Terminator 2: El Juicio Final

No me acuerdo que día era, pero recuerdo que fue en 1991 cuando Alex, mi hermano Samir y yo fuimos a ver la tan afamada película Terminator 2, la cual contaba en aquel entonces con efectos especiales nunca antes vistos en una pelicula.

Papi nos dejó en el Palacio del Cine de la 27 de febrero (ese era como el cine de Malecon Center de aquellos tiempos) y cuando llegamos habían por lo menos unas 300 personas allí amontonadas. Cuando nos organizan en fila, nosotros estabamos en la esquina del Super Asturias (hoy en día Conforama), así que teniamos pocas esperanzas de llegar a la ventanilla de las taquillas.

Luego de 2 horas de espera y haber avanzado unos 0.7 metros, sale una pesona con un megáfono diciendo lo siguiente: “Se dañó la planta eléctrica, y la película no se va a reproducir hoy. El cine más cercano es el manzana de Plaza Central, pueden dirigirse hacia allá”.

Me hubiese gustado tener una cámara en aquella época para grabar ese momento, en el que unas 300 y picos de personas despegaron en una carrera para ver quien llegaba primero al cine de plaza central, aquello fué impresionante. Recuerdo que le dije a Samir que se fuera alante para que tomara el turno y nos veiamos allá.

Contando que como estabamos de los últimos en la fila del Palacio del Cine, fuimos de los primeros en llegar al Manzana, tuvimos que esperar 2 tandas para poder entrar a la sala, y tuvimos que ver la película sentados en el pasillo porque todas las butacas estaban llenas.

Creo que esa fue la primera vez que cojí lucha oficialmente, pero al final todo valió la pena.

Viaje a NY, 1ra Parte

Acá estoy nuevamente de regreso luego de pasar un fin de semana bien intenso. Todo comenzó en la tarde del viernes cuando me dirigía al Aeropuerto a tomar el vuelo que me llevaría a Miami para juntarme con mi hermano que vive allá, y luego tomar juntos un vuelo a NY para juntarnos con nuestros otros dos hermanos; de camino al Aeropuerto me llaman de American para informarme que el vuelo a Miami se canceló y que me pusieron en un vuelo directo a NY. Desde el punto de vista de la aerolínea el cambio me benefició porque directo salia más costoso y me reajustaron a ese vuelo sin ningún costo adicional para mí, pero lo que me interesaba era encontrarme con mi hermano en Miami, pero no tuve más remedio que tomar el vuelo porque lo importante era llegar.

Como el vuelo ahora iba a ser directo, llegué 3 horas antes de lo acordado, y como mi hermano que nos iba a pasar a recoger salia a las 11 de la noche del trabajo, no me quedó más remedio que esperar en el Aeropuerto JFK hasta la media noche para esperar a mi hermano que vendría de Miami y así dar un solo viaje para el Aeropuerto. A las 10 y algo veo en la pantalla que el vuelo de Miami se retrasó y la hora de llegada cambió de la media noche a las 3 de la mañana. En ese momento pensé que si esas dos cancelaciones de vuelo era una conspiración para que no nos juntaramos o era que al pisar suelo americano, mi sal ya se había extendido por todo el territorio.

Como ya la diferencia de hora era tan grande, mis hermanos decidieron irme a buscar primero, de ahí ir a la discoteca a pasar un rato y volver luego a buscar a mi otro hermano que estaba varado en Miami. Cuando me recogen, de camino llama mi hermano que estaba en Miami informando que consiguió un vuelo por Newark y que llegaba como a las 12:30. Ir a Newark era tremendo viaje porque estaba lejísimo, pero aún así ganamos como dos horas pues a la 1 de la mañana ya estábamos juntos los 4 y arrancamos de nuevo para NY y ya a las dos estábamos en Jubilee bebiéndonos unos tragos y disfrutando del buen ambiente que tiene la discoteca.

En la discoteca luego del rato apareció un tipo que estaba de freco empujando cada vez que pasaba e insinuando cosas, los mellizos y Samir inmediatamente se cuadraron y le iban a entrar, pero yo me metí en el medio y barajé el pleito porque esa noche en que estábamos por fin juntos los 4 luego de tanto tiempo no me la iba a arruinar ningún pendejo, así que de ahí nos fuimos a comer y luego llegamos a la casa como alas 5 de la mañana.

