son diferentes, mi vida ha tomado otro rumbo, pero nunca he perdido la esperanza de que el destino me haga una jugada, y vuelva a cruzarla en mi camino.

Amor Cibernético, Segunda Parte

La recogí una tarde soleada en el Aeropuerto, el día no pudo haber estado mas perfecto. Al verme me reconoció y enseguida se entegó a mis brazos y nos dimos un calido beso que se prolongó por unos minutos a la mirada atónita de todos, pero para nosotros eso no era relevante, por fin estabamos juntos, ya se habia consumado nuestro amor.

De camino, Ana no dejaba de admirar el bello degradado de azules y verdes que reflejaba el mar, me dijo que es lo segundo más hermoso que habia visto al llegar a la isla, pues lo primero habia sido yo, me sonrojé bastante con su cumplido. Llegamos a la casa de mi amiga, se la presento y dejamos allá sus maletas, pues habiamos acordado que se quedaría en casa de ella pues imagine que mi familia no creeria prudente el hecho de que se quedara con nosotros.

La presento ante mi familia, todos encantados con ella, enseguida hizo quimica con mi hermana y se hicieron muy amigas, cosas que facilito la relacion entre ella y mi madre pues no es muy facil de caerle bien a ella. Salimos mucho, nos besabamos en cada rincon, pero las salidas mas frecuentes se hacian en grupo: Ana, mi amiga, mi hermana y yo.

La casa de mi amiga se habia convertido en nuestros nido de amor, pues ella trabajaba en el dia por lo que aprovechabamos el tiempo al maximo. Nuestro primer encuentro fue excepcional, por fin pude admirar su gran silueta al desnudo, su cuerpo era casi perfecto. Me confesó que era su primera vez, pero sus ademanes y su forma de moverse en la cama, me confirmó sin duda que habia visto mas hombres que el baño del estadio quisqueya en plena temporada invernal, pero esto no me molestó en lo absoluto.

Ana me dio otra sorpresa, pues me dijo que hablo con mi amiga y que ella accedio a que se quedara por un mes más, no lo podia creer. Pero, no se por qué, luego de que prolongó su visita las cosas comenzaron a cambiar: me trataba con cariño, pero no con el mismo amor; ya no nos veiamos tan frecuente, pues aprendió a andar sola en la ciudad, yo ya no le era util; ya no haciamos el amor con la misma pasion que antes.

Le comenté esto a mi amiga, y ella me confesó sobre las salidas sospechosas de Ana, las cuales no se atrevía a decirme. Mi corazón comenzó a palpitar mas rapido de lo normal, de pronto me vino la idea de que Ana habia conseguido un nuevo amor, un sanki panki de seguro, maldito, me estaba robando a mi novia. Mi amiga fué mi complice en el plan, le dije que me avisara la proxima salida extraña para seguirla.

Recibo la llamada de que Ana tendria un encuentro en una plaza comercial, anoto los datos y la sigo sin que se diera cuenta. Llego y me doy cuenta de que entra en uno de los pasillos con locales vacios, casi desierto. Asomo la cabeza con cuidado y pude comprobar de que mis sospechas eran ciertas, se estaba besando pero no podia alcanzar ver el rostro de ese maldito que me habia arrebatado el amor. Me acerco decidido a romperle la cara a ese infeliz, pero lo que ví me dejó atónito, frustrado y sin palabras, mi corazón se quebró en mil pedazos al ver aquella escena pues para mi asombro, quien me habia robado el amor de ana, fue…. Mi Hermana.

Esta es una historia ficticia de mi creación, en verdad las cosas que a mi me pasan siempre son raras y no tienen nombres, pero ésta no es una de ellas, es simplemente un cuento corto que me animé a escribir.

Amor Cibernético

Una noche, sin nada que hacer, enciendo mi PC y entro en IRC a un canal de latinos, nunca antes lo habia hecho pero un amigo me dijo que por ahi podia conocer personas. Ya dentro, me dedico a leer lo que los demas escriben, pues no me atrevia a escribir nada, pero de pronto leo que una chica anda buscando unas canciones de “La Ley”, asi que me atrevi a mandarle un privado diciendole que tenia las canciones.

