Under Water

Hace mucho que no cuento una de las tantas andanzas que tuve con el Accord, y sinceramente hasta falta me hacen, pero estos días de lluvia me hicieron recordar algo curioso que me sucedió. Resulta y viene al caso que cuando estaba en la uni, había una tipa que me gustaba mucho, pero nunca encontraba la manera de acercarme a ella para entablarle una conversación.

Durante varios cuatrimestres traté algún acercamiento ya sea en clases, en la cafetería o si la veía sentada en algún banco para conversar; pero que va, mi timidez y mi inseguridad me impedía tratar cualquier acercamiento por temor al rechazo.

Un día, llovió a cantaros desde temprano, y ya cuando dan las diez y es hora de irme, antes de dirigirme al carro, veo que está a punto de salir con una sombrilla de cartera, que de seguro nada más le taparía la cabeza pues estaba lloviendo con mucha brisa.

Esa fue mi oportunidad, asi que me le acerqué y le pregunté por dónde iba, y me dijo que para la zona oriental, y le contesté que era tremenda casualidad, pues yo también iba en la misma ruta, asi que si no le importaba podía darle un aventón, así que aceptó bastante agradecida.

Durante el trayecto y el tapón que nos encontramos en el elevado conversamos mucho, y habíamos entablado cierto nivel de acercamiento, pero el tenerla cerca y dentro de mi carro me hizo olvidar un detalle: el Accord tenía Sunroof, el desagüe del Sunroof estaba tapado y la goma estaba un poco tostada por el sol; lo que significa que cuando llovía mucho, se acumulaba un poco de agua en el interior de la capota.

Iba muy bien conversando, cuando en la bajada del elevado donde había cierta inclinación me tocó frenar de repente. Con el frenado, y el carro inclinado, toda el agua acumulada en la capota nos cayó encima y era tanta agua fría como si nos hubiesen abierto una ducha dentro del vehículo. Por los nervios y la vergüenza, mi primera impresión fue reírme, pero a ella no le pareció gracioso.

Luego de ahí, sin volver a intercambiar ninguna palabra, la dejé en su casa enchumbada de agua y no muy contenta. Si ella apenas me saludaba ahora ni siquiera me miraba, y otra vez el Accord se había encargado de hacerme pasar otra vergüenza, justamente cuando intento salir con alguien. Desde ese entonces, siempre llevé una toalla en el interior del carro para situaciones como esas.

Salida del Sábado por la Noche

El sábado, mi esposa y yo salimos a ver una serie de presentaciones artísticas que se estaban presentando en el Teatro Nacional. Era una de esas salidas que rompen con el esquema al que uno está acostumbrado, pero iba seguro porque en esas El Accord siempre hacia de las suyas, como en la de Salida del Viernes por la Noche; pero por alguna razón, creo que el espíritu del Accord nos acompañó esa noche por tratarse del primer aniversario de la publicación de la primera y segunda parte de aquel viernes de luchas.

Resulta y viene al caso, que vamos a la función vestidos como manda el protocolo, y la noche transcurre de lo más normal, hasta que llega el momento de retirarse a la casa. mi hijo se había quedado a pasar la noche donde mami, pero casi llegando a mi casa me llama mami al celular diciéndome que lo pase a buscar, pues no había dormido y se la había pasado llorando y llamándome.

De caminos a casa de mami, en el tramo mas oscuro de la Venezuela, mas o menos por donde esta la planta de Ede Este, siento que el carro me tambalea un poco, y me detengo para comprobar lo que mi mente no quería aceptar: se había pinchado una goma, en un carro que nunca lo había hecho, pero era de esperarse que se me pinchara a mi casi a la media noche en el tramo más oscuro de la avenida.

De pronto se para un carro delante de mí, a lo que voy juyendo a entrarme en el carro. Del otro carro, sale una muchachona con cara de malandra (do you know what i mean), preguntándome que si me pasaba algo; yo, haciendo gestos como que agarré algo debajo del asiento (haciendo bulto), le dije que no se preocupara que todo estaba bien; ella me responde que no me asuste, que ella entiende hay mucha maldad en estos días, pero que en su corazón no la hay, me dice que entonces le caiga atrás y la escolte hasta donde ella iba, pero luego se percató de que mi esposa iba al lado de mi y pidió excusas y se fue. El primer susto de ser atracado había pasado.