El día del sábado la pasamos super bien, fuimos a un Mall en New Jersey a comer y de compras, compartimos mucho, visité mi primer Apple Store y estoy oficialmente frustrado (quién lo diría, un hombre que 4 años atrás decía que no sabia que le ven a las Macs), pero ahora decidí que éste año tengo que cambiar mi iPod Photo por un iPod Touch (la única diferencia es que mi iPod Actual tiene 60GB y el iPod Touch 32GB, pero creo que puedo vivir con esa limitante).

Luego del Mall, en la noche los bloggers de NY me dieron una gran y calurosa bienvenida, pero para eso tengo bastante material así que las fotos y los detalles del Coroblog se quedaron para el próximo post en lo que organizo las fotos, y además este post ya está bastante largo. Para el próximo post les traigo más detalles y fotos del Coroblog del sábado, y otro mini coro que armamos el domingo.

Night at The Eagle

Ayer mientras estaba en el acostumbrado almuerzo entre algunos Blo-thers (palabra registrada por Pulsar Beta), entre varios temas que tratamos les hice una de las tantas anécdotas que me paso con mi hermano Samir. Resulta y viene al caso, que una noche Samir me dice que me cambie que vamos a salir a ver que se nos pega en la calle. Yo inmediatamente me baño, me cambio y me pongo mi pinta bacana: botas marrones de punta cuadrada, jeans guallados delante, correa del mismo color de la botas y camisa con las mangas dobladas hasta el ante brazo.

Dimos varias vueltas por la Venezuela y no había nada, dimos otra vuelta por la avenida del puerto y estaba mas frío que Alaska, asi que tomamos rumbo nuevamente para New Jersey (aka la Zona Oriental) y veo que toma rumbo hacia la San Vicente. Cuando llegamos al destino, todavía no podía creer que Samir me había llevado a ese sitio. Mi querido hermano me llevó nada mas y nada menos que a “El Aguila”.

Para los que no viven en la zona oriental, y los que no saben que es “Disco Sonido El Aguila”, no es mas que una famosa discoteca en donde solamente ponen salsa de las viejas, y que tomo mucho auge a mediado de los 90; ademas como en todas las discotecas te revisan antes de entrar, pero si no tienes un puñal o un arma de reglamento no puedes entrar ya que ellos no se hacían responsable de lo que te pudiera pasar dentro del local.

Ya estábamos allí así que lo tomé a chercha y entramos, a ver por que era tan famoso y controversial el sitio. Lo primero es que dentro del local, todos los hombres estaban en tenis, bolos y una camisa hawaiana o muy colorida. Cuando entro, todo el mundo me comienza a mirar raro (claro, yo era el único que desentonaba en el lugar con mi pinta bacana), se sentía un aire muy cargado en el ambiente, así que todo el tiempo me mantuve mosca. Par de mujeres me invitaron a bailar salsa, pero no lo hice primero porque yo no se bailar salsa, y segundo porque yo quería llegar ileso a mi casa.

Gracias a Dios esa noche no pasó nada, pero también yo fui muy precavido y tomé mis medidas. He aquí mis recomendaciones por si algún día visitas un sitio como este:

  • Lo primero es que trata de ir vestido de acuerdo al lugar, no pretendas tener la pinta del jevito mas bacano porque entonces algunas mujeres comenzaran a mirarte, lo que provocara el disgusto de los hombres presentes.
  • Trata no tener contacto visual directo con ningún hombre, si lo haces van a creer que estas mirando mal y te puedes buscar tremendo problema.
  • Igualmente, trata de no tener contacto visual con las mujeres a menos que sean ellas que inicien el contacto. Si un hombre te pilla mirando a la mujer de él, o a una que el le está montando, vas a tener serio problema.
  • Debes saber bailar salsa, pero tampoco te pases de bacano, porque los hombres que visitan esos lugares normalmente no les gusta ser opacados, mucho menos por alguien que es nuevo en el lugar.
  • Trata de no tropesar con nadie cuando camines, porque te tildaran de fresco y provocador.
  • Trata de tener ni aunque sea un corta uñas para defensa personal, aunque ahora mismo cualquier pendejo te saca un encendedor (dígase, un hierro).
  • Si escuchas que se rompe un cristal, ni intentes averiguar si fue un vaso, sal juyendo y el día siguiente averiguas que fue lo que paso, no vaya a ser que se arme una guerra de botellas.

Si sigues estas recomendaciones puedes salir airoso de la noche, sino las sigues, déjeme decirle que tiene usted un par de pelotas de Basket Ball debajo de los pantalones.