La Primera Cita

Al iniciar una relación, la primera cita es crucial ya que es el termómetro que definirá si la relación tendrá futuro o no. Hay que ser muy cuidadoso y detallista y poner cuidado desde cómo te comportas, de lo que dices, y hasta de la ropa que te vas a poner.

Vamos a empezar con la vestimenta, es importante que te vistas impecable y luzcas de acuerdo al sitio de dónde vas, pero no tratar tampoco de lucir tu mejor pinta para que ella se de cuenta luego que aún no ha visto lo mejor. En mi caso, yo cometí el error una vez de ponerme un body manga larga que era de mi hermano Samir, pero resulta que a él que es fuerte le quedaba nítido pero a mí que era medio gordito no se me veía también; gracias a Dios que vieron en mí otras cualidades, porque si por la vestimenta era hasta ahí hubiese llegado la cosa.

Hay que tratar de seleccionar un buen lugar para una primera cita, una buena película no vendría mal, sobre todo si la sala del cine es lo suficientemente fría para que ella te pida que le des un poquito de calor. Hay que tratar de ser muy caballeroso con ellas, las mujeres se fijan en cada detalle, una vez yo estaba tan concentrado en la película que me estaba comiendo las palomitas yo solo, ella nos visualizó en un matrimonio en el cual yo era muy egoísta y no le daba participación a ella; las mujeres tienen una capacidad de imaginarse cosas increíble.

Antes de finalizar, es bueno conversar, y con conversar me refiero a dejarla a ella a que hable y tú tratar de ser el escuchador perfecto y obtener toda la información posible que te pueda ser útil para la próxima cita. Por último, la despedida es muy importante: el lenguaje corporal de ella te dirá si lo que quiere es un apasionado beso de despedida, un dulce beso en la mejilla de buenas noches y quiero que me llames para hablar contigo toda la noche, o si lo que quiere es decirte adiós y que te pierdas en el espacio.

Lo lamentable del caso es que todo éste esfuerzo es solo el 50%, ya que el otro 50% va a depender de si tu le gustas a ella, porque aunque te esfuerces si no le gustas la cosa no va para parte, al igual de que si metes la pata y tú le gustas eso no importará; pero si logras acumular un buen puntaje, ya tendrás mucho a tu favor.

Yo nunca fui bueno para estas cosas, siempre fui el clásico tímido y pariguayo muchacho que nunca se atrevía a invitar a nadie, y cuando lo hacía metía la pata. Pero gracias a Dios de que por lo menos yo contaba con el otro 50% 🙂 .