Luego, me coloco del otro tramo de la avenida en donde había más iluminación, pero donde había un barrio medio caliente. Cambiando la goma, sale un tiguere preguntándome qué había pasado, le digo que ya ve, cambiando una goma, a lo que me dice que me esté tranquilo que el barrio no es tan caliente como lo pintan; a lo que le respondo que no se preocupe, que yo me crié en un sitio 10 veces mas caliente que éste y reconozco el tigueraje y cómo enfrentarlo.

Cuando ya salgo de mi odisea de cambiar la goma, y creo que todo había acabado, llegando a casa de mami venían dos suicidas en dos ruedas sin luz. Logré esquivar a uno, pero me anoté el otro que venia con otra muchachona detrás. Para mi sorpresa, luego de recordarle al ser que le dio la vida, el tipo se para como que na e na, se monta en su motor y me dice: “no te preocupes pana, que no ha pasao na” y sale a la misma velocidad con la que fue impactado. Por lo menos ni siquiera me rayó el Corolla.

Definitivamente yo no tengo suerte, no puedo hacer nada que se salga dentro de mis esquemas, pues siempre me pasa una digna de contar; aunque después me reí mucho, y me alegré pues tenia tiempo que no me pasaba una travesía digna de postear.

En El Medio del Puente

Hace como dos semanas, el carro estaba linkeando coolant como por dos dias y luego dejo de hacerlo, asi que como todo dominicano me olvidé de esa baina, hasta hoy en la mañana que veo que le hace falta coolant al radiador cuando lo fui a revisar antes de salir. Vuelvo y lleno el radiador, y salimos esta vez con la idea de cruzar por donde el mecanico a que me le de una chequeadita. Eran las 7:20 AM y entrando en el puente Juan Bosch camino a la ciudad, veo que la temperatura comienza a subir. En medio del tapón que se arma cada mañana, trato de orillarme para ver que es lo que esta pasando, y cuando logro detenerme y desmontarme veo que está botando el coolant a chorros.

Me detengo, respiro hondo y lo que hice fue sonreirme, pues desde que no ando en el Accord no me pasan estas bainas. Por suerte tengo un seguro full que me cubre lo de la asistencia vial, y me enviaron una grua inmediatamente. Mientras esperaba la grua, mi esposa seguia dentro del carro con el niño, y yo estaba parado recostado del vehiculo viendo el tapon que yo estaba ocasionando, y entreteniendome un poco. En eso pasan dos rubias en un honda civic que me miran, me sonrien y me hacen seña de que me vaya con ellas, yo me quedé como “¿Y es conmigo?”, y al parecer fue lo que di a demostrar con la expresion de mi cara porque me hicieron seña nuevamente. Les hice seña de que no podia, y pensé “¿Por qué estas bainas no le pasan a uno cuando está soltero?”, pero ahora estoy felizmente casado (sino lo creen, leanse el post anterior), y eso lo tomé com un halago.

Los minutos pasan y la grúa no llega, le digo a mi esposa que llame a un taxi para que no llege tarde a su trabajo, y se lleve al niño. En ese transcurso, oigo que me bocea otra chica, esta vez desde una guagua publica: “Entrate al carro, no te me maltrates cojiendo sol”, con ese segundo halago, despejé las dudas de que las rubias del civic a lo mejor se estarian burlando de mi. En eso me encuentro a mi primo Milko (el que corre los Karts) y se para a ver que es lo que tiene el carro, pero le digo que no se preocupe, que ya la grua viene en camino. En eso tambien llega el taxi, y mi esposa y mi hijo se van.

Como a las 8:15 llega una grua de la AMET ya lista para subirme el carro, voy peliandole al tipo que ya mi grua viene en camino, y el me dice que estoy obstruyendo el transito y que no puedo quedarme ahí, a lo que le peleo: “Oigame, ya yo llame mi grua y está paga, si usted me monta el carro yo no voy a pagar esa baina”, a lo que me dice que el no me va a cobrar, que simplemente me va a cruzar el puente y a dejarme en otro sitio donde no estorbe y que espere mi grua allá. Me calmé un poco, y accedí no vaya a ser cosa que despues aparezca otra mujer piropeandome ya que estaba solo, jejejejeje

Así comenzó mi mañana de hoy, dado a que me ha pasado como 5 veces en mi vida (una vez escribí cuando me quedé en el elevado) me pregunto lo siguiente: ¿Por qué carajo el carro tiene que dañarse o en medio del puente, o en el el elevado, o en el túnel, o en cualquier sitio inaccesible?, ¿Acaso no podria quedarse a una cuadra de la casa, o llegando al trabajo?. Pero nada, esa es la Ley de Murphy, ahora a esperar a ver si me lo entregan esta misma tarde.

