Ya No Te Extraño

Al principio de tu partida, solía deprimirme mucho porque me hacías mucha falta, te buscaba en todos lados, todo me recordaba a ti y en muchas ocasiones me sentí culpable por no haber pasado mucho tiempo conmigo, quizá por inmadurez.

Luego de superar el dolor y la pena, la vida se volvió más normal, pero aún así sentía que algo me hacía falta, mi vida no estaba llena, ya no estabas allí para aconsejarme y contarme las fascinantes historias acerca de tu juventud.

Hace unos años formé mi propia familia, tomando como base tus ejemplos y enseñanzas para ponerlas en práctica, y creo que ha resultado bastante bien, creo que a mi corta edad he desarrollado una madurez increíble, seguro que estarías muy orgulloso de mí.

Hoy me siento bastante extraño, porque a pesar de que cada día estás presente en cada una de mis acciones, ya no me hace falta tu presencia física y no me siento culpable por ello. Tal vez sea porque ya te nos fuiste hace 8 años, y pienso que ya es hora de dejarte partir.

Sí, hoy ya hace 8 años, y me bastó tanto tiempo para superarlo, aunque ya varios años atrás creí haberlo hecho ahora es que realmente me doy cuenta que es así. Estés donde estés, espero que estés bien, y quiero que sepas que estarás siempre presente en mí y en todo lo que transmita a mi hijo.

Te Amo

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Open Your Eyes

Abrí los ojos, mire alrededor y estaba un poco confuso; comencé a mirar más tranquilamente y entonces reconocí el lugar: estaba en el parque independencia, justamente en la puerta del conde. Había algo extraño, y es que las personas eran diferentes; vestían raro, tenían peinados raros y parecían marchar en forma de protesta. De pronto llegaron unos militares y abrieron fuego, asustado corrí como nunca lo había hecho, y ya a salvo me detengo a tomar aire tratando de asimilar lo que me estaba sucediendo, cuando de pronto ve un diario, supuestamente del día de hoy, con fecha del 19 de marzo de 1977.

No sé como llegue hasta acá, me encontraba a 30 años atrás de mi época, incluso 5 años antes de mi nacimiento. Con dificultad, recordé la dirección que me había dicho mi madre donde vivía en esa época, aun no me queda bien claro como lo hice pero llegue justamente hasta la casa. Toco la puerta y me abre una de mis tías, que vivía con mis padres en aquel entonces, pregunto por ella y momentos después la veo, mucho más delgada, joven y radiante.

Me identifico con mi nombre, no me atreví a explicarle lo que me estaba sucediendo, pero me vio muy nervioso y asustado, y pienso que algo en su instinto le dijo que yo necesitaba ayuda. Ella me ofrece un vaso de agua, y mientras se dirige a la cocina escucho a unos niños jugando en la otra habitación. Cuando me asomo, me quedo sin palabras, pues veo a mis hermanos mayores jugando: los mellizos con 5 años y Samir de 1, noté el gran parecido que tiene mi hijo a su tío con esa edad.

Llega mi madre, me ve junto con sus hijos y me mira como si notara mi rostro de manera familiar, pregunto por su esposo, mi padre, me hace tanta falta y hace tanto que no lo veo en sueños que sentí tremendas ganas de verlo, en eso momento abren la puerta, escucho su tradicional silbido, me dirijo a la puerta pero veo una gran luz que molesta mi rostro y lo cubro.

Luego de ahí, lo que recuerdo es mi celular sonando anunciando que es otro día de trabajo, miro alrededor y me encuentro en mi habitación, al lado mi esposa y al otro extremo la cuna del niño. Entonces comprendí, todo fue un sueño, pero aun no logro entender su significado, y me ha dejado muy intrigado, sobre todo el por qué no pude volver a verlo a él, ni siquiera en sueños.

