Premiando a un Blog

Ayer leyendo una de las cadenas tantas cadenas de email, me di cuenta que había otra de las tantas controversias por la premiación de blogs que estaba promoviendo otro blog; no sabía de qué se trataba hasta que mi buen amigo Joan me aclaró todo.

La controversia viene dada siempre por personas que somos afectadas, y estamos afectadas por lo siguiente: no nos nominaron o tomaron en cuenta; consideramos que no estamos en la categoría que debemos de estar; o en el peor de los casos aparecemos en categorías de blogs aburridos, disparatosos, menos visitados, etc.

Normalmente, las premiaciones como las de música y películas toman muchos factores a la hora de una premiación: calidad de sonido, aspectos técnicos, ventas o aceptación del producto, tiempo en ranking, etc.; el hecho es que tienen parametros pre establecidos para medir la calidad de un producto.

Un blog es imposible de premiar o categorizar porque siempre tiene un carácter personal y es demasiado subjetivo para el lector. Por ejemplo: yo hablo de las cosas que me ocurren de una manera jocosa para desahogarme, a un grupo de personas eso le puede parecer cómico, pero a otro grupo le puede parecer un disparate; además de que hay miles blogs invisibles para nosotros, pero están ahí, en algún lugar de la Web.

Por otro lado, el tráfico de un blog no determina la calidad del mismo, más bien determina qué tan bien se ha dado a conocer ese blog porque yo he visto blogs que a mi juicio son geniales y son pocos conocidos, como también he visto blogs que no son tan geniales y tienen un tráfico envidiable (es un juicio muy personal).

Por estas razones, un blog no se puede meter dentro de un renglón, por eso las famosas premiaciones me tienen sin cuidado, porque se hacen con un juicio muy personal que no refleja el sentir de los lectores. Aunque puedan tomarme en cuenta, no hago mucho caso, al igual que las controversias que hacen, las encuentro sin sentido. Escribo par mí que es lo que importa, y para las personas que valoran eso, nada más.