Quiero aprovechar para agradecer a la gente de The One por las invitaciones al Private Party con Tiefschwarz hace unas semanas, y por la nota de agradecimiento de ellos que acabo de recibir mientras escribía este post, junto con un SixPack de The One Beer. Esta gente me arreglaron el dia, puse dos en la nevera, ¿Creen que mi jefe se oponga a que me baje una fria en la tarde?

Para Ti, Que Me Has Dado Tanto

Todavía recuerdo como ayer la primera vez que salimos solos, fue un día de agosto del año 2000 y me acompañaste a la universidad. Ese día cuando te toqué, te sentí tan suave que pensé que estaba en las nubes, y entonces supe que seria el principio de una larga e intensa relación., y no me equivoqué al pensarlo.

Fuiste testigo mudo de mis romances y cómplice de mis más íntimos momentos de travesura y pasión. Sé que si algún día pudieras hablar de todo lo que has visto, tendrías material suficiente para mantener activo un blog durante dos años con las historias, o mejor aun, escribir un libro de cuentos ó novelas románticas.

Estoy consciente de que en los últimos años no te he prestado la misma atención que antes, que te he descuidado un poco y has sentido mal trato por mi parte. Sé que esa es la razón de tus quejas y tus rabietas y por eso he tenido que pagar caro mis descuidos, al punto de que ya no has vuelto a ser lo mismo que antes eras.

Quiero confesarte a través de estas líneas que pienso cambiarte por alguien mas joven, pues tu estado me ha obligado a hacerlo. Espero que no sientas celos, aunque no estemos juntos quiero que sepas que siempre estarás en mi corazón ocupando un lugar muy especial. Es muy duro, lo sé, pero llegó el momento de decir adiós, solo quiero expresarte lo agradecido que estoy de que formaras parte de mi vida, por haberte entregado a mi y darme tanto. Me quedaré con el recuerdo de aquel día de verano que estabas reluciente, la guardare con cariño para recordarte por siempre:
Mi Accord

Cronologia de un Encuentro

6:00 AM: Suena la alarma del celular anunciando que es un nuevo día de faena, procedo a levantarme y despertar a mi esposa para comenzar a bañarnos, cambiarnos y levantar al niño para cambiarlo y preparale su bulto. En cambio, Ani aún disfrutaba de la ultima hora que le quedaba de sueño.

7:00 AM: mi esposa cambia al niño, yo en cambio comienzo a preparar el carro como de costumbre: revisar el aceite, revisar el agua del radiador, revisar las gomas y asegurarme de que no voy a tener ningun contratiempo para llegar tarde, pues apenas es mi segunda semana en mi nuevo trabajo. Al mismo tiempo, la alarma del celular le anunca a Ani que debe levantarse, pues su cita con el dentista es a las 8 de la mañana.

7:30 AM: Ya de camino, decido pararme en la bomba a echar gasolina pues estoy dudoso si el combustible que tiene me da para llegar a la ciudad. A esa hora Ani trataba de abrir el portón de su casa, pero estaba atascado y no podía sacar al vehículo. Mira el reloj y nota que se le está haciendo tarde pues el transito de las americas para tomar el puente Bosch se congestiona mucho.

7:45 AM: mi esposa y Yo llegamos donde doña Luisa como todas las mañanas para dejar a mi hijo. Sacamos los bultos, el andador y la silla, para luego adentrarnos en el tan tedioso tapón del puente Bosch. Ani logra abrir el portón de su casa, pero minutos antes su mamá salió al colmado sin llaves, no puede cerrar la casa y no se explica por qué se le está complicando su mañana. Ani andaba con el dinero exacto de su consulta, pero decide entrar a la casa y echar dos mil pesos en su cartera, no lo necesita pero algo le dice que se lo lleve.