Querido Padre…

Tengo tantas cosas que contarte que no sabría por donde empezar. Todo ahora es tan distinto, veo el mundo con los mismos ojos, pero desde otra perspectiva; ya no estoy en la universidad ni soy un adolescente, te prometí que terminaría mis estudios y ahora soy ingeniero, ojala y hubieses estado en mi graduación, estarías tan orgulloso. La vida no ha sido fácil, me he topado con muchos tropiezos y decepciones, pero tu forma de ver la vida me ha ayudado bastante; me enseñaste que podemos vivir en una sociedad limpia y honesta si nosotros mismos actuamos como tal. Hoy en día la sociedad en que vivimos esta muy distante de eso, pero trato siempre de poner mi cuota en vez de juzgar a los otros, no soy el ciudadano perfecto, pero trato de contribuir con mi sociedad en lo mas que puedo.

Emilio tiene dos niños preciosos. Ya no vive en New York, ahora vive en Miami con su familia, pensó que la gran ciudad no era lo que quería para sus hijos. Yo me casé y tengo una familia preciosa, mi esposa se llama Paola y tengo un bebe encantador, se llama Omar y su nombre es una combinación de tu primer nombre y tu primer apellido, es una bendición de Dios que vive riéndose y esta contento todo el día; con lo tanto que te gustan los niños, me imagino que estuvieses loco y sin idea con él, es muy cariñoso. Voy todos los domingos a misa a darle gracias a Dios por la familia que tengo y por darme un bebe feliz. ¿Quién iba a decir que ahora tienes tres nietos?, te gustan tanto los niños que siempre te morías por ver una nieta, tus nietos son barones pero se que hubieses profesado el mismo amor por ellos, es una lastima que no los conozcas. Samir estuvo jugando baseball profesional en Canadá y en México, es por lo que siempre ha trabajado, pero al llegar de nuevo al país visualizo que su vida aquí llego al tope, así que decidió buscar nuevos horizontes, primero se mudo a Texas, pero ahora vive en New York con Manuel. De los cuatro, solo quedo yo acá, no lo hubiese creído que íbamos a parar así si me lo hubiesen dicho años atrás cuando estábamos todos en casa y almorzábamos juntos todos los días. Pero así es la vida, el mundo cambia y nosotros también. No debes preocuparte, pues aunque estamos lejos, seguimos muy unidos y hablamos hasta cuatro veces en la semana, tú nos enseñaste que la familia es lo primero y que debemos de apoyarnos.

Todo hubiese sido más fácil si estuvieras a mi lado aconsejándome y diciéndome cual camino tomar; pero me toco a mí elegir mi propio camino y fueron tus consejos que me ayudaron a tomar las decisiones correctas, tuve que aprender a madurar antes de tiempo. A veces me siento culpable por no haber compartido mas tiempo contigo, pero era solamente un adolescente que no veía mas allá de su mundo, creía que ibas a ser eterno para mi, espero que puedas perdonarme por eso. Todavía no me adapto por completo, aun pienso que te voy a encontrar cuando llego a la casa, o que me llamas cuando camino por las habitaciones, pero es duro enfrentar la realidad: hoy se cumplen 6 años de tu partida, y aunque he aprendido a ser conforme con la voluntad de Dios, no he podido arrancarme este dolor que desgarra mi alma.

Físicamente ya no estas, pero te siento en cada uno de mis pensamientos y en las acciones que hago, y te doy gracias por eso, por lograr que nuestras acciones sean el producto de tu crianza, espero transmitirle lo mismo a mis hijos. No se si eres capaz de leer mis pensamientos, escuchar cuando te hablo o tan solo leer lo que estoy escribiendo; pero espero que puedas sentir todo el amor que siento por ti, porque aunque no pueda verte, seguirás estando vivo en mi corazón. Te amo papi, y te extraño mucho, espero que podamos juntarnos algún día.

Con amor, tu hijo querido.

En memoria de mi padre, Otto Martínez
8 de Junio de 1937 – 4 de Agosto del 2000