Luego de intercambiar listas de canciones y hablar de todo un poco, nos hicimos las preguntas habituales de dos personas que se conocen por internet: “¿Cómo te llamas?, ¿De dónde eres?, ¿A qué te dedicas?, ¿Qué te gusta hacer?” y todas esas pendejadas. Su nombre es Ana y es de Angertina, tenia 18 años y en aquel entonces le aventajaba con 3. Hablamos, intimamos, nos reimos y luego me despedí con la esperanza de volverla a encontrar al día siguiente, pues me gusto mucho hablar con ella.

Pasó una semana luego de aquella noche, y me conecté con la esperanza perdida de volverla a ver, pero para mi sorpresa ella me localizó primero y me reclamó el haberla dejado plantada. Tuve que darle una estúpida excusa, la cual creyó, y luego intercambiamos correos para no perder contacto. Al cabo de unos días las charlas eran mas frecuentes y más intensas, comencé a sentir algo por ella, pero me sentia muy extraño pues no la conocía y nunca la habia visto, esto era algo nuevo para mi. Asi que pude intercambiar fotos con ella, para mi sorpresa era mas bella de lo que me imaginaba, fue entonces cuando mis sentimientos se volvieron más intensos.

Luego de dos meses y medio cumpliamos nuestro primer mes de novios, bastante extraño, pero no podia dejar de pensar en ella, en su rostro, en el momento de tenerla frente a mi, de poder besarla y acariciarla, soñaba todo el tiempo con ese momento y se lo hacia saber, ella tambien me decia lo mismo. Nuestra relación se fue fortaleciendo, y ya nuestras conversaciones habian pasado a ser telefonicas. Ella me llamaba con más frecuencia, pues la vez que la llamé de mi casa, hice una cuenta de telefono que aun el día de hoy me estan haciendo pagar por ella.

Ana pronto entraria a la universidad y su cumpleaños estaba cerca, queria darle un buen regalo y para ello mi mejor amiga fué mi complice. Mi amiga acepto mi propuesta y me ayudo a prepararlo todo, se me iba a ir gran parte de mis ahorros pero realmente valdria la pena. Le di su regalo por adelantado, la llame dos semanas antes de su cumpleaños, y esuché del otro lado del telefono un gran grito de emoción y alegría al decirle: “Ana, mi amor, prepara maletas pues mi regalo es un pasaje y estadia a Santo Domingo por un mes, ¡por fin vamos a estar juntos!”

Continuará…

Noche de Verano

Allí estaba yo sentado, suspirando al ver la tarde caer, y al mirar el cielo, pensé en ti, pensé si te volvería a ver otra vez. Pero te fuiste, y me aseguraste que esta vez era para siempre, y yo, guiado por mi maldito orgullo de macho no te detuve. Como quisiera dominar el tiempo y regresar a aquel instante, tomarte por el brazo, besarte y que olvidaras todo el rollo y nos diéramos otra oportunidad.

De pronto, el timbrar del teléfono rompió en un segundo mi suspiro. Al descolgar el teléfono, no podía creer lo que mis oídos escuchaban: era tu voz dulce y suave que me pedía un encuentro. No sé qué fue lo que provocó esa llamada 6 meses después de aquel día, pero no quise averiguar. De inmediato me puse en marcha lleno de ilusiones, de deseos de verte y tenerte entre mis brazos, y acudí a nuestro encuentro.

Estabas allí sentada en el mismo lugar que te conocí, tan inocente y bella, tan tú, toda perfecta. Me acerqué a ti y antes de que pudiera decirte una palabra, me plantaste un beso que me dejó sin aliento, y me dijiste bien bajito al oído que querías ir a un lugar en donde podrías expresarte por completo, en cuerpo y alma. Accedí a tu petición, y ya cayendo la noche llegamos a mi apartamento.

Entramos, me besaste y lentamente desnudaste mi cuerpo con tu boca. Podía sentir como la vibración de tu piel estremecía todo mi cuerpo. Te detuve contra la pared, entonces fui yo quien te recorrió de pies a cabeza con mis besos. Entonces, ya estábamos que reventábamos de pasión, y me amaste una y otra vez con una sed de calor insaciable que no parecía satisfacerse nunca.

Fue una ardiente noche de verano, no sé si lo soñé ó tan solo lo imaginé; pero aun espero el timbrar del teléfono con tu llamada anunciando nuestro encuentro, para poder entregarte todo este amor y la pasión que todavía llevo dentro.