8:00 AM: Ya cruzando el puente, con mucha lucha logro meterme en la fila para subir al elevado. Ani ya va por el tunel de las americas avanzando un poco, pero ya es justo la hora de su cita, se molesta un poco pues se levantó con bastante tiempo para salir temprano, pero tuvo dos contratiempors que lograron hacerla salir un poco más tarde.

8:15 AM: De camino en el elevado, justamente en frente del edifico de la camara de cuentas, mi carro se detiene y no quiere tomar los cambios. Lo apago, lo enciendo, pongo reversa y vuelvo y lo pongo en “D” y nada, el vehiculo esta totalmente detenido, problemas con la transmision, supongo. Abro el bonete y me desmonto para apreciar un largo entaponamiento que he producido al quedarme en pleno elevado. Ani logra cruzar el puente y piensa que se levanto con el pie izquierdo, pues de repente la fila comenzó a avanzar mas lento, va a perder su cita con la dentista programada dos semanas atras, le pide a Dios razones para entender por qué se le esta haciendo tarde.

8:25 AM: Ya dos buenos samaritanos se han detenido para tratar de ayudarme, pero comprobamos que la transmision tiene liquido, si no toma el cambio posiblemente se dañó, tendria que moverlo con grúa, pero el dia anterior habia pagado la tarjeta y me quede sin efectivo, contando que iba a cobrar el dia siguiente, en ese momento le pedi a Dios que me iluminara, pues ya estaba tarde para llegar a mi trabajo y mi esposa al de ella, y no tenia efectivo para llamar una grua. Ani logro subir al elevado y nota que un vehiculo dañado es el causante de que este llegando tarde a su cita. Avanza, y reconoce el carro, es el Honda Accord rojo de su primo, alcanza a verme y va comprendiendo un poco la razon de su retraso.

8:28 AM: Reconozco un toyota camry blanco que se estaciona delante mio, es el de mi prima Ani, veo que se desmonta vestida de blanco, como un Angel. Me sorprendo al verla, le explico mi situacion y me dice que sin razon alguna habia echado en su cartera esa mañana un dinero, que me lo iba a prestar. Le digo que es una tremenda coincidencia, a lo que ella me responde que no es asi. Me comento sus inexplicables retrasos al salir de su casa y la corazonada de llevarse el dinero, y que eso tiene una razon: Dios hizo que ella se tardara en salir, pues si hubiese salido a tiempo hubiese cruzado por esa zona antes de que mi vehiculo se dañara, ademas Dios se aseguró que llevara el dinero que yo necesitaba para poder resolver el problema. Fue entonces cuando ató cabos y comprendio el motivo de su retraso. Me entrego el dinero, llamamos a una grúa y se retiró sonriente y conforme de haber salido tarde de su casa.

¿Coincidencia? Luego que analicé los hechos pienso que no. Dios sabe obrar en maneras misteriosas, que si le aplicamos lógica nunca le encontrariamos explicación, solo es cuestión de tener fé para comprender la manera en que Dios acútua sobre nosotros.

Estos hechos ocurrieron el pasado martes 24 de Octubre del 2006

El Dinero y La Honradez

Gracias a Dios, fui criado en una familia católica y de Buenos principios, en donde la honradez y las buenas costumbres era prácticamente una obligación. Hoy en día estoy más que satisfecho por la educación que recibí, pues me llena de orgullo saber que lo que tengo es producto de mi propio esfuerzo, y eso más que con las palabras, se aprende con el ejemplo.

Mi papá ocupó el puesto de gerente de ventas en una importante empresa del país en los años 70. Me contó una vez que siempre recibió muchas ofertas por la izquierda para que le agregara más materia prima en la venta y no lo facturara, ó para que le diera prioridad a un pedido para que salga más rápido. Me dijo que nunca aceptó ni un solo centavo, y siempre trató de ayudar a sus clientes con las compras en la medida que sea posible y que esto no interfiriera con las normas de su trabajo. Muchos le reclamaron por “pendejo” porque pudo conseguir un buen dinero y darle a su familia una mejor posición, pero su respuesta fue: “Tal vez seré pendejo y quizás no podré darle una vida de lujo a mi familia, pero el día de mañana nadie podrá decirle a mis hijos que su papa fue un ladrón”.

