La Policía y el Alcohol

Me encontraba yo a la 1:30 de la mañana del día 1 de Enero bailando, y para que esto ocurra debí haber tenido por lo menos 2 litros de Jhonie Walker abajo ya que normalmente no soy tan desinhibido, pero el alcohol me saca el joven canero que hay en mí; bueno, el hecho es que estamos en casa de mi tía disfrutando el año nuevo y antes de pasar por donde mi suegra a seguir la rumba, mami pide que la lleve primero a su casa porque ya tiene sueño, como siempre.

Dejo a mami en su casa, y de regreso veo que hay un operativo de atraco oficial centella de la policía en la avenida Venezuela, y como mi carro tiene un sticker de PARAME que solamente los policías lo ven, ya iba preparado psicologicamente para la rutina de la preguntadera:

  • ¿Tiene sus papeles al día? Sí (pero no me los pide para verificar)
  • ¿Es usted militar? No (bueno, al menos que no se lo diga desde un principio para que no me joda y espere a que usted me pregunte)
  • ¿Tiene usted arma de fuego? No señor (bueno, realmente tengo una 12, una 45 y como 5 granadas en el baúl)

Luego de todas las preguntas, cuando confirma verbalmente que no hay por donde agarrarme ya que no confirmó si mis respuestas eran ciertas, el policía me tira al cuello diciéndome que está desde temprano, que no ha comido nada y que si tengo para un refresco. Yo estaba prendío y medio y no me daba la gana de darle nada al policía, asi que le dije que no tengo menudo.

El tipo volvió a insistir, y mi esposa le pregunta que si quiere un vino, y el tipo responde que lo que quieran darle está bien, asi que saca una de las botellas de vino que estaban sin destapar y se la entrega. No me atreví a sacar la cámara, pero de seguro este hubiese sido un momento Kodak: Un hombre con unos cuantos tragos en la cabeza detenido por la policía, le pasa una botella de alcohol para que lo deje ir; de seguro a Franklin Almeyda le hubiese gustado ver esa foto.

Después de ahí seguimos para donde mi suegra a continuar la bebedera y el vacilón, y entre tragos pensé que el año no había empezado bien y ya tenía mi primera anécdota para contar. Creo que debí de haber seguido de largo para Boca Chica y tirarme de espaldas, a ver si no me pasan tantas bainas en éste año.