Prejuicios Sociales

El otro día mientras tomaba el desayuno, me puse a pensar detenidamente sobre las clases sociales y el gran prejuicio que se tiene a cada una de ellas, incluyendo el mismo prejuicio que se tienen ellas mismas ante la sociedad.

Se tiene mucho prejuicio contra la clase pobre, se cree que aquel individuo que se crió en un ambiente no muy bueno, carente de buenas costumbres y buenos ejemplos debe de actuar como tal y además tiene menos oportunidades de ser un profesional exitoso y más de ser un delincuente quita cadenas y tumba celulares. El ambiente de crianza puede influir en estos factores, pero creo que esta gente se prejuicia a ellos mismos, ya que las barreras que le impide ser una mejor persona, un profesional y ganarse la vida honradamente, se la ponen los padres que no le dan educación ni le permiten estudiar convencidos de que lo máximo que logrará en la vida será un trabajo de obrero ganando un sueldo mínimo.

El hecho de ser pobre no significa que no tenga que estudiar ni tenga que ser maleducado, pero lamentablemente un porcentaje muy mínimo es que no lo cree así; este porcentaje es al que normalmente lo llaman “suertudo” por haber terminado una carrera universitaria y tener un trabajo que lo logre separar de la pobreza mental que vive a su alrededor.

Por otro lado, también se tiene mucho prejuicio con la clase rica, se cree que todo el rico es pedante, altanero, egoísta y explotador. Hay muchas personas que se han encargado de dar esa imagen, pero la verdad es que también hay muchas personas con dinero que es bien humilde, servicial y que ofrecen mucha ayuda anónimamente a través de instituciones, retribuyendo a la sociedad parte de lo que le han hecho ganar.

Tener dinero no es malo como piensan mucho, la gente estudia y trabaja para tener una mejor calidad de vida y acomodarse, y si hay algo extra para comprarse un lujoso Mercedes Benz, un Pent House y darse un viajecito a Europa una vez al año pues mucho mejor. La cosa está es que muchas veces al tratar de conseguir esto nos podemos volver avaros tratando de conseguir la mayor cantidad de dinero posible y nos vuelve ostentosos sin importar el costo, por eso dice la biblia que más fácil pasa un camello por el hoyo de una aguja que un rico al reino de los cielos, porque el dinero nos puede corromper muy fácilmente.

En conclusión, lo que quiero decir es que no es malo ni ser rico ni ser pobre, pues siendo rico o pobre se puede ser honrado y tener metas y aspiraciones; al igual que siendo rico o pobre se puede ser maleducado y delincuente. El punto está en que uno siempre se debe de destacar de la manera correcta en el oficio que uno haya decidido desempeñar, así viva uno en el piantini o en guachupita.