Y así fue, años después cuando decidió renunciar de la compañía, la otra persona que ocupó el puesto accedió a todas esas ofertas por debajo de la mesa; pero hoy le dicen a sus hijos “ellos tienen dinero, pero eso fue por todas las marrullas que hizo su papa”. En cambio, a mí me han detenido personas en la calle que cuando me preguntan: “¿Usted es hijo de Otto Martínez?” y cuando les respondo que sí me dicen “Permítame darle la mano, y decirle que su padre fue un hombre honrado y un hombre serio”. Esas palabras, valen mucho más que toda la fortuna que mi papa pudo haber conseguido, la verdad es que me llena de un orgullo enorme cada vez que me encuentro con algún conocido de mi papa y me dice lo mismo.

Hago esta anécdota, porque hoy en día los valores y las buenas costumbres ya no importan. Recortándome el otro día donde mi barbero, veo que se estaciona en frente un Honda Accord del año, con unos tremendos aros y un equipo de música que se puede escuchar a varias cuadras. Cuando se abre la puerta, para mi sorpresa se desmonta del vehiculo un muchacho conocido del barrio, que hace un par de años atrás lo único que hacia era jugar basketball en la cancha, pues había dejado los estudios. Entra a la barbería, no a recortarse, si no a conversar con los barberos y la gente que estaba ahí, transcribiré una de las conversaciones casi exactamente como las escuché textualmente, por ende habrán palabras mal dichas:

Tipo: Dímelo chamaco
Barbero: Aquí, ya tu ve’ trabajando pa’ la comía. ¿Y esa maquinita?
Tipo: Na, tu sabes que toy en buena ahora. También compre una laptop y un “iPol” pa conetalselo al carro.
Barbero: Montro, ¿y tu sabe brega con to esa baina?
Tipo: No, pero eso e lo que ta de moda y to el mundo lo ta’ usando. Gaste par de miles de dolares en esa baina. Depue encuentro quien me enseñe a usarlo.

Es obvio que este muchacho no consiguió dinero para comprar su vehiculo, equipo de música, laptop, iPod (que ni siquiera sabia pronunciar) trabajando decentemente. A mi no me interesa realmente cómo el haya conseguido dinero para eso, lo que me da rabia es cómo él va a llenarle los ojos este muchacho que esta trabajando decentemente recortando para ganarse la vida; eso no se hace, matarle las ilusiones y esperanzas a aquel que se levanta con el sol de la mañana a buscar la comida de su familia, e incitarle a que haga lo mal hecho, pues es la única forma de conseguir dinero fácilmente.

Como dije anteriormente, me siento muy orgulloso de salir cada día y ganarme la vida honradamente; salir cada día en mi carro modelo 89 un poco viejo y sin aire acondicionado, pero mío; dormir tranquilamente cada noche con mi abanico KDK, y no trasnocharme en un aire acondicionado pensando que alguien me esté buscando para arrancarme la cabeza; salir y caminar libremente sin el temor de que una bala atraviese mi cabeza cobrando venganza. Nosotros los humanos morimos como vivimos, y la única herencia que podemos dejarle a nuestros hijos, más que cualquier posición económica, es la decencia, la honradez y los buenos valores; nunca olvidemos eso.

Discriminación… ¿Hasta para pedir?

Para nadie es un secreto que en este país somos racistas por naturaleza (aun no entiendo la razón, pero bueno…) y por ende tendemos a discriminar mucho a las personas, tanto por su color de piel, como por la apariencia.

Por ejemplo, cuando entras a una tienda si no te ven con el filling de que tienes dinero te hacen el fo’, como me paso en una tienda de acrópolis en la cual entre a preguntar por el precio de una cartera de hombre, y los empleados ni siquiera se molestaron en voltear la cara para mirarme sin saber si yo tenia dinero (quizás sí lo tenia, quien sabe). Otro ejemplo es cuando vas a buscar trabajo, te miran de pies a cabeza: los zapatos (ojo, tus zapatos dicen mucho de tu personalidad), las medias, los pantalones, la camisa, el peinado, si estas impecable y planchadito y hasta el vehiculo en que andas y en que condiciones está.

Pero lo que me ocurrió ayer no tiene nombre, fui objeto de la mas rara clase de discriminación que en vez de indignarme, lo que me dio fue risa. Tengo varios días que no lavo mi carro por el asunto de las lluvias (tengo tanta mala suerte que siempre cae un diluvio el mismo día que lo lavo), y como últimamente esta lloviendo ínter diario lo he dejado para cuando se calme un poco. Estaba esperando a que cambiara el semáforo de la Gustavo Mejia Ricart con Lincoln cuando noto un hombre que anda tocando los vidrios de los carros para pedir, la mayoría eran carros de lujo y europeos que opacaban un poco la belleza de mi Honda Accord 89, jejeje. El hecho es que cuando el tipo va parar donde mi, ¡mira el carro y se de vuelve!, o sea, un mendigo me ha discriminado por mi vehiculo, ¿pueden creer eso? Increíble pero cierto, me salto y siguió pidiendo, y yo guapo, jejejeje.

La verdad es que siento que a veces me han discriminado en tiendas, discotecas y otros tipos de negocios por el trato que me ofrecen, pero la verdad es que ésta ¡rompió todos los records!

Crónicas de una Noche Fatal, Parte II

Si no te has leído la primera parte, lee el post anterior “Crónicas de una Noche Fatal” para que no estés medio aéreo. Ahora sigo con el relato:

Luego de pasar como media hora en el medio de la nada esperando que alguien que estuviera todavía de camino para la fiesta pasara y nos auxiliara, nos percatamos de que realmente éramos los últimos. La única solución que se me ocurrió fue:

Yo: Bueno, déjame orillar bien el carro, para cerrarlo y llegarle a pie
Friend: Loco, ¿Pero como tu sales sin goma de repuesto a la calle?
Yo: MMG, el carro no es mío, es de mi hermano, ¿Cómo iba a saber yo que el andaba sin respuesta? Déjame cerrar el carro, ¿Falta mucho para llegar a la casa?
Friend: Creo que no
Yo: ¿Cómo que “creo” #$%%#%$%@$#%$@&@^#*&^?

Na, en eso comenzamos a caminar, y como el camino estaba totalmente oscuro y despoblado, decidí quitarme el reloj de papi y mi cartera y metérmelo en mi UnderWear, por si acaso. Entonces caminos, caminamos, caminamos, caminamos, caminamos, y luego de caminar como 3 kilómetros a pie, llegamos a la entrada del famoso residencial, donde nos paro un guachimán y luego de convencerlo de que no éramos unos jóvenes maleantes, bien vestidos, educados y con cara de serios, nos dejo pasar, donde tuvimos que caminar como 500 metros más hasta llegar a la casa.

Para sorpresa de nosotros, cuando llegamos al famoso party resulta que “NO HABIA TAL PARTY”. El tipo que ofreció su casa porque había piscina y un sancocho estaba medio borracho cuando lo dijo, y para serle sinceros si había un party y un sancocho, pero del papa de él (que es un general) sus amigos y esposas, así al estilo de Jurassic Park. Nos dimos cuenta inmediatamente porque cuando llegamos, todos los jevitos estaban afuera recostados de sus vehículos, estaba el papa del muchacho dao ar diablo discutiendo porque su hijo se aparece como a las dos de la mañana con una truya de gente a su casa, y porque las únicas mujeres que habían en el “party” eran las centenarias esposas de los amigos del papa del muchacho.

Bueno, el caso es que to’ el mundo mira como extraterrestres nuestros rostros al estiro charol (mas brilloso que un jarro de aluminio acabado de fregar) preguntándose: “¿Y estos dos quienes son?”. En eso mi pana comienza a saludar a sus amigos (que realmente me di cuenta en ese momento que eran conocidos) y a explicarle lo que nos había sucedido, a ver si nos auxiliaban:

Azaroso 1: Mierda, estos dos han cojio ma lucha que un forro de catre
Friend: Muchacho, tu no sabe na’
Yo: Bueno si, ¿cual de todos es que nos va a ayudar?
Azaroso 2: Bueno, yo no me puedo quedar sin repuesta
Azaroso 3: Ni yo tampoco
Yo: Pero nadie se va a quedar sin repuesta, es solo para ir a tapar la goma y la devolvemos de una vez, o nos llevan a taparla en uno de los carros.
Azaroso 1: Es que ya es tarde, esto no ta de na y yo ni voy a esperar ni voy a dar otro viaje pa’ca.
Azaroso 2: Pues si, siguiendo con tema, le jevita me llamo y….
Yo: Ven acá friend, ¿y esos h.d.s.m.m. (thankz bracuta por el termino), MMG’s, Mari…es no dizque eran amigos tuyos, es que acaso tu no los conoces?

En eso, sale el vecino de la casa de en frente por la bulla (quien es también el papa de la novia del tipo que ofreció la casa), se entera del reperpero y saca su vehiculo y se ofrece a ayudar a estos dos chicos totalmente desconocidos que estaban en un verdadero apuro. Cuando llegamos a donde estaba mi vehiculo y probamos con la repuesta del carro del vecino, resulta que el aro era de 5 hoyos, y el mío es de 4, así que no le cayó. El tan amable señor volvió a su casa a buscar el carro de su esposa para probar lo mismo, este aro si era de 4 hoyos, pero las entradas eran un poco mas pequeñas que las mías, así que tampoco le cayó. La solución fue rodar el carro con la goma vacía hasta entrarlo en el residencial, para dejarlo ahí y resolver al día siguiente porque ya eran casi las 4 de la mañana, pero justamente en la puerta del residencial la goma se salio del aro, y no pude rodarlo mas porque también se me iba a joder el aro y el costo seria mayor. Hablamos con el guachi y le dimos par de pesos para mantenerlo al tanto de que el carro iba a amanecer ahí y para que le echara el ojo. Cuando llegamos a la casa nuevamente resulta que a esa hora no llegaban taxis a esa zona, ahí fue que realmente entre en pánico (imagínense, yo en el otro lado del mundo, ¿Cómo iba a llegar a mi zona salvaje?). El vecino que tan amablemente nos ayudo (seguro que pensó que eso pudo haberle pasado a uno de sus hijos, y hubiese agradecido que alguien los ayudara, después que soy padre lo comprendo), habló con el general dueño de la casa del supuesto bonche (que además era su consuegro) y luego veo a uno de sus guardaespaldas sacar una camioneta por ordenes del general, nos iban a cruzar para el otro lado del puente. Mi pana sugirió que nos lleváramos la goma, así cuando llegáramos en la mañana solamente seria montar la goma y podríamos resolver más rápido.

Ya en la cama de la camioneta, sintiendo el frío de la madrugada, comprendí la gravedad del asunto: había dejado el carro de mi hermano en el medio de la nada. Llego a mi casa sin hacer mucho ruido, me desvisto y me acuesto. Me levanto temprano el día siguiente para irme de la misma forma, cuando me agarra Samir y me dice: “Tu me puedes explicar ¿donde diablos esta el carro?”, no me quedó mas remedio que explicarle todo el rollo, a lo que me responde: “Bueno, tu te buscaste ese problema, resuélvelo…”, con el lío se me olvido recordarle que si él hubiese tenido una goma de repuesto en el carro, no estaría en ese rollo. Pero en fin, me pasa a buscar el pana con su papa para ir a tapar la goma, luego regresamos al fin del mundo y montamos la goma. Cuando el papa del pana se va le digo al don que nos siga detrás pues aún andamos sin repuesta y uno nunca sabe. Cuando ya comenzamos a llegar a la zona poblada y estamos entrando en arrollo hondo, le hago seña al Don para que se vaya, pues ya no había temor, ¡¡¡ERROR!!! cuando el don se aleja se me vacea la misma goma nuevamente. Con todo el pique del mundo y con ganas de entrarle a pedradas al carro, tuve que quitar la goma, y caminar con ella al hombro hasta el puesto de gomas mas cercano, para hacer el trayecto inverso, poner la goma y seguir en el trayecto para mi casa.

Esto parece ser sacado de las famosas películas de “Teens” de Hollywood, pero la gran verdad es que todo eso me pasó y en verdad creo que es suficiente material para un libro o el guion de una película. Lo que realmente lamento es mi falta de cortesía, pues ni siquiera le pregunte el nombre al vecino que tanto nos ayudo, la verdad es que todavía quedan (ó quedaban en ese entonces) buenos samaritanos que ayudaban a las personas sin mirar rostros. Lo bueno del caso es que me acorde de esta historia, porque precisamente el sabado cuando salia del cementerio en donde le llevaba flores a la tumba de mi padre, se le mete un clavo a una goma, y cuando procedo a cambiarla, resulta que la goma de repuesto estaba vacía. Si no es por la amabilidad de uno de los empleados del cementerio que me consiguió una bombita de aire de las que se llenan los tubos de las bicicletas (coji lucha, pero logre el objetivo) hubiese pasado una lucha similar a la de aquella noche fatal, aunque mucho menos, pues desde ese día siempre trato de andar con por lo menos 5 minutos en el celular para casos de emergencia.

Para los que tiene vehículos, les recomiendo revisar todas las mañanas el nivel de aceite de motor, el nivel de agua ó coolant del radiador y la presión de aire de las 4 gomas y de la goma de repuesto, solamente tardarían de 10 a 15 minutos, y se evitarían horas de estrés y mal rato.

Crónicas de una Noche Fatal

Hace varios años, cuando estaba comenzando universidad, tenía una vida social casi nula: los bonches más excitantes que me daba, no pasaban de un coro en una casa que siempre terminaban con unos espaguetis. Un día un pana me invito para una fiesta, lo cual accedí porque realmente no tenía muchas opciones para elegir los viernes por la noche. A eso de las 12 de la media noche, la fiesta se estaba poniendo media fría, en eso escucho a uno de los que estaban la fiesta decir: “Vamos pa’ mi casa que hay una piscina y hay sancocho”, a lo que mi pana me dice:

Friend: Loco, vamo pa’ya que ese bonche se va a dar asperísimo
Yo: Pero yo no se donde vive este tiguere, y además tampoco lo conozco
Friend: Yo lo conozco, y he ido a su casa, vamonos!!
Yo: No se, ya es medio tarde, además Samir me presto el carro y no quiero que le vaya a pasar nada
Friend: ¿Qué es lo que va a pasar na’?, no seas charlie, vamo que allá hay un tro de mujeres.
Yo: Tato, espero que algo se me pegue por allá porque tengo par de meses que no ligo na’.

En eso nos ponemos en movimiento, los muchachos están coordinando y vamos saliendo lentamente en los vehículos para formar una cadena en la avenida, de este modo no nos perdemos. En la coordinadera pregunto:

Yo: ¿Dónde es la baina?
Un Tipo: En puerta de hierro
Yo: ¿Dónde diablos es eso?
Un Tipo: Eso es allí mismo, por camino chiquito después de Arrollo Hondo. Ponte en la fila, enciende tus luces intermitentes y sigue la hilera de carros.

Lo que yo no sabia es que el azaroso h.d.s.m.m. me dio un “allí” de campo. Con el perdón de las personas que viven en puerta de hierro, ESA BAINA SI TA LEEEEEJO (al menos para los que vamos desde New Jersey, La Zona Salvaje ó cualquier otro nombre que le pongan a la zona oriental). Luego de barajar por un rato arrancamos para el sitio, después que pasamos arrollo hondo por camino chiquito, comienzo a notar que la calle se pone media oscura, luego veo que cada vez hay menos casas, luego veo cañaverales por la izquierda y por la derecha. No me había percatado hasta ese entonces de que todos los carros que andaban eran “Racing” (menos mi Honda Accord 89) cuando todos comenzaron a correr y yo me quede un poco atrás.

Para tratar de alcanzar a los demás vehículos aceleré la marcha, cuando caí sin darme cuenta en un hoyo que golpeo uno de los aros del carro y se vaceo la goma al instante. Luego de respirar profundo y tratando de no perder la calma, nos orillamos un poco en medio de la oscuridad y le dije a mi pana que saliera para cambiar la goma. Cuando abro el baúl: ¡Oh Sorpresa!, no esta la goma de repuesto, respire hondo y trate de mantener la calma diciéndome “no te preocupes, respira hondo, las cosas ya no pueden empeorar, estamos en pleno siglo XXI y tienes un teléfono celular”. Desgraciadamente estaba equivocado, le digo a mi pana que me de el celular de alguien que este en la fiesta, marco el numero, le doy a send, me acerco el celular a mi oído cuando de repente escucho “Lo sentimos, su fondo es insuficiente para hacer esta llamada, favor de recargar su cuenta”.

Ya perdiendo la paciencia, le digo al pana que llame desde su celular, a lo que me contesta que tampoco tiene minutos. Entonces ahí estábamos: en medio de la nada, a las dos de la mañana, una goma pinchada, sin goma de repuesto y sin minutos en el celular. Respire profundamente y me dije “¡Ahora si estas jodido!”. Ustedes se dirán: “Er diablo, este tiguere si cogio lucha, las cosas no pudieron haberle salido peor”, créanme, las cosas si pudieron salirme peor.

Continuara…